MARÍA JULIA ALSOGARAY ENFRENTA SU JUICIO ORAL
Un día después de cumplir ocho meses en prisión, María Julia Alsogaray abandonará mañana sólo durante algunas horas- su celda para presenciar un momento que por todos los medios intentó que jamás llegara: el inicio del primer juicio oral en su contra.
La ex polifuncionaria menemista será la primera figura de peso de ese gobierno que podría ser condenada por un caso de corrupción.
Ante el Tribunal Oral Nº4, integrado por los camaristas Horacio Vaccare, María Cristina San Martino y Leopoldo Bruglia, Alsogaray enfrentará cargos por el delito de enriquecimiento ilícito, que prevé una pena de entre 2 y 6 años de cárcel.
Por ese mismo delito ya fueron condenados el ex concejal justicialista José Manuel Pico y el ex agente de inteligencia y ex custodio presidencial Raúl Guglielminetti.
La ex interventora en Entel y en Somisa y ex secretaria de Recursos Naturales deberá explicar el incremento de su patrimonio en al menos 2,5 millones de pesos durante los 14 años de su paso casi ininterrumpido por la administración pública, entre 1985 (cuando ingresó como diputada) y 1999, causa por la que fue procesada en junio de 2001, por el juez federal Juan José Galeano.
Sobre sus espaldas carga una veintena de causas abiertas y seis procesamientos. Entre ellos, uno por la comisión de irregularidades en la refacción de la sede de la secretaría a su cargo, que la llevó, el 12 de agosto último, a una celda del Departamento Unidad de Investigaciones Antiterroristas (DUIA), en el barrio de Palermo. La decisión del juez Rodolfo Canicoba Corral fue confirmada la semana pasada por la Cámara Federal.
El juicio oral y público se desarrollará en el 6º piso de los tribunales federales de la calle Comodoro Py y -se estima- llevará tres semanas. En ese lapso, los jueces escucharán los testimonios de 52 testigos y los argumentos del fiscal Oscar Amirante y de la defensora oficial Pamela Bisserier. La letrada le fue asignada a Alsogaray hace dos años, luego de que intentara ejercer su propia defensa.
Luego de un año y medio de preparación, el proceso comenzará a las 10 de mañana, a pesar de que la ex funcionaria efectuó numerosos planteos de inconstitucionalidad y de prescripción, que fueron rechazados por el tribunal. Los camaristas, que también desecharon un recurso para que el juicio sea televisado, sí aceptaron que el proceso sea presenciado por un veedor internacional.
Acusaciones y testigos
Desde su asiento, ubicado a la izquierda del estrado, la ex secretaria de Recursos Naturales escuchará los testimonios del ex ministro de Seguridad bonaerense Juan Pablo Cafiero (que denunció que Alsogaray tenía una cuenta con alrededor de 190 millones de dólares en las islas Caimán), del ex secretario general de la Presidencia Eduardo Bauzá, de su ex peluquero personal Diego Impagliazzo, de su ex marido Francisco Erize, además de contadores y consultores que trabajaban para ella.
El fiscal Amirante procurará confirmar las acusaciones que plantearon sus pares Eamon Mullen y José Barbaccia durante el proceso de instrucción, y que llevaron a Galeano, primero, y a la Cámara Federal, después, a procesarla.
Para el juez, “el incremento patrimonial de Alsogaray que se evidencia a partir de 1991 no ha sido suficientemente justificado” y “no se compadece con los ingresos que efectivamente percibió durante el período investigado”.
Según el seguimiento patrimonial de los fiscales, al ingresar en la administración pública la ex funcionaria tenía un departamento en Riobamba 1236, pequeñas inversiones en cuatro sociedades, un Mercedes Benz 250, modelo 80, y un Renault 18 break, modelo 82.
Al abandonar su último cargo en el Estado, había adquirido nueve costosos inmuebles (entre ellos, un departamento frente al Central Park, en Nueva York), un Mercedes Benz rural, un Mercedes Benz C180, un Fiat Uno y una camioneta 4×4 Nissan Pathfinder.
En 2000, LA NACION accedió a un informe elaborado por peritos de la Corte Suprema que indicaba que, usando dos tarjetas de crédito, Alsogaray pagó numerosos viajes extraoficiales por el mundo.
En su defensa, la hija del ex ministro de Economía Alvaro Alsogaray argumentará que el incremento de su patrimonio tiene tres explicaciones o justificativos: una herencia anticipada de 800.000 dólares de parte de su padre; el cobro de 500.000 dólares por sus servicios como asesora a Astilleros Alianza, una empresa del fallecido Arnaldo Martinenghi, amigo de Menem, y los fondos reservados que recibía como funcionaria.
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