Maduro intenta apoyarse en un ejército
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2016/05/Nicolas-Maduro.jpg)
Ordenó una serie de maniobras militares “a fin de prepararse para cualquier escenario”; parte de las fuerzas armadas lo apoyan, pero hay malestar en otro sector.
Nicolás Maduro ordenó a las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB) exhibir todo su poderío para apuntalar el estado de excepción anunciado el viernes pasado en medio de una ola de conflictividad social y política.
“Les vamos a decir al imperialismo, a la derecha nacional y a [Álvaro] Uribe Vélez: aquí está el pueblo con un fusil, con un lanzamisiles, un cañón y un tanque para defender esta tierra de los libertadores de América”, arengó el “hijo de Chávez”.
El ejército venezolano repetirá el próximo fin de semana unas maniobras militares “a fin de prepararse para cualquier escenario”, como ya lo hizo el año pasado tras el decreto presidencial de Barack Obama que señalaba a Venezuela como una “amenaza extraordinaria”. En aquella ocasión, Caracas invitó a fuerzas rusas a participar en sus juegos de guerra.
Ahora, Moscú aportará 13 helicópteros militares MI-17, adquiridos previamente por la revolución por 500 millones de dólares, llegados al país hace unos días tras un tratamiento de “repotenciación”. Pese a la crisis económica, Venezuela ha continuado sus negocios militares con Rusia y China. En septiembre, Maduro anunció la adquisición de 12 cazas Sukhoi, el avión favorito de Chávez.
La cúpula militar se declaró ayer preparada para enfrentar una intervención que nadie sabe de dónde va a proceder, ni siquiera el propio ejército. “Todo un pueblo combatirá hasta derramar su última gota de sangre en perfecta unión cívica-militar contra cualquier cuerpo armado, venga de donde venga”, enfatizó el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López.
El alto mando militar arremetió contra el ex presidente colombiano, “nefasto agente, títere de la política imperial norteamericana”, tras declarar Uribe que algún ejército internacional debería proteger a la oposición de la embestida chavista. El ahora senador del país vecino se desdijo ayer en las redes sociales, cuando el lío ya estaba montado y tras las críticas de la propia oposición venezolana, en especial Primero Justicia, el partido del gobernador Henrique Capriles: “Que sean los soldados de Venezuela quienes permitan que el pueblo derrumbe la tiranía sin necesidad de una fuerza internacional”.
“Es un pretexto ridículo: para apoyar el estado de excepción, Padrino dice que hay que proteger a la patria frente a la invasión extranjera que encabezará Uribe”, criticó Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional.
Una vez más, ha sido el dirigente socialdemócrata el encargado de desvelar las internas de una cúpula militar que hoy parece una jaula de grillos.
“Fuerte rechazo interior de las fuerzas armadas ante el decreto del estado de excepción. Consideran manipulación jurídica para evadir responsabilidades”, escribió Allup en su cuenta de Twitter. Dos fuentes militares consultadas por LA NACION confirman “cierto malestar” más allá de unos altos mandos alineados con el poder revolucionario. La fiel obediencia de la cúpula es menos patente en el resto de las fuerzas armadas.
El jefe del Parlamento añadió que Diosdado Cabello apuntaló su poder militar al imponer a su primo Alexis Rodríguez al frente de la Zona Operativa de Defensa Integral de Caracas y desplazar a generales que estaban por delante por antigüedad.
El general Miguel Rodríguez Torres, ex ministro de Interior que se propone como alternativa a Maduro dentro de la revolución, señaló a Uribe como enemigo número uno de Venezuela, pero no se pronunció sobre el decreto de estado de excepción. Un buen número de oficiales ven con buenos ojos el liderazgo del que también estuvo al frente de los servicios de inteligencia del Estado.
En las últimas semanas se han aireado enfrentamientos internos dentro de las FANB. El caso más señalado tiene como protagonista al mayor general Hebert García Plaza, ex ministro de Maduro y uno de los militares más próximos a Chávez, acusado de estar detrás de un pronunciamiento militar programado para ayer, 15 de mayo. Anoche, nada se sabía del golpe de Estado.
Otro que ha saltado a la palestra pública es el poderoso comandante Clíver Alcalá Cordones, que ha lanzado acusaciones de corrupción muy graves contra los generales Rodolfo Marco Torres y Carlos Osorio, ministro y ex ministro de Alimentación, respectivamente. “La guerra económica realmente existe, pero la generamos desde dentro del gobierno”, sorprendió ayer Alcalá, rompiendo la retórica oficialista para explicar el desmoronamiento económico que sufre Venezuela.
Este militar forma parte de la lista negra del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, acusado de establecer una ruta para el intercambio de cocaína por armamento.
Más allá del show facilitado por Uribe, el decreto del estado de excepción otorga más poder a los ya muy poderosos militares en la distribución de alimentos y en “planes especiales de seguridad pública ante acciones desestabilizadoras que pretendan irrumpir en la vida interna del país”. Maduro ha decidido que no sólo las FANB y la policía intervendrán en el orden público, sino que también suma a los consejos comunales y a las organizaciones populares.
El estado de excepción, que tantos recuerdos amargos suscita en América latina, también fue contestado por Amnistía Internacional, ya que “pone en mayor riesgo la frágil situación de derechos humanos en el país”.
Este contenido no está abierto a comentarios

