“María y César. Un horizonte compartido” despide el año en el Museo López Claro
La exhibición que rinde homenaje a la vida en común de María Herminia Brizzi y César López Claro quedará inaugurada en el espacio cultural de Piedras 7352, en ocasión de un brindis de fin de año junto a la Asociación Amigos del Museo López Claro. Será el jueves 10 de diciembre a las 20.30, con entrada libre y gratuita. Organiza Gobierno de la Ciudad.
Luego de su paso por el Museo Municipal de Artes Visuales “Sor Josefa Díaz y Clucellas”, en el mes de agosto, “María y César. Un Horizonte compartido” llega a la Casa Museo César López Claro (Piedras 7352). La muestra, que propone un homenaje a la vida en común del artista plástico César López Claro y la artista, profesora, bailarina y coreógrafa María Herminia Brizzi, reúne pinturas y cerámicas de distintos períodos de la obra de López Claro -muchas de ellas nunca antes exhibidas-, objetos adquiridos por María en los viajes de la pareja y fotografías de su vida juntos; que son patrimonio del MMAV y del Museo López Claro. La inauguración será este jueves a las 20.30 con entrada libre y gratuita, ocasión en la que se invitará a realizar un brindis de fin de año junto a la Asociación de Amigos del Museo César López Claro. Luego, podrá visitarse hasta el viernes 29 de enero, de lunes a viernes de 9 a 12 y de 17 a 20, siempre de manera libre y gratuita.
Arte y vida
En el texto que presentó por primera vez la muestra en el MMAV, César Carli relataba que “ya consagrados, personajes de documentales cinematográficos, protagonistas de numerosas bibliografías, admirados por la gente y la crítica especializada, César y María deciden dejar todo, casa obras materiales e inmateriales y regalárselas a la comunidad. Y entonces, cuando se estaba por cerrar el telón, sin ninguna reverencia quedó flotando en el ambiente el resumen de esas vidas que nos enorgullecen y que parecieran decir: ¡Misión cumplida!”.
La exhibición propone un homenaje con una suerte de resumen de esa vida en común como artistas y como pareja de César y María, realizando un recorrido por la estética de las pinturas y cerámicas de López Claro que se sigue en los recuerdos, artesanías y otros objetos adquiridos en los viajes compartidos por ambos. A su vez, las fotografías acercan la parte más íntima de la vida de la pareja, viajes, reuniones sociales y encuentros con amigos, muestras y el trabajo en el taller.
Pasiones compartidas
De manera especial, la puesta finaliza el año 2015 en el Museo donado a la comunidad santafesina por la misma pareja, siendo el lugar en el que residieron y desde donde desarrollaron su labor artística y política en la ciudad. En su texto, Carli se detiene en el recuerdo del momento en que el matrimonio sale de la estación de tren y se asienta en el barrio Guadalupe, que en aquel momento era habitado por quinteros y unos pocos vecinos, un “lugar propicio para los poetas, los escritores y los pintores ansiosos por esos tranquilos rincones bucólicos atiborrados de naranjales y montecitos canoros”. “César y María, pintor de Azul él, ya destacado, acompañado por la delicada y menuda silueta de ella, que no obstante haber obtenido los lauros en Bellas Artes en Buenos Aires mostraba el sutil e inconfundible perfil de una bailarina de ballet. Juntos desde que en 1942 decidieran compartir una existencia plena, densa, que como la de todos los intelectuales comprometidos estuvo plagada de vicisitudes que no obstante no lograron apartarlos”, afirma Carli.
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