MÁS ALLÁ DE LA PANTALLA GRANDE
El Festival de Cine de Huelva mostró ayer su mayor vitalidad en una de sus actividades paralelas, el Foro Iberoamericano de Coproducción, que reúne durante tres días a directores y productores que buscan cerrar negocios para hacer cine. El interés, la búsqueda y la exposición en cantidad de nuevos proyectos que se mostraron en esta área del festival contrastaron sensiblemente con la pobre motivación que genera la sección competitiva, que en la jornada de ayer apenas si movilizó a la prensa para asistir a las exhibiciones de las desparejas realizaciones de Ecuador, con “Un titán en el ring”, y de Perú, con “Un marciano llamado deseo”. Ni hablar de público.
Tampoco la representante argentina, “…En fin, el mar”, de Jorge Dyszel, mereció el día después elogios de la crítica internacional. La mayoría coincidía en señalar su sorpresa ante la selección por parte de los programadores de Huelva de esta opera prima para la sección competitiva, cuando el cine nacional hoy atraviesa uno de sus mejores momentos, tal como lo evidencian los propios festivales.
Y aquí se abren dos nuevos interrogantes: ¿hay una suficiente producción de películas iberoamericanas para abastecer a semejante cantidad de festivales internacionales que pululan por el mundo?, ¿cuánto le cuesta a Huelva sostener su lugar como polo de atracción con las más interesantes producciones del año?
Para ser justos, al cierre de esta edición, la presentación de dos obras del desconocido cine boliviano, que se pretende revalorar, era todavía una promesa por confirmar. A último momento, la organización del festival anunció la exhibición de “La nación clandestina” (1989), de Jorge Sanjinés, y de “Vuelve Sebastiana” (1953), la obra cumbre del documentalista Jorge Ruiz, de 79 años, homenajeado en Huelva.
Hacia el futuro
En el Foro de Coproducción se negocia lo que vendrá. Y allí van todas las miradas. Ayer, por la plaza de la Casa Colón se cruzaban varios realizadores argentinos que mantenían reuniones con productores asistentes al famoso Foro. Sandra Gugliotta (“Un día de suerte”), Ariel Rotter (“Sólo por hoy”), Marcelo Schapces (director de “Che, un hombre de este mundo” y productor de “Un día de suerte” y “Soy tu aventura”), y Luis Barone (“Buenos Aires plateada” y “24 horas: algo está por explotar”)
Gugliotta empezó en Huelva una especie de tour de coproducción para su nueva película, que seguirá por Madrid, Bélgica, París y Manheim. Para concretar su thriller psicológico “Las vidas posibles”, que estará protagonizado nuevamente por Valentina Bassi, la directora necesita un 20 por ciento de los 650.000 dólares en que presupuestó su proyecto. Según comentaba, la Argentina genera un gran interés en los productores extranjeros, no sólo por la importancia que está ganando en festivales, sino también porque se puede trabajar con bajos costos y un interesante semillero de talentos. De hecho, en la guía de presentación de proyectos los presupuestos argentinos no superan el millón de dólares, frente a otras producciones iberoamericanas de dos y cuatro millones de euros.
De todos modos, captar coproductores no es fácil. Y Gugliotta contó entre risas cómo en determinado momento de su reunión terminó diciendo: “Sí, mi película tiene sexo. (…) En mi película el cuerpo será importante, lo cual no quiere decir que vaya a haber sexo. Pero el tema es que en estas reuniones se tiene que hablar de negocios, de un proyecto integral y no de detalles técnicos”.
En medio de una reunión, el director Ariel Rotter recibió la noticia de su preselección para la beca de la Cinefondation del Festival de Cannes, donde si resulta elegido podrá desarrollar en cuatro meses el guión de “El otro”, su próxima película, que protagonizará Julio Chávez. “No tengo especial expectativa por este foro porque creo que da resultados más indirectos y no inmediatos. Es bueno asistir y conocer gente y hacer que surjan cosas. De todos modos, la noticia de Francia me alienta mucho porque veo que al mercado francés puede interesarle mucho más este proyecto que defino como “un relato sobre la corrupción de la carne”.”
Marcelo Schapces practicaba ayer su doble papel como productor y director, ya que llegó con la intención de vender “La velocidad funda el olvido”, en la que dirigirá a Miguel Angel Solá. También, a intentar buscar un par español para la realización del proyecto de Luis Barone, “Zenitram”, y por último, a intentar vender “Soy tu aventura” en el mercado europeo. “No vine para participar directamente del foro. Pero sí estoy teniendo muchas reuniones con productores españoles amigos, como con la gente de Telespan, de cine independiente, responsable del éxito de “El otro lado de la cama”, con el que consiguió romper el monopolio en la taquilla de las películas grandes del cine español.”
Luis Barone llegó a Huelva para vender una película de ciencia ficción basada en un cuento de Juan Sasturain, “Zenitram”, sobre un superhéroe argentino que no es invulnerable y que hasta tiene que iniciar una terapia de ayuda contra la adicción en los EE.UU. “No sirve que nuestros productos sean baratos para los coproductores si no se venden -dijo con cierta desconfianza-. Y el boom del nuevo cine argentino es más un boom de festivales que de mercado.”
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