MARTE COMENZÓ A BRILLAR CON SU MÁXIMO ESPLENDOR EN EL FIRMAMENTO DE LA TIERRA
El planeta Marte, el más parecido a la Tierra de los nueve que forman el sistema solar, volverá a estar hoy tan cerca de la Tierra como hace unos 59.600 años, en un acercamiento histórico que provoca la curiosidad de muchísimas personas interesadas en ver al planeta rojo con sus propios ojos.
“A las 6.51, hora argentina, Marte quedó a la distancia más cercana a la Tierra: 55.758.006 kilómetros. Un minuto antes y un minuto después estará más lejos”, indicó el astrónomo Mariano Ribas, coordinador del área Astronomía del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires. “La última vez que el planeta rojo estuvo tan cerca de la Tierra fue en el año 57.617 antes de Cristo. Por eso este acercamiento es histórico”, destacó el especialista.
Para observar a Marte, que se destaca en el cielo nocturno como un punto brillante anaranjado, “hay que mirar hacia el este, estos días comienza a ser visible aproximadamente a las 20. Con el paso de las horas, Marte va ganando altura en la bóveda celeste y cerca de la una de la madrugada se ubica en el cénit (la parte más alta del cielo)”, explicó Ribas.
“Es imposible confundirse, ya que ahora Marte se convirtió en el punto más brillante en el cielo después de la Luna. Diez veces más brillante que la estrella más brillante del cielo”, subrayó el científico.
El astrónomo recalcó que el planeta “se puede ver como un punto luminoso a simple vista, pero con un telescopio medianamente grande, de unos 30 centímetros de diámetro, Marte se observará con el tamaño de una moneda de 25 centavos”.
Entre los detalles de la superficie marciana que se observarán se encuentra el casquete polar sur, que “aparece como una muesca blanca y es en realidad una enorme masa de hielo, similar a nuestra Antártida”, precisó Ribas.
También se podrán observar “marcas marrones y grisáceas en su superficie, que son las zonas rocosas y desiertos que se encuentran en las distintas regiones del planeta. El resto será una superficie anaranjada, debido a que la mayor parte de Marte está cubierta por un polvo parecido al polvo de las canchas de tenis, aunque con distintas características. Tiene gran cantidad de óxido de hierro, lo que le da su color”, señaló.
“Si se cuenta con un buen telescopio –añadió Ribas–, y también con algo de suerte, se podrán observar también las dos lunas de Marte: Phobos y Deimos”.
“Phobos orbita más cerca del planeta, en tanto que Deimos está más alejada. Se las podrá ver como dos pequeños puntitos cuando estén alejadas del planeta, mientras que cuando se encuentran delante de éste no serán observables”, precisó.
Dentro de 284 años, el 28 de agosto de 2287, “Marte volverá a romper el récord de acercamiento con la Tierra cuando se posicione a unos pocos miles de kilómetros más cerca que en estos días”, indicó el astrónomo, quien recordó que el último acercamiento entre los dos planetas se produjo en 1988 y “la diferencia entre aquél y éste es pequeña”.
No es casual que durante los últimos meses hayan partido hacia Marte varias misiones de la agencia espacial estadounidense Nasa, una de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de otros países, pues el acercamiento entre ambos planetas acorta el tiempo del viaje y ahorra combustible.
En la actualidad están en viaje hacia el planeta rojo las sondas “Spirit” y “Oportunity” de la Nasa, que llevarán a los vehículos MER (Mars Exploration Rover) “A” y “B” hasta la órbita marciana, a la que llegarán en enero de 2004. También viaja en estos momentos hacia Marte la sonda europea “Mars Express”, que también arribará en enero próximo a su destino. Los vehículos MER y el Beagle-2, de la ESA, deberán posarse en el suelo marciano para realizar estudios de sus rocas y buscar vestigios de agua. Además, atraviesa el espacio rumbo a Marte la sonda Nozomi, de la agencia espacial japonesa, que realizará estudios de la órbita marciana.
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