MÁS LECCIONES SOBRE EL ROL DE LOS MILITARES
El presidente, ayer, en la tradicional cena anual de las Fuerzas Armadas. Allí ratificó el reclamo por Malvinas como “política de Estado”.
“Las violaciones a los derechos humanos no sólo degradan la condición humana de quienes lo sufren, sino también de quienes los violan”, dijo anoche el presidente Néstor Kirchner. En la cena anual de camaradería de las Fuerzas Armadas y ante autoridades nacionales, legislativas y más de 200 altos jefes militares, el jefe del Estado volvió a ratificar la política oficial sobre derechos humanos y los crímenes de la última dictadura, y en ese marco subrayó el “gesto histórico” que la Armada y el Ejército tuvieron con sus autocríticas.
“Debe valorarse el rechazo categórico a los hechos aberrantes y agraviantes a la dignidad, la ética y la ley cometidos en la aciaga noche dictatorial”, remarcó Kirchner, quien resaltó por ello las figuras de los jefes de arma, general Roberto Bendini y almirante Jorge Godoy. Pero además de insistir en el que desde el principio sostuvo como pilar de su gobierno, el presidente volvió a recordar otro, que es el papel que les cabe a las tres armas en el actual proceso. En ese punto el presidente sacó a relucir una verdadera oferta –por llamarla de algún modo– para participar de “la construcción para una nueva Argentina”.
“Vale resaltar con firmeza el gesto histórico que tuvo la Armada, en la persona del almirante Godoy, como el del jefe del Ejército, general Bendini, porque la historia de las instituciones y de los pueblos se construye con la verdad”, subrayó. Sus palabras dejaron ostensiblemente fuera al jefe de la Aeronáutica, brigadier Carlos Rohde, quien cuatro días después de que el almirante Godoy caracterizara a la Esma como “símbolo de la barbarie”, el pasado 4 de marzo, sólo se había limitado a afirmar que la Fuerza Aérea “ya hizo su autocrítica”, nueve años antes, en 1995. Y ante la requisitoria periodística, el jefe aeronáutico dijo no recordar las “exactas palabras” a las que estaba haciendo referencia, para luego lanzar su definición: que durante la dictadura se cometieron “horrores y errores” pero “de ambas partes”. La molestia que causaron sus palabras Kirchner la hizo ver ayer. Con todo, de nuevo el presidente debió ver algunos gestos adustos por parte de la oficialidad, pero también hubo aplausos.
El jefe del Estado lanzó definiciones concretas sobre el papel militar. Una de ellas, y no la menor, es que la recuperación de las islas Malvinas es una “política de Estado” para su gobierno, aunque subrayó la “solución pacífica de las controversias internacionales”.
Pero también hubo otras:
n “En la formación de las Fuerzas Armadas debe reforzarse la educación en el respeto a los derechos humanos y a la dignidad del hombre”.
n “La defensa nacional debe estar alejada de concepciones autoritarias y ultramontanas que limitan la participación de las más diversas y plurales ideas”.
n “Defender cabalmente la Nación es también colaborar con el desarrollo social y la recuperación productiva”.
n “La argentina va a reforzar el multilateralismo para alejar la posibilidad de cualquier acción unilateral indeseada”.
En ese marco Kirchner anunció la “continuidad” de ejercicios militares conjuntos “y las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas”. Además enumeró el marco inmediato en el que las Fuerzas Armadas ocupan un papel estratégico. Allí mencionó “el mantenimiento para la flota de aviones y el desarrollo del avión Pampa, lo que significa la creación de un polo de tecnología aeronáutica y la recuperación de un mercado de avanzada”, y “la construcción de patrulleros multipropósitos de alta mar, lo que modernizará nuestra flota, intensificará su presencia en aguas australes y generará fuentes de trabajo genuinas”.
AGENDA INTENSA
Tras descansar el domingo, luego de la misión a China, el presidente Néstor Kirchner comenzó a desarrollar ayer una intensa agenda que incluye presencias en distintos puntos del país y la participación en la cumbre del Mercosur, prevista para mañana y el jueves en Puerto Iguazú. Con todo, en sus múltiples actividades evitó referirse públicamente a la interna del PJ. Tras haber visitado ayer Chubut y Río Negro, Kirchner llegará hoy a Rosario para cumplir con la visita que debió postergar el 20 de junio (actividades de las que se informa por separado). Mañana irá a Paraná a firmar convenios, y desde allí viajará a Puerto Iguazú. Kirchner volverá el jueves a Buenos Aires y el viernes estará en Tucumán para celebrar el 9 de Julio.
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