MARCELO SALAS: EL PACIENTE CHILENO
Arriesgó Astrada cuando decidió que Marcelo Salas jugara frente a Olimpo. Apostó fuerte al incluirlo desde el arranque, aún sabiendo que el chileno llegaba con lo justo y que el mismo goleador le había pedido que no lo incluyera. Más allá de la victoria en Bahía Blanca, el desenlace marca que El Jefe perdió su apuesta. Porque el Matador tendría un pequeño desgarro en el recto anterior de la pierna izquierda que lo dejaría afuera entre 15 y 20 días.
La salida de Salas en el entretiempo es apenas el final de una historia llena de contrapuntos. La semana pasada, antes de viajar hacia La Paz, para jugar con Chile ante Bolivia por las Eliminatorias, el Matador había dicho públicamente que, al regresar, su intención era descansar y ponerle fin a una seguidilla de 8 partidos en apenas un mes (entre River y la Selección) en los que acumuló 546 minutos en cancha.
Esa era su idea antes de irse y esa fue su postura ante el cuerpo técnico cuando regresó a River, según le confió a Clarín una fuente cercana al jugador. El jueves, Salas le explicó a Astrada que prefería no jugar contra Olimpo para continuar así con el proceso de recuperación que el Matador viene realizando desde que volvió ante Estudiantes.
Pero todos esos proyectos se diluyeron en la práctica de fútbol del sábado por la mañana. Allí, Astrada le confió a Salas y a Marcelo Gallardo que los necesitaba sí o sí para jugar contra Olimpo porque era un partido clave. Y, además, les prometió que en la semana podrían descansar debido a que no viajarían a Paraguay para enfrentar a Libertad por la Copa Libertadores. El Muñeco, que quería jugar, accedió rápido. Y el Matador, quizás por la rela ción de amistad que lo une con Leo, no quiso fallar y también dio el sí; aún sabiendo que no estaba en su plena condición física.
Después llegó el domingo, el aparente desgarro que sufrió el delantero —su séptima lesión desde que volvió a River— y esa frase de Astrada que desató la bronca en el entorno que rodea a Salas. “Sabíamos que Marcelo llegaba con lo justo, pero éste era un partido muy importante”, reconoció el Jefe, y aumentó la polémica.
Los allegados a Salas le reprochan al entrenador de River que haya incluido al Matador incluso cuando se podía prever este desenlace. Y ahora que se estima que la lesión lo pararía casi tres semanas, el enojo se potencia.
La voz oficial de la lesión del chileno llegó en el parte médico del doctor Luis Seveso, ayer antes de la práctica: “Marcelo sufre una molestia en el tercio medio del recto anterior de la pierna izquierda. Mañana (por hoy) le haremos una ecografía y se verá el grado de la lesión”.
Y precisamente a esa ecografía se refirió Marcelo Salas, quien ayer también estuvo en el Monumental, aunque, obviamente, no se entrenó. A las 10:32, cuando abandonó Núñez acompañado de sus dos hijas, el Matador deslizó: “Siento una molestia pero estoy bien. Después de hacerme la ecografía se verá. Espero recibir buenas noticias”. Un deseo que suscribe todo River.
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