MAGISTRATURA: PODRÍA HABER CAMBIOS PARA LOGRAR LOS VOTOS
El kirchnerismo decidirá a principios de febrero si insiste con el polémico proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura o si le introduce algunos cambios para facilitar su aprobación en Diputados dentro de ese mismo mes. La opción entre una u otra variante saldrá del recuento de adhesiones y objeciones que surjan de las charlas que se llevan a cabo con otros bloques. ¿El objetivo? Llegar al ansiado número 129. Esa es la cantidad de votos que se necesita. Y que está más cerca que lejos, según los operadores oficialistas.
El límite de la ronda de diálogo que abrió el Gobierno parece claro. Llega hasta el ocasional bloque opositor que conformaron por este tema dirigentes tan disímiles como Elisa Carrió, Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Hermes Binner, Ricardo López Murphy o el radical Fernando Chironi. “Son la nueva Unión Democrática”, dijo el diputado oficialista Carlos Kunkel. “Estamos dispuestos a charlar con todos”, expresó más diplomático el jefe del bloque kirchnerista, el santafesino Agustín Rossi. Sin embargo, Rossi admitió que hasta ahora no hubo encuentros con ese bloque, que ya se definió claramente en contra del proyecto.
El sondeo a los legisladores que faltan quedó en manos tanto de Rossi, Kunkel y otros legisladores como en las del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, o la propia Primera Dama, la senadora Cristina Fernández de Kirchner, impulsora del proyecto. Los interlocutores son, básicamente, partidos provinciales, aunque también hubo contactos con el denominado Bloque Peronista Federal, donde conviven duhaldistas moderados y ultras, saadistas y menemistas.
La última ronda de diálogo fue con miembros del Frente Nuevo, del intendente cordobés Luis Juez. Raúl Merino, Gumersindo Alonso, Daniel Giacomino, Francisco Delich y Norma Morandini exploraron en la Rosada la posibilidad de reducir a una mayoría absoluta la mayoría especial de 2/3 que requieren la aprobación de las ternas de jueces o la suspensión de un magistrado para someterlo a juicio político.
Esa posibilidad, que también surgió en charlas con otros legisladores no oficialistas, parece ser la que más puede seducir a los diputados que aún no estén convencidos de votar el proyecto kirchnerista. La diferencia radica en que de este modo los cinco votos oficialistas sobre trece que se prevén en el nuevo Consejo (dos diputados, dos senadores y el representante del Poder Ejecutivo) no serían suficientes por sí solos para bloquear votaciones.
“Nosotros creemos en este proyecto, pero a principio de febrero discutiremos en el bloque qué es lo salió de estos contactos. No hay definición. Pero estamos contentos porque ahora se despegó la parte técnica de la cuestión política”, expresó Rossi a Clarín. Cuando se le recordó que una eventual modificación requiere que el proyecto regrese a Senadores y allí el oficialismo puede insistir con su mayoría para volver sobre el proyecto original, Rossi respondió: “No vamos a hacer una modificación ‘engaña-pichanga'”.
La iniciativa oficialista generó rechazo porque, según los opositores a la reforma, se pierde el “equilibrio” del que habla la Constitución entre legisladores, jueces y abogados. En una columna que salió publicada esta semana en Clarín, el ministro de Justicia, Alberto Iribarne, hizo la que quizá fue la mejor defensa del proyecto: argumentó que el número de legisladores está bien porque representan el voto popular, lo que no ocurre, según él, con las corporaciones de abogados y jueces, sólo elegidos por sus pares. Además, ve “necesario” que haya más legisladores oficialistas que opositores.
La impulsora del proyecto es la senadora Cristina Fernández de Kirchner, quien esta semana recibió a los cordobeses junto al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, Kunkel y el titular de la comisión de Asuntos Constitucionales, Juan Manuel Urtubey. “El debate que no se dio cuando quisieron tratarlo sobre tablas se está dando ahora”, dijo Alonso, uno de los diputados juecistas. “Hay una propuesta, que es constructiva”, sostuvo su coprovinciano Daniel Giacomino. Los cordobeses salieron conformes del encuentro, aunque con la sensación de que el oficialismo irá por los 129 e insistirá con su proyecto.
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