MALVINAS: KIRCHNER REIVINDICÓ LA LUCHA DE COMBATIENTES Y OFICIALES
El presidente Néstor Kirchner reivindicó la lucha de “combatientes y oficiales dignos de las Fuerzas Armadas” en Malvinas, a quienes diferenció de los que cometieron “atropellos” durante la dictadura.
En un acto en Ushuaia, Kirchner además avanzó en una línea elaborada por la Cancillería, que en los hechos significa el abandono de la política de desmalvinización impulsada por el menemismo. Fue cuando dijo que “no hay nada de la nacionalidad que se pueda recuperar de rodillas. Las Malvinas serán argentinas por el diálogo, por la paz, pero con firmeza y sin renunciar a los valores”.
Cumpliendo con una promesa de campaña, el Presidente participó el miércoles de una vigilia, un homenaje que se repite desde hace 21 años y en la que el pueblo de la fueguina Río Grande aguarda el amanecer del 2 de abril, frente al monumento a los caídos en Malvinas.
Pero Kirchner no pudo evitar que se colara en su visita a Tierra del Fuego la repercusión que produjo la gigantesca marcha de protesta del jueves por la inseguridad, al punto que desde Río Grande llamó a “limpiar” la Bonaerense. Desde Ushuaia conversó ayer dos veces con Felipe Solá (Ver página 4).
También ayer, el Presidente reafirmó en su discurso las bases de lo que es una nueva política frente al tema Malvinas. Lo hizo al cerrar el acto en Ushuaia. Claro que esta mudanza de la política de seducción a kelpers e ingleses supondrá afrontar algunos riesgos.
La firmeza de la que habló Kirchner en la defensa de la soberanía —por ejemplo— produjo algunos cortocircuitos y un incidente con un pesquero que, según Gran Bretaña, estaba pescando en aguas malvinenses y no argentinas y que provocó una nota formal de protesta de la Embajada británica en Buenos Aires.
En su mensaje, Kirchner explicó que “no se puede emparentar la lucha de los combatientes y oficiales dignos de las Fuerzas Armadas que combatieron en Malvinas con aquellos que miraron con la nuca al pueblo y cometieron los atropellos que cometieron”. Así, en forma indirecta, reafirmó su política en contra de la violación a los derechos humanos de la última dictadura.
El primer mandatario reivindicó los valores de los veteranos que pelearon en Malvinas y sostuvo que éstos “deben ser el basamento claro de la Argentina que queremos construir”. Y lo puso de ejemplo para los desafíos que vienen: “Cuando tengamos que resolver los compromisos externos habrá que privilegiar los valores de la argentinidad de los que quieren un país distinto”.
Unas 3.000 personas, entre las que se destacó un numeroso contingente de veteranos radicados en Tierra del Fuego, presenciaron el acto que contó con el desfi le rasante de aviones de combate de la Fuerza Aérea.
Estuvieron presentes, además, el ministro de Defensa, José Pampuro, y los jefes del Estado Mayor Conjunto, Jorge Chevallier; del Ejército, Roberto Bendini; de la Armada, Jorge Godoy; y de la Fuerza Aérea, Carlos Rohde. El gobernador de Tierra del Fuego, Jorge Colazo, sus pares de Chubut, Mario Das Neves, y de Santa Cruz, Sergio Acevedo, e intendentes de varias ciudades.
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