MARADONA TUVO UN DÍA DE FURIA Y SE QUIERE IR A CUBA
Furioso, descontrolado, con un ataque de ira, pataleando porque se quiere ir a Cuba. Y, finalmente, sujetado con un chaleco y sedado. Así —un verdadero día de furia— pasó ayer Diego Maradona la tercera jornada de su obligada internación en la Clínica Privada Del Parque, en Ituzaingó.
“El lunes intentó seducir al personal que lo atiende. Buscaba que lo ayudaran a salir. Pero se encontró con las puertas cerradas… Hoy (por ayer) pataleó todo el día. Se resiste a seguir el tratamiento. A un psiquiatra le gritó: No quiero estar acá Y tuvieron que contenerlo para evitar que se dañe a si mismo o que dañe a los demás”, le contó anoche a Clarín una fuente familiar.
“Ellos estuvieron en la primera visita. Ahora, se van a alternar e irán en tandas, cada dos o tres días. ¿El doctor Cahe? No, hasta ahora él no puede estar con Diego”, reveló el abogado.
El parte médico reiteró que continua estable en su cuadro de base orgánico y sujeto a monitoreo clínico y cardiológico permanente. “Su temperatura, hidratación y tensión son normales. Recibe asistencia psicoterapéutica y psicofarmacológica con el objeto de preservar y consolidar su equilibrio”, indicaron. “Hoy lo más importante es mantenerlo lejos de la droga”, dijo Damboriana.
“Debe estar muy nervioso. Por eso lo atan con un chaleco. Y lo sedan con neurolépticos hasta que se tranquilice. Pero, encerrado entre cuatro paredes no estará tranquilo nunca. Reitero: ninguna clínica psiquiátrica sirve para un adicto como Maradona”, diagnosticó el doctor Osvaldo Curci, director del Centrol Nacional de Toxicología. Para sedarlo se utiliza una bomba infusora de goteo que lo va calmando lentamente.
En el plano judicial, Damboriana reveló que “la clínica hizo la respectiva notificación al juzgado de turno en la jurisdicción dónde se encuentra. Y la presentación recayó en el Tribunal de familia número 2 de Morón para proteger a un paciente que está allí en contra de su voluntad, pero que necesita tratamiento y su internación es a pedido familiar. Firmaron su ex esposa, sus padres y sus hermanos”.
Damboriana también aclaró que Maradona “no está privado de su libertad pero tampoco puede irse de la clínica. ¿Que Cahe dijo que, si quería, se podía ir? Lamentablemente, estaba mal informado el doctor…”. Y agregó que no se contempla la posibilidad de declararlo judicialmente incapaz “porque no lo es”.
—¿Cuánto tiempo se quedará Maradona en esta clínica, doctor Damboriana?
—Lo primero es recuperarlo aquí, en la Argentina. Vamos a ver cómo va la recuperación día por día. Si está todo bien, luego se decidirá si se lo deja en este lugar o se lo traslada. Será la familia la que decidirá a qué lugar del mundo se lo enviará para continuar el tratamiento.
Sobre la posibilidad económica de hacer frente a los gastos que demande el tratamiento, el abogado dijo que “el dinero aparece, ya que hay gente que lo conoce y está dispuesta a solventarlo”. Con autorización de la familia Maradona, Damboriana pidió el retiro de los periodistas de la clínica “por razones humanitarias y de sentido común”. Y a la constante procesión de hinchas, ayer al mediodía se sumó un grupo de jóvenes evangelistas quienes rezaron pidiendo por la recuperación de la salud del ex crack.
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