MÁS DE UN MILLÓN DE CHICOS FRACASA EN LA ESCUELA
Cuesta creerlo, pero los datos son contundentes: más de un millón de chicos fracasa anualmente en las escuelas primarias y secundarias del país, según datos que surgen de estadísticas del Ministerio de Educación.
Anualmente, 511.299 alumnos abandonan la escuela y 511.615 repiten. La cifra representa el 12,43 por ciento de los 8.220.713 que asisten a clases en las 41.098 escuelas que tiene el sistema educativo argentino. Es decir, fracasa uno de cada ocho. Los datos, conocidos a dos semanas del comienzo del ciclo lectivo y tras los frustrados intentos de miles de jóvenes de ingresar en la universidad, no incluye el desempeño de los chicos que asisten a las salas de jardines de infantes, que suman 1.258.300.
El índice de mayor deserción escolar se concentra en el nivel polimodal (últimos tres años del tradicional secundario). En esta etapa, anualmente abandonan 246.409 estudiantes. En tanto, entre séptimo y noveno grados (EGB-3), otra instancia crítica del sistema educativo, dejan de estudiar 152.030 chicos. Y en los seis primeros años de la primaria (EGB1-2), 111.951.
“Hay que tomar con mucho cuidado los índices de deserción. No se puede saber si los chicos que abandonan la escuela, más tarde retoman sus estudios en otros colegios. No obstante sabemos que el abandono se genera a partir de condiciones socioeconómicas desfavorables”, dijo el ministro de Educación, Daniel Filmus, al ser consultado por LA NACION.
Según el funcionario, la repitencia es el preámbulo de la deserción. “Los chicos que repiten de grado por lo general quedan desfasados en edad y eso los hace sentir incomodos. En muchas ocasiones, los repetidores deciden terminar sus estudios en escuelas nocturnas”, explicó Filmus.
La alta proporción de alumnos que repiten preocupa a los autoridades educativas: en los seis primeros grados de la primaria (EGB1-2) reprueban 297.733 chicos; entre el septimo y el noveno año (EGB 3) no pasan de grado otros 133.560, y en el polimodal la cifra comprende a 80.322 alumnos.
Para enfrentar esta situación, el Ministerio de Educación lanzó el año último un plan de emergencia para atender a 1000 escuelas situadas en los lugares con mayor índice de deserción y repitencia.
“Estamos trabajando con medio millón de alumnos para detectar algunas de las causas que los obligan a dejar la escuela. Hemos creado, junto con el Ministerio de Salud, una libreta escolar que seguirá todo el proceso educativo -incluso la repitencia y deserción- que atraviesa el chico”, indicó el ministro.
Lugares críticos
Los índices de abandono escolar son elevados en las provincia de La Rioja, donde el 32,57% de los 3917 alumnos que asisten al polimodal deja de estudiar durante este nivel; en Chubut, donde el 18,94 % de los 18.000 estudiantes secundario deserta, y en Catamarca, que tiene un 17.92% de deserción en los últimos tres años del secundario.
En la provincia de Buenos Aires los bolsones de pobreza que se levantan en el conurbano bonaerense de alguna manera contribuyen a la deserción escolar que históricamente fue del 10% en el nivel polimodal (39.500 alumnos sobre 395.563) y del 2% en la enseñanza básica (35.322 chicos sobre un total de 1.766.124).
“La crisis económica de los últimos años obligó a muchas familias a dejar a los chicos fuera del sistema educativo. Durante este tiempo se ha podido ver a muchos adolescentes y niños acompañando a sus padres cartoneando por la calle”, dijo a LA NACION la subsecretaria de Educación bonaerense, Delia Méndez.
El año último, el gobernador bonaerense, Felipe Solá, anunció un megaprograma de inclusión escolar denominado “Todos a la escuela”. El plan pretendía recuperar a más de 75.000 chicos que habían dejado la escuela tras la crisis de diciembre de 2001.
“Hemos tenido algunos avances. Este año hemos recuperado a unos 7000 alumnos que obtuvieron su certificado o título de estudio. El programa continuará todo este año y para facilitar los trámites hemos puesto en marcha un programa para que se puedan anotar los chicos que aún no tienen DNI o certificado de nacimiento”, afirmó Méndez.
Escuelas porteñas
En la ciudad, según los datos de la Secretaría de Educación porteña, anualmente abandonan la escuela media unos 15.000 alumnos. La deserción en la primaria es casi nula: un 0,6% sobre un universo de 260.000 alumnos.
“Aquí el problema es que muchos chicos no tienen escuela cerca de sus casas. La falta de edificios es algo que tenemos que solucionar y que creemos que es uno de los factores que contribuyen al abandono de la escuela media”, dijo la secretaria de Educación porteña, Roxana Perazza.
“Es fundamental el apoyo mediante subsidios y becas escolares. También, el contenido de los programas, porque si no tenemos una escuela que atraiga a los chicos, no podemos ganar la batalla”, agregó.
Filmus coincidió con Perazza en que la principal herramienta para combatir la deserción y la repitencia son las becas. “Todos los programas que hemos utilizado nos ayudan a combatir el abandono escolar. Pero las becas nos aseguran que el chico efectivamente continúe en la escuela”, añadió el ministro.
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