MARADONA, DE LA CAMA A LA HIPERACTIVIDAD
A poco más de dos días de haber llegado a una quinta de General Rodríguez luego de haber estado internado con pronóstico reservado en la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, Diego Armando Maradona recibió ayer la visita de sus hijas Dalma y Gianinna. Además de una extensa entrevista televisiva, el ex futbolista mantuvo dos breves contactos con los medios de comunicación que realizaban una guardia periodística detrás de la tranquera de la finca.
Anteanoche, en una entrevista exclusiva con Susana Giménez, Maradona sostuvo: “Vi la muerte. Cuando regresé de la cancha de Boca -el 18 del mes último- sentí frío; quería que me taparan, que me cuidaran. En un momento vi como que entraba en un túnel y los hinchas de Boca, River, San Lorenzo, Racing e Independiente me salvaban”, aseguró.
Ayer, a las 16.30, Dalma y Gianinna llegaron al haras De Más de Dos, de la familia Mastellone, donde está alojado Maradona.
Las hijas del ex futbolista arribaron en dos camionetas 4×4. Entraron en la quinta cuando la custodia ya sabía de su llegada, por lo que se las esperaba con la tranquera abierta. Primero ingresó Gianinna; cinco minutos después lo hizo Dalma, que viajaba en un vehículo bordó con los vidrios polarizados.
Previamente, el ex astro futbolístico jugó al golf -como lo hizo la misma tarde de su salida de la clínica-. También recorrió las hectáreas del haras en un carrito de golf.
En el pequeño vehículo, acompañado por su médico personal, Alfredo Cahe, y sin detener la marcha se acercó a la tranquera de la quinta y dijo a los periodistas y a unos pocos fans reunidos en el lugar: “Gracias por venir”.
Además de la visita de Dalma y de Gianinna, Maradona recibió al actor Ricardo Darín, quien afirmó: “Vengo a saber cómo está Diego”, y a un integrante de la familia Mastellone.
A un costado de la ruta 28, unas 70 personas armaron una especie de tapizado sobre una ligustrina y colocaron carteles y afiches con los colores de Boca Juniors y del seleccionado nacional de fútbol.
Se esperaba un parte médico oficial de parte de Cahe, pero el médico personal de Maradona, hasta el cierre de esta edición, no había hablado con el periodismo.
La segunda aparición del ex futbolista en la puerta principal de la quinta fue al atardecer, cuando se acercó para autorizar el ingreso de la reconocida hincha xeneize “La Raulito”.
Por otra parte, anteanoche, en el sanatorio porteño Sacre Coeur fue internado el padre de Maradona, don Diego, como consecuencia de un broncoespasmo.
“Acá no me voy a quedar”
“Acá no me voy a quedar, no me voy a quedar…”. Mientras los médicos de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina presenciaban con sorpresa una de las tantas escenas que protagonizó Maradona desde que tomó conciencia de su internación, los familiares más directos parecían resignarse a lo que tarde o temprano sucedería: el abandono del tratamiento y posterior salida del sanatorio.
En su último día allí -fue el jueves pasado-, que coincidió con la notoria mejoría de su salud, abundaron en él los caprichos, el mal humor y algunas reacciones poco felices, según contaron altas fuentes de la clínica. Se mostró intolerante a cumplir con la debida medicación y ya no soportaba el encierro en la habitación que ocupó durante 12 días en el cuarto piso, en la unidad de cuidados críticos.
Sus consideraciones hacia las visitas que podían ingresar o no, sus prohibiciones, sus privilegios, lo que a su juicio debía hacerse y lo que no -en ocasiones con modales poco agradables-, superó la autoridad de su ex esposa Claudia Villafañe.
¿Cómo y por qué ocurrió este sorpresivo desenlace? La llegada al país de tres médicos cubanos presuntamente recomendados por Fidel Castro para colaborar con Cahe habría generado ideas encontradas con los médicos de la Clínica Suizo Argentina, confiaron allí.
Entre el abanico de tratamientos posibles para mejorar la salud del ex futbolista, los primeros aconsejaban la idea de un urgente viaje a Cuba, algo no recomendado por los médicos de esta capital que, incluso, habían consultado a otros especialistas -entre ellos estaría el doctor Juan Mazzei- para definir los posibles pasos por seguir considerando la delicada salud del astro.
Como toda empresa que emprende, Maradona fue quien decidió el por- qué, el cuándo y el cómo dejar su tratamiento y su internación sin el alta médica definitiva, sin considerar, acaso, todas las recomendaciones que recayeron sobre su delicado estado.
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