MARIA EUGENIA BIELSA: "MI TAREA NO SERÁ TOCAR LA CAMPANA DEL SENADO"
A partir del 10 de diciembre la arquitecta María Eugenia Bielsa presidirá el Senado santafesino, una tarea que le corresponderá como vicegobernadora, la primera mujer en ese cargo en la historia política de la provincia. Dueña de un apellido que “no había que instalar”, se propone no estar en el cuerpo para tocar la campanilla y llamar a sesión, sino presidirlo. Bielsa sabe que es un ámbito complejo en el que los duelos y las corporaciones de poder se suceden y entrelazan por minuto, pero se siente segura de que puede construir consensos y trabajar en el disenso (“Construir” es casi una muletilla que emerge a partir de poseer una experiencia y un imaginario sobre lo que hay que mezclar, combinar y diseñar para llegar al objetivo final). “Más o menos tengo un mapa del Senado y sé que con algunos voy a poder trabajar mucho mejor y que esa construcción puede derramar ejemplaridad. Ahí voy a poder demostrar si estoy a la altura del cargo”. Esta invocación obedece sin duda a que es la menor de tres hermanos, uno el canciller Rafael Bielsa y el otro el director técnico de la selección nacional Marcelo Bielsa. “No me hago la tonta”, dice respecto con lo que se pueda pensar en cuanto a su llegada a la política por su relación familiar con dos ‘pesos pesados’. No se la ve inhibida sino dispuesta a ejecutar como parte de la cultura del “deber ser” que -cuenta a Rosario/12- “tenemos los tres”.
‑‑Usted no es peronista pero presidirá un Senado con mayoría justicialista. No será una cuestión técnica ni de diseño de estrategias generales, sino de negociaciones permanentes, exhibiciones y armados de espacios de poder. ¿Cómo se siente con esa ropa?, ¿cree que va a tener llegada con las distintas expresiones del justicialismo?
‑‑Es cierto que es la primera vez que voy a tener un trabajo estrictamente político. Pero creo que esta `inexperiencia’ me puede permitir tener una mirada más laxa respecto de lo que es construir un espacio de negociación. ¿En qué está basada la seguridad de lo que puedo hacer? Tengo un estilo de trabajo vinculado a la construcción de espacios colectivos y al de lo que llamo ejemplaridades. Además mi trabajo en el 2001 en el Ministerio de Educación me hizo valorar mucho el rol de los senadores, por supuesto que hay de unos y de otros, pero los que trabajan seriamente establecen un vínculo muy sólido entre las problemáticas territoriales y el Ejecutivo. Creo que no hay otra manera, en este caso de presidir un cuerpo y de trabajar en algún ámbito de lo público si no es construyendo equipos de trabajo que sé que no va a poder ser con todos. Más o menos tengo un mapa de la realidad del Senado y sé que con algunos voy a poder trabajar y que esa construcción puede derramar ejemplaridad sobre los otros. También estarán los que se irán depurando con el tiempo.
‑‑¿Cómo cree que será con los representantes del reutemismo?
‑‑Si tengo que hablar por hoy, creo que el triunfo suturó gran parte de las heridas en el peronismo y también tendrá que estar mi habilidad como presidenta del Senado para construir consensos y más aún trabajar en el disenso. Acá sin duda habrá disenso porque hay modos de hacer política diferente, aun dentro del peronismo. Tanto en el reutemismo, como en el obeidismo, en el cavallerismo y en el socialismo que van a ser los sectores mayoritarios. Va a ser la primera vez que yo voy a demostrar si estoy a la altura del cargo. Mi responsabilidad es ser capaz de manejar un cuerpo heterogéneo.
‑‑Con figuras fuertes, en este caso la del gobernador, casi nadie se da cuenta de qué hace el vicegobernador. ¿Cómo se ubicará para tener existencia propia y no cumplir sólo con el protocolo?
‑‑Cuando tuve la primera conversación con (Jorge) Obeid le expliqué que vengo de una experiencia ejecutiva y que si estoy en un lugar lo ocupo. Mi personalidad no es para hacer una tarea de protocolo y simbólica. Cuando estoy en un lugar quiero ocuparlo. Así acordamos que además de las tareas propias de mi responsabilidad en el Senado ‑‑de las que pienso que no es tocar la campanilla, llamar sesión y dar la palabra sino construir consensos, proyectos, liderar algunas instancias y permitir que otros lideren otras‑‑ y para compensar mi vocación profesional que es previa a la vocación política, me voy a ocupar de coordinar las políticas de desarrollo y ordenamiento urbano, territorial, ambiental de la provincia. Las políticas están muy fragmentadas, infraestructura por un lado, vivienda por el otro, no hay diseño de constitución de las áreas metropolitanas, no hay tratamiento estratégico de la legislación respecto del uso del suelo, de banco de tierras, en definitiva de una serie de elementos que permitirían acompañar el desarrollo económico. Eso acordé, porque de lo contrario el vicegobernador se ocupa de ir miércoles y jueves al Senado y después de asistir a los cócteles, yo no lo voy a hacer. Respecto del protagonismo, yo voy a ser la vicegobernadora, voy a ser la segunda figura después del gobernador. No voy a disputar con Obeid, él es el político y el gobernador y mi mirada está puestos en estos cuatro años. El es el número 1, yo soy 2 y voy a ser 2, no 5, ni 6 ni 7.
‑‑¿Se puede definir la filosofía del gobierno que entra y su relación con la oposición, con esta oposición en la que hubo otro candidato a gobernador que individualmente resultó ser el más votado?
‑‑No estoy de acuerdo con esa lectura y si bien tampoco estoy de acuerdo con la Ley de Lemas, que ojalá podamos discutir y cambiar rápidamente, creo que el 7 de septiembre tuvimos internas desplazadas. El día que se eligió gobernador, el peronismo también eligió a su candidato, una suerte de interna que se definió en ese momento, Obeid fue el candidato más votado y si hubiera habido internas hubiese sido el candidato del lema con los votos del peronismo. Los votos de Hammerly seguramente hubiesen ido a Obeid porque son votos peronistas, tal vez se hubiese perdido algún voto de (Héctor) Cavallero, pero creo que hubiese sido el candidato más votado independientemente de la Ley de Lemas. En cuanto a la filosofía del gobierno que entrará, hay que reconocer que estamos en una provincia en la que hubo una administración clara y prolija pero que no tuvo una política activa en cuanto a su desarrollo. Al conocer la personalidad de Obeid y las condiciones en cuanto al imperativo y al deseo con que llega en este momento al poder, creo que será un gobierno fuertemente activo en cuanto al desarrollo económico, productivo y social y que se involucrará también con fuerza con la sociedad civil. También creo que no será una gestión complaciente ni con el gobierno nacional ni con los sectores que le disputen poder al interior de la provincia. Creo que va a intentar reconstruir un fuerte liderazgo.
‑‑Que piensan sus hermanos de su designación?
‑‑Nosotros tenemos un estilo de relación: no somos dependientes pero sí estamos en conexión. Lo que siempre hay entre los tres y con relación al lugar que cada uno ocupa en un momento es una suerte de incondicionalidad. Una vez que uno de nosotros toma una decisión, los otros dos lo apoyan. Hay una costumbre de hablarnos, preguntarnos:’dije esto, hice tal cosa, ¿qué te parece?’. Hay mucho compañerismo. Yo nunca hablo ni con Rafael ni con Marcelo de las cuestiones específicas. Ni de política exterior, ni de informática jurídica ni de fútbol, pero siempre hay un vínculo que los tres tenemos ligados a cuestiones que tienen que ver con los valores, con estar en un lugar y no resignar lo que uno piensa, estas son las cosas que yo hablé con mis hermanos respecto al cargo. No si tomaba o no la candidatura pero sí como tomarla con todo el riesgo que significa meterse en el Justicialismo, venir de afuera, entrar en una maquinaria que te puede desarmar.
‑‑¿Tiene miedo?
‑‑No. Miedo no. Con Rafael está charlado eso de ‘lo tenés que aceptar porque hay un deber ser’. Nosotros tenemos todos los créditos del deber ser y de que la vida está muy ligada a la entrega y al compromiso. De esto hablamos mucho. También hablamos mucho de que hay que tener en claro que se puede dar lo mejor, los tres somos obsesivos respecto al trabajo y hasta compulsivos, pero hay que saber que el éxito no está vinculado a uno sólo. Lo digo en particular por Marcelo, creo que hizo todo lo posible por el Mundial y el éxito no se dio porque hay variables de la realidad que uno no maneja.
‑‑¿Cómo se sintió con la orden del ministro de Salud Fernando Bondesío en cuanto a que los médicos denuncien a las pacientes que llegan a los hospitales con abortos incompletos?
‑‑Mal. Porque me parece que un médico no es un delator, porque están para asistir a quien tiene un problema y porque me parece que tener un hijo no deseado es un problema gravísimo.
‑‑¿Y que piensa sobre la despenalización del aborto?
‑‑Mi postura personal es que las prohibiciones no evitan que las cosas se hagan y llegada una situación de tener que decidir pienso que cada uno tiene derecho de hacerlo con la mayor seguridad física, psíquica y jurídica. Debería estar despenalizado, pero como llegar al aborto es una situación muy traumática hay que hacer una tarea preventiva de la que la sociedad también se debe hacer cargo, con educación sexual en las escuelas, distribución de anticonceptivos, información y formación.
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