MARCHA A PLAZA DE MAYO POR LAS VÍCTIMAS DE CROMAÑON
Bajo una fina llovizna, los familiares de las víctimas de República Cromañón están realizando una marcha desde Once hacia Plaza de Mayo, al cumplirse un mes de la tragedia que dejó 191 muertos. Por otra parte, esta mañana, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, celebró una emotiva misa en la Catedral metropolitana.
Los familiares y víctimas de la tragedia de Cromañón lanzaron poco después de las 17.30 globos negros, en homenaje a los que murieron en el incendio.
Los familiares, víctimas que salvaron en la tragedia y organizaciones sociales con carteles y banderas marchaban desde la Plaza Once, a metros del local de Cromañón, hacia la Plaza de Mayo, donde reclamarán justicia y repudiarán al jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra.
Esta mañana, Bergoglio celebró una misa en la Catedral en la que se recordó a las víctimas. “Que nuestra oración sacuda y despierte a esta, nuestra ciudad dolida, para que no ponga su esperanza en los poderosos sino en el Señor, y entienda de una vez por todas que con los niños y los jóvenes no se experimenta”, expresó en uno de los pasajes de la misa.
“Que nuestra oración traiga consuelo a las familias que sufren por la muerte de alguno de sus hijos, hijas, hermanos, hermanas, novias, novios, esposas, esposos, madres, padres; que nuestra oración siga fortaleciendo a tantos hombres y mujeres que se desvivieron en esos días, enfermeras, enfermeros, médicos, voluntarios, bomberos”, pidió el arzobispo.
En la misa estuvieron presentes los familiares y amigos de la víctimas, quienes permanecieron de pie con los rostros llenos de dolor y portando imágenes de sus seres queridos.
“Contamos al Señor -continuó- los nombres que están escritos aquí, contamos al Señor los rostros de los chicos que ustedes llevan, le decimos que no somos poderosos ni ricos ni importantes pero que sufrimos mucho, le pedimos que nos consuele y no nos abandone”.
El arzobispo expresó asimismo que “le pedimos (a Dios) su consuelo, que no es una especie de resignación pasiva sino la caricia del Padre que nos levanta y nos vuelve a poner en camino con la mirada y el rostro misericordioso que hace justicia”.
“Le pedimos justicia, le pedimos que este pueblo humilde no sea burlado”, dijo, para agregar luego que “su mano poderosa ponga las cosas en su sitio y se haga justicia”. Finalmente, reiteró y enfatizó que “con los niños y los jóvenes no se experimenta”.
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