MÁS EXIGENCIAS DE ESTADOS UNIDOS PARA LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS
El Gobierno de los Estados Unidos señaló ayer que para la próxima Cumbre de las Américas, que se desarrollará en Mar del Plata, en noviembre próximo, se urgirá a los presidentes de la región a “comprometer sus gobiernos en iniciativas de corto plazo, concretas, alcanzables, para las que podamos medir resultados”. Al mismo tiempo, advirtió que no le preocupa el operativo de seguridad que prepara la Argentina.
Así lo destacaron ayer aquí Roger Noriega, el funcionario político de más alta jerarquía del Departamento de Estado para América latina, y el embajador de la Casa Blanca ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), John Maisto.
Antes de declarar ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes sobre “el estado de la diplomacia estadounidense en América latina”, Noriega dijo a los periodistas: “Esperamos que (Mar del Plata) sea una sede muy tranquila, respetuosa de la próxima cumbre, que va a contribuir al diálogo constructivo”.
Luego relativizó, en parte, la discusión por el temario de la Cumbre o los riesgos de un cruce con el presidente venezolano, Hugo Chávez. “No estoy realmente preocupado por eso. Es un proceso dinámico en el que todos los países tienen algo que decir en cada palabra y cada frase, pero existen un fuerte consenso y una fuerte base de valores en común”, afirmó, aunque aclaró que su país quiere que la Cumbre “se enfoque no sólo en una discusión genérica de la pobreza, sino también en iniciativas concretas”.
Minutos después, y ya ante una docena de legisladores, Noriega aportó bajo juramento más detalles. “Mientras existe un amplio acuerdo en el hemisferio sobre los valores que compartimos, los que han sido articulados repetidamente en las Cumbres de las Américas, los desafíos prácticos para su implementación son grandes”, destacó.
También bajo juramento, y ante el subcomité, Maisto especificó un poco más las metas de la diplomacia estadounidense, que ya mostró en el llamado Grupo de Revisión de la Implementación de Cumbres (GRIC), donde se discute el temario para Mar del Plata.
“En la cumbre de la Argentina enviaremos el mensaje de que continuaremos trabajando constructivamente con nuestros vecinos para asegurar la libertad democrática y la creación de más y mejores oportunidades para los ciudadanos del hemisferio”, anticipó Maisto. Allí fue cuando reveló que se urgirá a los presidentes a “comprometer sus gobiernos en iniciativas de corto plazo, concretas, alcanzables, para las que podamos medir resultados”.
Maisto ejemplificó qué iniciativas pretende la Casa Blanca al recordar que en Monterrey se acordó, entre otros puntos, reducir a la mitad el costo de envío de remesas para 2008 o reducir el costo y tiempo que insume habilitar un negocio en la región.
En Mar del Plata “el desafío será construir sobre el consenso pro comercio, crecimiento y democracia antes alcanzado”, adelantó, “habrá un debate sobre el rol de las instituciones financieras internacionales y la atmósfera general estará ligada al estado de nuestra agenda comercial”.
SUBSIDIOS Y BARRERAS
Ambos puntos, la eventual reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial y la eliminación progresiva de los subsidios y otras barreras comerciales, son los dos ejes que más impulsa la cancillería argentina para esta cumbre y que más disensos generaron en el GRIC con el Departamento de Estado, coincidieron fuentes diplomáticas de ambos países consultadas por LA NACIÓN.
El gobierno argentino promueve, junto a Brasil y otros países, un rol más activo del Estado en la reducción de la pobreza, mientras que Estados Unidos y, en menor grado, Canadá y Chile consideran que basta con crear un ambiente más propicio para el comercio y la libre empresa, los que a su vez permitirán reducir la pobreza de manera gradual, pero permanente.
“Esa es una razón por la que el Cafta (por el acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y América Central) es tan importante”, dijo Maisto. “El Cafta fortalecerá nuestra habilidad para promover de manera creíble el libre comercio en la región”, aventuró.
Pero el debate sobre un acuerdo de libre comercio en todo el continente (ALCA) no será posible, según anticipó el vicecanciller Jorge Taiana dos semanas atrás, durante una conferencia en el centro Interamerican Dialogue, en su última visita a esta capital.
“El ALCA no será debatido en la cumbre”, afirmó entonces Taiana, lo que sorprendió y generó un planteo de Luis Laredo, el ex embajador de Bill Clinton que coordinó las cumbres de las Américas de 1994, en Miami, y de 2001, en Québec, además de ser el director ejecutivo de la reunión ministerial por el ALCA, en Florida, en 2003.
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