Malevo, la vuelta al mundo zapateando
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Se hicieron conocidos después de llegar a la semifinal del exitoso reality norteamericano America’s got talent. Mientras recorren el mundo haciendo shows de malambo, y tras cerrar el torneo Thai Polo Club, los “gauchos sexy” –como los bautizaron los medios– se preparan para debutar en Las Vegas nada menos que junto al Cirque du Soleil en 2017.
Acaban de cerrar la tercera edición del lujoso torneo Thai Polo Cup final, con un increíble show que incluyó bombos y boleadoras, y se llevó la ovación de casi 800 personas. Aún con la adrenalina a flor de piel, el creador, coreógrafo y líder de ese milagro llamado Malevo dice ante el grabador: “Para muchas personas, el malambo es cosa de viejos. En algún momento yo también tuve ese prejuicio, pero cuando empecé a bailarlo no pude dejarlo”. Quien habla es Matías Jaime: tiene 27 años y nació en Lomas de Zamora. Hasta los once practicó taekwondo; después se animó a incursionar en la danza folklórica y así llegó al malambo. En poco tiempo cosechó grandes logros. Primero se llevó la medalla de oro en los torneos bonaerenses. Luego, con apenas 16, ganó el Festival de la Sierra en Tandil. Finalmente, en 2007, se consagró campeón juvenil especial del Festival Nacional del Malambo (más conocido como Festival de Laborde), uno de los más importantes del país. “Para competir en Laborde hay que entrenar muchísimo. Yo quería practicar todos los días, pero no tenía dinero para hacerlo: o pagaba las clases o alquilaba la sala. Recuerdo que ensayaba con mi maestro Adrián Vergés en la plaza de 24 de Noviembre e Hipólito Yrigoyen. Zapateaba sobre la tierra… ¡No sabés cómo me cansaba! Otras veces lo hacía en mi casa: me paraba frente al espejo y le daba”, cuenta. Cuando alcanzó la mayoría de edad, Matías empezó a bailar en distintas compañías. “Tenía mi solo de malambo en un show de tango. Cada vez que salía al escenario, el público estallaba. Por un lado me sorprendía; por el otro, me hacía pensar si por ese camino iba a llegar a algún lado…”, recuerda.
El nombre
Según el diccionario de la Real Academia Española, “malevo” significa “hombre matón y pendenciero que vivía en los arrabales de Buenos Aires”. Matías explica: “Elegí ese nombre porque es un término del lunfardo. Está ligado al gaucho que se fue a lucharla del campo a la ciudad. En un punto siento que eso es lo que me pasó a mí. Cuando arranqué a bailar malambo no lo conocía nadie: tuve que remarla como loco”. Hace dos años le dio al grupo carácter de compañía oficial. Ni bombacha de campo ni poncho, los “gauchos sexy” –como los bautizaron los medios– se visten con camperas de cuero, camisas y chupines negros. Además, se peinan con gel y usan cadenas y rosarios de metal. “Si nos vestimos como gauchos típicos, hasta los argentinos se nos ríen en la cara. La idea es que nos vean como algo más cercano. Por otro lado, el vestuario es funcional a los shows. Por ejemplo, hay una parte donde hacemos un mix con el flamenco y nos agarramos las camperas, emulando la falda. Rompimos con la estética del malambo convencional, pero manteniendo lo típico. Cuando zapateamos, como sea que nos vistamos, tenemos la potencia y la virilidad de esta danza”.
Talento de exportación
YouTube. Ese fue el pasaporte de Malevo al famoso reality norteamericano America’s got talent, exito total desde hace más de una década. “Grabamos algunos videos y los subí a Internet. Los vio un productor y nos convocaron para participar”, cuenta Jaime. Los ojos le brillan de emoción, igual que cuando se subió al escenario junto al resto de los malevos para debutar en uno de los programas más vistos de la televisión estadounidense. “Estoy impaciente por verlos. ¡Buena suerte!”, los alentó la famosísima top model Heidi Klum, una de las integrantes del jurado. El show –que incluyó boleadoras, látigos y fuego– dejó boquiabierto al público, que aplaudió de pie. “Cuando se televisó el primer programa, no podíamos creer la repercusión. Lo repitieron en todos los canales locales. Fue increíble”, asegura. A medida que pasaban las rondas del certamen, los integrantes de Malevo soñaban con consagrarse ganadores. “Las ganas estaban, no voy a mentir. Igual, sentíamos que era difícil, y más por el nacionalismo que tienen los estadounidenses. Habría sido raro que un grupo argentino ganara un programa de talento norteamericano. De todas formas, siempre tuvimos muy buenas devoluciones, hasta de Simon Cowell, que es el jurado más exigente. En la última audición se pararon y nos aplaudieron”, destaca. “Un lindo cierre, en especial considerando nuestra experiencia anterior: en 2012 participamos en el reality ¡Q’Viva! The Chosen, que conducían Jennifer Lopez, Marc Anthony y Jamie King… Quedamos seleccionados para bailar en Las Vegas, pero el proyecto se cayó y volvimos a Argentina con una mano atrás y otra adelante”, memora Matías.

Sin techo
Lo cierto es que America’s got talent les abrió las puertas al mundo. Tras su paso por allí, los convocaron para hacer shows en Francia, en México y hasta en Egipto. “Bailamos juntos hace siete años. En total somos 16, pero vamos rotando. Todos zapateamos, tocamos el bombo y usamos boleadoras. Nos llevamos bárbaro. Para nosotros es un orgullo llevar el malambo por todos lados. El año que viene vamos a Rusia y además haremos en Las Vegas un show a beneficio con el Cirque du Soleil”, anticipa Jaime. Y cierra: “Aunque nos conocieron en el exterior antes que en nuestro país, estamos muy felices. Más que por la fama y lo mediático, por el malambo. Yo siempre dije que quiero que esta danza ocupe el mismo lugar que el tango. Después de todo esto, lo veo mucho más posible”.
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