MAR DEL PLATA: JUZGAN A UN PROFESOR ACUSADO DE ABUSAR DE 21 NENES EN UN JARDÍN
Serio, sin pronunciar palabra, se sentó en el banquillo de los acusados y cruzó los brazos sobre la prolija camisa blanca. Luego oyó atento la acusación por la que tendrá que responder: “Abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y calificado”, contra 21 chicos de entre 4 y 5 años, quienes eran sus alumnos en el jardín de infantes de un colegio religioso.
En el séptimo piso de los Tribunales de Mar del Plata comenzó a ser juzgado el profesor de educación física Fernando Melo Pachecho, de 36 años, quien hasta ahora permaneció bajo arresto domiciliario.
Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Nø 1, Esteban Viñas, José Antonio Martinelli y Alfredo Deleonardis, darán a conocer el fallo luego de oír 147 testimonios de los padres de los nenes, médicos, psicólogos, ginecólogos, grafólogos, asistentes sociales y docentes del colegio Nuestra Señora del Camino.
El Tribunal prestará especial atención a los videos donde los 21 chicos narran a peritos y especialistas lo que les ocurrió en el colegio a mediados de 2002. En la audiencia inicial, los jueces pudieron ver las primeras cintas.
Pero todo esto ocurre a puertas cerradas, a raíz de una disposición de los jueces para asegurar el cumplimiento de las cláusulas de la Convención del Niño. Estarán entonces las fiscales María de los Angeles Lorenzo y Andrea Gómez; los particulares damnificados, los abogados Julio Razona y María Adelina Martorella, y las defensoras Patricia Victoria Perello y Fernanda Ponce.
Las 30 butacas de la sala, desocupadas: en las próximas horas los jueces resolverían si pueden asistir al juicio los padres de los chiquitos; se cree que podrían hacerlo a medida que vayan declarando.
Los padres de los chicos denunciaron oportunamente que los abusos se cometieron en un pequeño cuarto del colegio ubicado en Juan B. Justo y 1º de Mayo, donde se guardan pelotas y colchonetas. La primera en acercarse a los Tribunales fue la mamá de una nena de 4 años que notó cambios en la conducta de su hija. Luego se sumaron a la causa la denuncia de otros padres. El 26 de octubre de 2002, Melo Pacheco fue detenido por orden de la Justicia de Garantías.
No llegó a estar dos meses en el calabozo de la comisaría 8ª: el 24 de diciembre, a pesar de los reclamos y quejas de los padres de los menores, la Cámara Penal le concedió la posibilidad de seguir el proceso desde su casa.
Los cargos contra el docente comenzaron a acumularse en el Juzgado de Menores. A través de técnicas psicológicas y exámenes físicos, la fiscal María de los Angeles Lorenzo habría podido probar y consecuentemente pedir la elevación del caso a juicio oral, que los nenes eran manoseados, obligados a practicar exhibiciones obscenas e, incluso, a soportar agresiones físicas.
“Este juicio es una oportunidad para demostrar la gran cantidad de chicos de ese jardín que sufrieron lesiones anales y vaginales, y los traumas que les ocasionan y que acarrearán en el futuro”, dijo a Clarín una fuente cercana a la querella, desde donde se intentaría probar un cargo aún más grave aún: que uno de los nenes habría sido violado.
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