MARCHA ATRÁS EN UNA POLÉMICA CONMUTACIÓN DE PENAS
El gobierno provincial dio marcha atrás con una polémica conmutación de penas. Es la que había otorgado en mayo pasado a Carlos Alberto Lovazzano, un ex bombero que en marzo de 1997 había sido condenado a prisión perpetua por asesinar a su esposa, su cuñada y la abuela de ambas, además de herir a otras cuatro personas en la ciudad de Pérez. De esta manera, la administración de Jorge Obeid parece haberse hecho eco del reclamo popular expresado en un petitorio que, con más de 5 mil firmas, le solicitó rever su medida.
La decisión de anular la reducción de pena a Lovazzano fue plasmada en el decreto 1327 del 20 de julio último que lleva la firma del gobernador y que recién se conoció ayer. Lovazzano había sido beneficiado por las conmutaciones de pena que el Ejecutivo provincial concedió a 227 internos entre el 15 y 18 de marzo pasados. En el caso de Lovazzano, redujeron su pena de prisión perpetua a 25 años de prisión, lo que le hubiera permitido recuperar la libertad al cumplir los dos tercios de la condena. Funcionarios provinciales dijeron entonces que se había tenido en cuenta el buen comportamiento del condenado en prisión y que el caso estaba vinculado a cuestiones emocionales y no de criminalidad organizada.
Pero la decisión provocó una reacción popular en la comunidad de Pérez. El 23 de abril los vecinos participaron de una marcha contra ese beneficio y reunieron más de 5 mil firmas para pedirle al gobierno que revea la medida. Incluso, el pedido de los vecinos fue respaldado por el Concejo municipal de esa localidad.
Un largo proceso judicial
Lovazzano, quien estaba adscripto a los Bomberos Zapadores de Pérez, fue condenado a prisión perpetua el 7 de junio de 1996 por el juez de Sentencia Antonio Ramos. Nueve meses después, la Sala IV de la Cámara de Apelaciones rechazó el planteo defensivo que sostenía que el bombero había actuado bajo un estado de emoción violenta y confirmó la sentencia.
La masacre se produjo el 5 de agosto de 1994 en la peluquería familiar de Yapeyú al 1500 de Pérez donde trabajaba la esposa del bombero. Lovazzano, que entonces tenía 27 años, disparó trece veces su arma reglamentaria. Mató a su esposa Marcela Capellini, de 26 años; a su cuñada Adriana Capellini, de 17, y a la abuela de ambas, Marina Traselli de Capellini, de 70. También hirió a su suegra, Ana María González de Capellini; a su cuñado, Fernando Capellini; y a dos personas que estaban en la peluquería: María Rinaldi de Varale y Rosa Ester Snidaro.
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