MÁS DE 40 MIL PERSONAS SE CONGREGARON PARA DECIRLE "NO A LAS PAPELERAS"
Contundente fue el “No a las papeleras” de las más de 40.000 personas que colmaron y mantuvieron cortados por seis horas el puente internacional José de San Martín que une Gualeguaychú con la localidad de Fray Bentos, en la República Oriental del Uruguay. Personas de todos los puntos cardinales de la provincia se congregaron para dar a conocer su postura contraria a las intenciones de dos plantas celulosas de capitales españoles y finlandeses de arribar con una inversión de 1.200 millones de dólares. El emotivo abrazo simbólico entre argentinos y uruguayos se produjo en el medio del puente, en el sector más elevado, donde se apreciaba los más de tres kilómetros de personas hasta el control de Gendarmería del lado argentino. El gobernador de la provincia Jorge Busti y el vice Pedro Guastavino participaron de la movilización, aunque no del acto central, como sí lo hicieron el intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen, dirigentes gremiales, y activistas de grupos ecológicos. Todos coinciden que a partir de ahora los gobiernos tendrán una decisión quizás más simple o quizás conflictiva a la hora de tomar una determinación.
La noche del viernes había sido marcada por una pequeña movilización de jóvenes, velas en mano, por el centro de Gualeguaychú. En cada casa, en cada rincón, en los bares, en cada cartel que pendía de los autos, de los comercios el tema central era la marcha contra las papeleras.
El sábado amaneció fresco. El rocío tardaba en retirarse. Cerca de las 11, horario previsto para la concentración, el sol ya había hecho lo suyo, quizás en sintonía con relación al lugar elegido para partir: el corsódromo.
Colectivos, camiones y remises fueron contratados para trasladar a la inmensa cantidad de personas, principalmente estudiantes secundarios, que no tenían cómo transitar los 30 kilómetros hasta la cabecera del puente internacional. Los que se quedaron, salieron a las veredas, con banderas argentinas para saludar.
A ello le siguió la caravana de automóviles particulares, con consignas contrarias a la instalación de las denominadas industrias sucias. Eran más de siete los kilómetros que abarcaba la fila, que marchaba a paso lento. De este lado, del argentino, quizás tenía la imagen de Autopista del Sur, cuento de Julio Cortázar, donde un enorme embotellamiento propio de la literatura fantástica dio vidas entre los automovilistas varados. “Sí la vida, no a las papeleras”, era la consigna.
El abrazo simbólico estaba previsto para las 15.30. A los costados de la ruta, pasacalles y más campesinos que saludaban, en familia. El acto central, escueto, fue en la parte más elevada del puente. Bajando la mirada, la columna de personas a lo largo de los más de tres kilómetros se perdía con el horizonte. Los uruguayos que llegaron, si bien en un número pequeño, se hicieron sentir con cantos y palmas. “Gracias argentinos, ninguna madre mata a sus hijos”, expresaba una señora, con su vincha naranja con el “no a las papeleras”. Los uruguayos destacan el apoyo y la rotunda negativa argentina a la instalación de estos grupos, para torcer una historia sellada por el anterior gobierno del ex presidente Jorge Batlle.
Se cantaron los himnos de ambos países y se leyó un documento único (ver aparte) a cargo de la concejal de Río Negro del Frente Amplio, Delia Villalba. “Los argentinos son muy generosos, esto me hace comprometer cada vez, uruguayos y argentinos vamos a lograr mucho, este es un día histórico, de la esperanza. Es el puntapié para el resurgir de una América Latina, los ciudadanos tenemos nuestro poder y lo vamos a usar”, expresó.
Sobre las postura política del gobierno uruguayo, Villalba aseguró en diálogo con ANALISIS DIGITAL que “ya ha dado el sí, como lo ha dado el anterior pero ese sí no está fundamentado en la legalidad, acá se ha violado un tratado internacional sobre el Río Uruguay, se ha violado la reforma institucional aprobado en octubre de 2004 y se ha violado lo que quiere la gente”.
El breve acto concluyó con la canción Río de los pájaros de Aníbal Sampayo.
LAS POSTURAS POLÍTICAS
El intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen no salía de su asombro por la cantidad de personas sobre el puente. Se había colocado el chaleco verde identificado con el NO a las celulosas y marchaba encabezando la enorme columna. En diálogo con este sitio aseguraba que “como habitante de esta ciudad estoy muy orgulloso de la gente de Gualeguaychú, de las instituciones y sobre todo de los jóvenes, que nos hace pensar que como comunidad tenemos futuro”.
Sobre la postura del gobierno uruguayo, Irigoyen aseguró que 15 días atrás estuvo con el ministro de Vivienda y Medio Ambiente Mariano Arana y fue cauto al afirmar que “estamos en diálogo”, hecho que destacó ya que “el gobierno anterior nos cerró las puertas”.
Quizás uno de los mayores escollos es la enorme campaña por parte de las firmas en tierra uruguaya sobre las bondades de las papeleras, los futuros puestos de trabajo, como así también las elecciones municipales en todos los distritos del vecino país en mayo.
En ese sentido, el vicegobernador Pedro Guastavino, aseguró en diálogo con radio Máxima por la mañana que “va haber por parte del gobierno nacional a través de la Cancillería una posición con más energíca y van a asumir el planteo que le hicimos al gobierno uruguayo que se suspenda al menos por 180 días el avance de la planta”. Pero luego de las elecciones.
Tanto Guastavino como Jorge Busti llegaron al lugar en helicóptero. La presencia del gobernador no estaba confirmada con anticipación como sí sucedió con la Guastavino, no obstante los máximos líderes del justicialismo no participaron del acto central, donde sí estaban Irigoyen y hombres del Nuevo Espacio Entrerriano.
La enorme manifestación había terminado, la desconcentración fue tan larga como el arribo. Sobre las varandas del enlace entre ambos países quedaron flameando las innumerables banderas de tela que dibujaron niños contra la contaminación, a favor de la vida.
De aquel lado, Eduardo Galeano, también dejó su huella en su libro Úselo y Tírelo donde cuenta del arribo de los finlandeses al Uruguay quince años atrás para plantar los pinos, con miras a un futuro que lo creían predestinado, que ahora, tambalea.
ADHESIONES Y PRESENCIAS
La marcha ocupó las tapas de los dos diarios de Gualeguaychú, donde se notaba la cantidad de adhesiones de partidos políticos, organizaciones, ONGs. Entre las presencias, se sintió con fuerza la del secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Víctor de Gennaro. Además del titular de ATE, Edgardo Massarotti e integrantes de AGMER. Entre los ecologistas estuvieron el Foro Ecologista, Proyecto Tierra, Eco Urbano, Greenpeace, Red Sociambiental, además del Ejército Alpargatista de Liberación Nacional, Movitdes, Guayubira, Uruguay sustentable, Ñandubay y Vecinos Autoconvocados, entre otros.
DOCUMENTO
El documento leído por Villalba fue redactado por Jorge Daneri de la Red Socioambiental de Entre Ríos, que se sumó junto a innumerables organizaciones de todo el país.
Entre los párrafos se destacó que “los habitantes de las dos bandas del río Uruguay vinimos a abrazarnos sobre sus aguas para manifestar nuestra decisión de tomar en nuestras manos su defensa”, y que “el río Uruguay, sus arroyos tributarios, las tierras que en él desaguan, los bosques que lo abrigan y todo lo que en él y por él nace, vive y muere son patrimonio de las generaciones por venir y toda agresión a cualquiera de ellos es un crimen contra la humanidad”.
Este contenido no está abierto a comentarios

