MÁS DE 300 PERSONAS ACOMPAÑARON A PARANÁ AL PROCESADO INTENDENTE ELECTO DE SANTA ELENA
Unas 300 personas llegaron a Paraná esta mañana, desde Santa Elena, siguiendo a Domingo Daniel Rossi (PJ) en su reclamo a los Tribunales. El objetivo: exigir al Superior Tribunal de Justicia (STJ) que investigue al juez Carlos Trajtemberg quien dictó su procesamiento por enriquecimiento ilícito y hoy decidió enviar la causa a juicio oral y público, después de seis años de investigación. La caravana encabezada por el intendente electo tuvo como guardias de hierro a los diputados reelectos Emilio Castrillón (La Paz) y José Allende (Nogoyá) -dos hombres identificados plenamente con el menemismo- quienes defendieron a Rossi “no sólo porque es un amigo” sino porque “está siendo juzgada por un comité radical”. Las críticas también se hicieron sentir contra el periodismo, y en particular contra el semanario ANALISIS, que en 1997 denunció la existencia de cuentas en el Uruguay a nombre de familiares de Rossi, tras lo cual se abrió una causa judicial. En este sentido, por la mañana en una entrevista radial, Rossi había dicho que “la prensa marca el ritmo de los fallos porque está de moda perseguir la corrupción”.
La caravana partió a las 7 desde la ciudad de Santa Elena y arribó alrededor de las 11 a Paraná. De acuerdo a lo informado por fuentes policiales a ANALISIS DIGITAL, a la capital entrerriana arribaron tres colectivos, un camión, nueve camionetas, cuatro trafficks y nueve automóviles, con unos unas 300 eufóricas personas que coparon la ciudad con cantos a favor del intendente electo de Santa Elena.
Con una rebosante sonrisa dibujada en el rostro y escoltado por Castrillón y Allende, el cuestionado intendente electo y ex vicegobernador arrió a los manifestantes hacia los Tribunales, en donde sus representantes legales exigieron se cumpla la resolución por la cual se da lugar al pedido de investigación del juez Trajtemberg, por haber violado el secreto de sumario del expediente dando a conocer información a los medios de comunicación.
Si bien el ex vicegobernador, que es investigado por enriquecimiento ilícito desde 1997, sostuvo que “el éxito electoral obtenido en las urnas no tiene nada que ver con los requerimientos judiciales”, no dejó de subrayar que “fui el intendente más votado de la provincia y ahora van a querer decir que la gente también se equivoca”.
Desde un costado, Castrillón aportó el bocadillo que faltaba para decorar la escena dantesca: “Nosotros decimos que los partidos de fútbol se ganan con goles, las elecciones se ganan con votos y la justicia tiene que determinar con hechos”, indicó por si cabían dudas de cual era su misión en la caravana. Castrillón, desde el 11 de diciembre, será el nuevo presidente de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, junto a Jorge Busti.
Pero el inconsciente a veces traiciona más que los votos. En un lapsus, durante una entrevista concedida durante la mañana al programa radial En el 2000 también (FM Capital), Rossi sostuvo que “no me importa que muestren el expediente porque la plata que figura ahí supera ampliamente los ingresos que yo he recibido en mi vida privada y pública”.
Por su parte, consultado Castrillón acerca de la posición que tomaría en caso de comprobarse la culpabilidad de Rossi, el reelecto diputado apeló a la frase: “es mi amigo pero eso no tiene nada que ver porque lo que pedimos es que la justicia resuelva conforme a situaciones de derecho”.
Otro de los presentes fue el diputado José Allende quien reafirmó su incondicional apoyo a Rossi. A favor de la inocencia del flamante intendente de Santa Elena, argumentó que “si hubiese querido que la Justicia no lo investigue se hubiese presentado como candidato a senador, pero él eligió el duro trabajo de ser intendente”.
El ex vicegobernador no omitió hacer referencia a las declaraciones del gobernador electo Jorge Busi, quien en una entrevista aseguió que “si Rossi es condenado, será destituido”. Al respecto puntualizó que “yo jamás le pedí a Busti una protección política, jamás fui a la sede del Partido Justicialista a pedir nada, esto es una cosa totalmente distinta y es la Justicia la que tiene que resolver mi situación procesal”, al tiempo que levantó una mano haciendo señas de que la caravana continuara su curso con destino, contradictoriamente, a la sede del PJ. Si bien en principio se iba a llegar hasta la sede del semanario -por lo cual de inmediato se apostaron varios patrulleros y policías en las inmediaciones-, los organizadores optaron por cambiar el rumbo y seguir hasta el PJ, en calle 9 de Julio. En todo el trayecto por las calles céntricas, uno de los organizadores, megáfono en mano, se dedicó a vociferar todo el tiempo contra ANALISIS.
En la casa partidaria, que por estos días se ha visto sobrepasada de actos y de altos dirigentes peronistas, los manifestantes fueron recibidos con un breve discurso del dirigente justicialista José Cáceres -una de las autoridades del Consejo Provincial del PJ- quien aseguró: “En nombre del partido quiero expresar que la infamia y la calumnia organizada por los jueces y gorilas de (Sergio) Montiel no va a triunfar”. Obviamente, nadie le recordó a Cáceres que la causa se inició en 1997, es decir, en la mitad del anterior gobierno de Jorge Busti y no durante la administración montielista. Incluso, el juez Trajtemberg llegó al expediente tres años después de su tramitación, cuando prácticamente ya estaban comprobados los movimientos millonarios de Rossi en la República Oriental del Uruguay, a raíz de las revelaciones de su ex esposa, Isolina García.
Tras cantar la marcha peronista, y bajar las banderas, la caravana retornó a la plaza San Miguel donde se encontraban desperdigados los colectivos y trafficks. El destino esta vez era nuevamente Santa Elena, una de las ciudades más golpeadas por la desocupación y la desnutrición. Es decir, cuestiones sobre las que Rossi tiene gran responsabilidad, aunque mire para otro lado y se esconda detrás de los votos o el denominado tren K.
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