MADORRÁN JUEGA DURO
La acusación de Fabián Madorrán se produjo después de la segunda reunión que el ahora ex-árbitro mantuvo con la cúpula de la AFA, integrada por José Luis Meiszner (secretario), Héctor Domínguez (tesorero) y Mario Schmoisman (asesor letrado). Allí, Madorrán y sus abogados, Adriano Castelo y Juan Spirópulos, reclamaron la vuelta atrás de la AFA y, según algunas versiones, también habrían pedido un resarcimiento económico de 500 mil pesos. La entidad madre del fútbol argentino habría contraofertado 100 mil pesos. El lunes habrá otra reunión.
“No hay resarcimiento económico que repare el daño que me hicieron —dijo Madorrán—. Lo que tengo que decir lo voy a decir bajo cualquier circunstancia. No lo digo hoy porque no tengo la mente fría”. Sin embargo, tiró algunas pistas:
“Estuve tres años sin dirigir a River, uno y medio sin dirigir a Boca después de que eché a Riquelme contra Banfield y hace más de un año que no dirijo a Colón por un gol bien anulado ante Racing. Estas cosas te ponen muy mal”.
“En ejercicio de la función no podés abrir la boca porque pasa lo que me pasó a mi”.
“Hay que felicitar a Castrilli, pero hay intereses para que la violencia no termine”.
Por su parte, el abogado Castelo indicó: “A Madorrán se lo está utilizando como chivo expiatorio y se intenta desviar el eje de investigaciones sobre la violencia en el fútbol”.
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