MARÍA JULIA PROTAGONIZA OTRO JUICIO ORAL, ESTA VEZ COMO ACUSADORA, CONTRA SU EX CONTADOR
María Julia Alsogaray volverá a protagonizar desde el jueves un capítulo de un juicio oral y público, aunque esta vez no estará como acusada, sino como querellante. Será en el proceso que se inició por la denuncia de la ex funcionaria contra su ex contador Ernesto Mario Furlone, por presuntos manejos irregulares de su dinero.
Furlone, quien declaró como testigo en la causa en la que María Julia resultó condenada a tres años de prisión por enriquecimiento ilícito, está imputado por el supuesto desvío “en provecho propio importante sumas de dinero”. Según la ex funcionaria, Furlone se quedó con plata que ella le habría entregado para el pago de impuestos.
Cuando durante el juicio a María Julia por enriquecimiento ilícito se repasó la historia tributaria de la ex funcionaria, tres funcionarios de la DGI coincidieron en que sus investigaciones comenzaron a partir de un “incremento patrimonial no justificado”.
La DGI visitó a María Julia por primera vez en octubre de 1993, cuando anunció a una revista de moda que había comprado un petit hotel de 650 metros cuadrados -en plena Recoleta- por una cifra mucho más baja que la del mercado. La DGI descubrió deudas por impuestos a los Bienes Personales y Ganancias.
El gerente de Asuntos Jurídicos de la DGI en esa época, Eduardo Russo, recordó en el juicio que luego de la inspección sobre María Julia decidió denunciarla penalmente por “omisión de pago de impuestos”. Otra testigo, Ana Osella Muñoz, que se desempeñó como jefa de área en el ente recaudador, comentó que en un allanamiento de Furlone, entonces contador de la familia Alsogaray, se hallaron boletas y sellos falsos.
María Julia terminó denunciando a Furlone, que ahora enfrentará su propio juicio por esa razón. Para defenderse, la ex funcionaria aseguró en su momento que ella le dio la plata para que pagara los impuestos y que “el contador se la quedó”.
Furlone siempre negó las imputaciones de Alsogaray. Y en su momento, cuando declaró en el juicio contra la ex funcionaria, brindó un testimonio que la comprometió: dijo que los 500 mil pesos que María Julia dijo haber percibido de la firma Astilleros Alianza por un asesoramiento podrían haber salido de un contrato falseado al solo efecto de justificar un ingreso legal. De todas maneras, la defensa cuestionó sus dichos, en base a la supuesta enemistad entre ambos.
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