MADRE DE UN JOVEN ASESINADO DA SU VERSIÓN DE LOS HECHOS
Zunilda Bruno, madre del joven Oscar Bruno, quien fuera asesinado mediante seis disparos de arma de fuego en las calles de Santa Rosa de Lima dijo hoy que los matadores de su hijo siguen en libertad y que, según las distintas versiones circulantes en el vecindario, aquellos se muestran en las esquinas sin que nadie les diga ni les haga nada.
La madre de Oscar Bruno también manifestó su deseo de desmentir que la muerte de su hijo se inscriba en un ajuste de cuentas por negociaciones oscuras, como los relacionados con el tráfico de drogas como sugiere lo publicado el último miércoles.
Contra esa presunción Zunilda Bruno aseguró que su hijo era objeto de una constante persecución por parte de los mismos sujetos que un año atrás le robaron su motocicleta. Zunilda recuerda que Bruno cayó en desgracia y comenzó a ser perseguido a partir del momento que intentó recuperar esa moto que todavía estaría en poder de los ladrones.
“Desde entonces, cada dos por tres lo amenazaban de muerte, lo corrían para golpearlo o le disparaban con armas de fuego”, dijo la mujer y aseguró que a su hijo Bruno: “Esta vez lo estuvieron esperando, para matarlo”.
Oportunamente informamos que Bruno murió cuando a bordo de una ambulancia era llevado en dirección al hospital Cullen y, sobre este punto, su madre aclaró que el traslado se hizo en un auto particular, vehículo sobre el cual habría de fallecer, antes de llegar al nosocomio.
También recordó nuestra entrevistada que cuatro horas después de que Bruno cayera herido de muerte en el barrio vecino de Santa Rosa de Lima, los matadores atacaron e hirieron gravemente a Matías Aguiar, un joven amigo de Bruno, oriundo de San Javier.
También sobre este punto la madre de Oscar Bruno aportó su versión de los hechos. Según ella Matías Aguiar llegó a su casa de calle Roque Sáenz Peña al 3000 y se desplomó en la vereda, ante la puerta de calle con un proyectil alojado en el vientre. En ese lugar -sostiene-, Aguiar fue socorrido por los ambulancieros de un servicio de emergencia.
De tal modo, según Zunilda Bruno, no se ajusta a la verdad que Aguiar fuera auxiliado en el interior de su vivienda, como lo habría referido el herido al personal policial.
Precisamente, en la edición del miércoles informamos que los datos recogidos en los escenarios de uno y otro episodio criminal podían no ser exactos y también, que la propia policía investigaba en profundidad hechos y circunstancias determinantes, tanto en lo relacionado a la muerte de Bruno como a la posterior tentativa de homicidio dirigida contra Aguiar. Eso dijimos entonces porque las distintas versiones se presentaban tan confusas como contradictorias.
En tanto, la policía sigue buscando por sus nombres y apellidos a no menos de tres sujetos jóvenes que se habrían involucrado directamente en la muerte de Bruno, a la vez que procuran precisar quiénes, dónde y en qué circunstancias atacaron e hirieron al amigo de aquel, Matías Aguiar.
Al parecer los buscados cuya libertad atemoriza a familiares y allegados de las víctimas se domicilian en Santa Rosa -no muy lejos del escenario del crimen-, y recorren a diario los alrededores del parque Garay, en el especial el sector donde reside la familia Bruno.
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