MALVINAS: LA ONU INSTA A QUE SE RETOMEN LAS NEGOCIACIONES
El Comité de Descolonización de la ONU pidió hoy, mediante una resolución, que Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones sobre la soberanía de las Islas Malvinas, ocupadas por los británicos desde hace 170 años.
La resolución, aprobada por consenso y presentada por Chile, Bolivia, Cuba y Venezuela, menciona los escasos avances logrados para que las partes negocien el estatus futuro del archipiélago, pese al apoyo de la comunidad internacional reflejado en múltiples resoluciones de la Asamblea General que jamás se han implementado.
El documento adoptado, que al igual que las otras resoluciones no tiene carácter vinculante, expresa una vez más que la situación colonial de las Malvinas sólo se podrá solventar de forma “pacífica” y a través de un acuerdo entre el gobierno argentino y el británico.
En este sentido, exhorta a ambos gobiernos a “consolidar el actual proceso de diálogo y cooperación y a reanudar las negociaciones sobre la disputada soberanía lo antes posible”.
En la sesión del Comité, también llamado de los 24, participó el ministro de Asuntos Exteriores de Argentina, Rafael Antonio Bielsa, quien reiteró la disposición de su país a reiniciar el diálogo con Gran Bretaña.
Descartó, sin embargo, la posibilidad de autodeterminación, al alegar que es contraria a los principios de “unidad nacional e integridad territorial” expresados en la Carta de la ONU, así como de las resoluciones adoptadas por la Asamblea General.
“Sostener que los habitantes de las islas tienen el derecho a la autodeterminación los erigiría en árbitros de una disputa territorial de la cual el país que los ha implantado es parte. Es decir, el poder colonial convalidaría su propia usurpación y se convalidaría a sí mismo”, declaró.
El jefe de la diplomacia argentina aprovechó la ocasión para denunciar las acciones unilaterales realizadas por los británicos, contrarias a la búsqueda de una solución pacífica al conflicto.
Entre ellos enumeró las actividades ilegales en materia de pesca en la zona disputada, así como la prospección de hidrocarburos y la adjudicación de licencias para la exploración y explotación de minerales.
“A estos actos debe agregarse la continuada exclusión de la Argentina continental a contactos y comunicaciones directas con las Islas Malvinas”, puntualizó.
Bielsa aprovechó su segunda comparecencia en este comité para formalizar la propuesta argentina de restablecer los servicios aéreos regulares entre el territorio continental argentino y el archipiélago.
La sesión del Comité de Descolonización se produjo en un clima de deterioro de las relaciones argentino-británicas, por el rechazo de los representantes isleños a permitir a Aerolíneas Argentinas el inicio de vuelos directos entre Buenos Aires y Port Stanley.
Los isleños, que autorizaron el año pasado vuelos chárter a las líneas aéreas chilenas Lan Chile, alegan que el restablecimiento de vuelos regulares con Argentina son un amenaza a la actual soberanía británica en las Malvinas.
Como ya es tradición en las sesiones del Comité de Descolonización que tratan el tema de las Malvinas, la delegación británica, aunque estuvo presente, no participó en la reunión.
“Este tema se discute cada año en la Asamblea General. Nosotros hemos manifestado nuestra posición en todas las ocasiones y es que cualquier solución debe tener en cuenta los deseos de los habitantes de las Malvinas”, declaró el embajador británico, Emyr Jones Perry.
En la reunión, en cambio, intervino el consejero isleño, Mike Summers, quien defendió el derecho de los habitantes de las Malvinas a un autogobierno, sin romper los lazos con Gran Bretaña, y a escoger su propio destino político, incluida la autodeterminación.
Las Malvinas fueron ocupadas por las fuerzas militares del Reino Unido en 1833, tras expulsar a las autoridades argentinas, y progresivamente fueron estableciendo una población de origen británico y excluyendo a los pobladores argentinos continentales.
Desde entonces, Argentina no ha renunciado a la soberanía del archipiélago, lo que hizo que en abril de 1982 intentara recuperarlas en una guerra que duró 74 días y que acabó con la rendición de las tropas argentinas.
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