MANSO YA SE PUSO LA CAMISETA DE ÍDOLO
En Independiente alguien dio vuelta la página. La indiferencia hacia Oscar Ruggeri parece haber quedado en el pasado. Se respira otro aire y hay un culpable. Ayer, casi un centenar de hinchas aplaudieron llenos de ilusión al chiche nuevo del club. De enganche, con una imaginaria número 10 sobre la pechera roja, veloz, desfachatado y atrevido, Damián Manso se apoderó de la pelota y conquista, gambeta a gambeta, latido a latido, el corazón de los hinchas rojos. Bastó un taco en el área rival para que lo alentaran con el típico “¡Bien pibe!”. Los sueños no aguantaban ser silencio y se volvían elogios para la nueva esperanza roja, a quien aplaudieron en cada movimiento.
Christian Giménez (ex Boca), que den tro del planteo táctico de Ruggeri tiene un gran despliegue físico, tampoco dudó en regalarle flores: “Es imposible no entenderse con Damián (Manso) porque juega muy bien al fútbol”.
Bajo los tres palos, como si estuviera en su casa, con la experiencia atrapada dentro de sus guantes, Luis Islas descolgaba cada centro llovido como cuando debutó el 13 de julio de 1986 en aquel Independiente 2-Platense 1. Después de la práctica, con el recuerdo del salvataje del cual participó en Talleres de Córdoba, dijo emocionado: “Volví a mi casa futbolística y es maravilloso”. Mucho más cómodo podrá sentirse el domingo cuando golpee los tacos de los botines contra el arco de la Doble Visera y sea ovacionado también por la tribuna de Estudiantes de La Plata. El tuvo un estupendo paso por ese club entre el 83 y el 86, y hasta estuvo a punto de volver en diciembre pasado.
El defensor chileno Rafael Olarra, otra cara nueva, comentó que están “ordenando las últimas piezas del equipo” para encarar el partido del domingo. Además, sin temor reveló su ansiedad por el debut y afirmó que espera “transformarla en ganas para beneficio de Independiente”.
¿Quién será el capitán? Es todo un signo de pregunta saber quien será el que lleve la cinta en el brazo derecho este torneo. Algunos creen que es una fija Hernán Franco, el único sobreviviente del plantel campeón, otros piensan en Islas por la experiencia y por todo lo que significa dentro del club, y los más arriesgados postulan al repatriado José Luis Calderón, goleador del Clausura 99 con 17 tantos. Lo cierto es que todavía no hay nada definido, pero por las dudas el arquero, tal vez el que más oportunidades tenga de ser capitán, se encargó de minimizar: “No me importa ser capitán”.
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