MÁS DE 400 KG DE MARIHUANA EN UNA TAPERA DE GENERAL LAGOS
Poco antes de las 21 del domingo, una llamada anónima –realizada supuestamente por un hombre– a la Brigada de Investigaciones avisó que en un campo situado a la altura del kilómetro 275 de la autopista Rosario-Buenos Aires, en jurisdicción de la localidad de General Lagos, había una camioneta y un auto descargando droga. Pocos minutos después, en un operativo conjunto, agentes de Investigaciones, Unidades Especiales y Drogas Peligrosas hallaron dos bolsas enormes con 415 kilogramos de marihuana, una cantidad récord en el año en cuanto a secuestro de sustancias prohibidas en la provincia de Santa Fe, y que valuado en dos millones de pesos.
Ayer las fuentes policiales manejaban varias hipótesis, pero una de las que más tomaba fuerza apuntaba a que la llamada anónima se habría tratado de una persona ligada al narcotráfico que por algún motivo intentó vengarse del resto de los narcos, que –según las presunciones– tenían previsto llevar el cargamento por la autopista rumbo a Buenos Aires. Pero las investigadores aclararon que tienen “muchos frentes abiertos” en la pesquisa ya que el operativo no dejó ningún detenido.
La guardia de la Brigada de Investigaciones recibió anteanoche una llamada anónima que advirtió que en un descampado cerca de una tapera abandonada en un campo, situado a unos 600 metros de la autopista Rosario-Buenos Aires, un grupo de personas descargaba droga de dos vehículos –una camioneta y un auto, que ya habrían sido identificados por la policía–. La misteriosa voz, presumiblemente era de un hombre, cortó luego de pasar el valioso dato que terminó con el secuestro de droga más importante de este año.
Unos minutos después de que se recibiera la denuncia anónima, agentes de Investigaciones, Unidades Especiales y Drogas Peligrosas se trasladaron al lugar. Primero llegó un grupo de agentes de civil que rastreó la zona indicada pero a causa de la oscuridad que reinaba no halló nada. Según las fuentes de la pesquisa, en un principio la búsqueda se basó en tratar de sorprender a algún sospechoso. Pero esa zona rural estaba desierta. Se sumó otro grupo de agentes de esas áreas de la policía y tras deambular por un camino alternativo, que generalmente usan en el campo las máquinas agrícolas, encontraron la tapera que había apuntado la voz anónima del teléfono.
Pero en el interior de la casucha abandonada no había rastros de que alguien hubiera andado por allí. Los policías comenzaron a rastrillar la zona en busca de algún indicio y encontraron detrás de un alambrado dos bolsas de consorcio negras con 415 kilogramos de marihuana en su interior, que –según las fuentes de Drogas Peligrosas– tendría como origen Paraguay. La carga estaba dividida en 300 panes de uno, dos y cuatro kilos, envueltos en papel celofán de distintos colores. Según estimaciones de Drogas Peligrosas, la cantidad de droga estaría valuada en unos dos millones de pesos.
Después del hallazgo, los investigadores comenzaron a tejer varias hipótesis sobre el caso, sobre todo porque la policía no logró detener a ningún implicado en el hecho. Algunas fuentes hablaron de que el llamado anónimo habría respondido a una “vendetta” de uno de los integrantes o alguien cercano a la banda que por alguna razón fue perjudicado y decidió ventilar todo. Otros también señalaban que se pudo tratar del llamado de una persona del lugar que advirtió movimientos “extraños” en la zona y decidió realizar una denuncia anónima.
En lo que sí estaban casi seguros los investigadores es que la enorme cantidad de droga que fue secuestrada no tenía como destino Rosario, sino que la idea era trasladarla desde la ciudad a Buenos Aires. “Es probable que este cargamento haya venido de Misiones y Paraguay por la ruta 14 y haya pasado por el puente Rosario-Victoria”, especuló uno de los investigadores.
Esa misma fuente sostuvo que posiblemente los narcos se desprendieron de la droga tras notar algo extraño. “A esa hora gente de la zona nos dijo que había un operativo de control de Gendarmería Nacional unos metros después del peaje que se encuentra a la altura de General Lagos”, sostuvo otro pesquisa, quien agregó: “Creo que olfatearon algo raro y dieron la vuelta antes del peaje y se metieron por ese camino alternativo y cuando llegaron a un espacio desolado se descargaron”.
La policía intentaba ayer identificar los vehículos que usaron los narcos y estaban en la búsqueda del propietario del campo en el que fue hallada la droga, aunque descartan que el titular del terreno esté involucrado o conozca el hecho. Tras las pericias
Este contenido no está abierto a comentarios

