MASIVA REDADA CONTRA ILEGALES EN ESTADOS UNIDOS
Mientras el Congreso sigue enfrascado en una difícil negociación sobre la mayor reforma inmigratoria de los últimos 20 años, las autoridades norteamericanas endurecieron su ofensiva contra los ilegales y arrestaron a más de 2100 indocumentados en todo el país, la mayoría de los cuales serán deportados.
La Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se concentró en las últimas semanas en prófugos de la Justicia y sospechosos de haber cometido delitos, pero aumentó el temor entre los inmigrantes sin documentos, lo que llevó a muchos de ellos a recluirse aún más. El operativo “Devolución al remitente” incluyó allanamientos y arrestos en todo el país, mientras que los efectivos de ICE y policías locales también continúan deteniendo inmigrantes irregulares.
Ningún argentino fue detenido en el operativo, según confirmaron a LA NACION desde los consulados en Miami, Nueva York, Los Angeles y Chicago, aunque la comunidad argentina también observa con temor las redadas y sufre con la ola de rumores. “Hay un miedo terrible. Muchos argentinos sin documentos no cruzan los puentes hacia Manhattan, donde está el consulado, por temor a que puedan detenerlos”, dijo a LA NACION el cónsul general en Nueva York, Héctor Timerman, que estima que la última ola de temor comenzó “tres o cuatro semanas atrás”.
La Agencia de Inmigraciones sigue las órdenes del Departamento de Seguridad Interior (DHS), cuyo titular, Michael Chertoff, prometió controles más estrictos sobre los inmigrantes y las empresas que los contratan.
El presidente George W. Bush promueve una reforma migratoria conciliadora, cercana a la aprobada por el Senado, que abre el camino a la obtención de la ciudadanía para la mayoría de los entre 11 y 12 millones de personas que viven y trabajan en el país sin un permiso de residencia.
Bush también anunció medidas más estrictas, como las ordenadas por Chertoff, o el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en la frontera con México, en un intento por calmar a la Cámara de Representantes, que aprobó un proyecto durísimo y debe consensuarlo con los senadores.
En el operativo iniciado el 26 de mayo y que concluyó ayer, los agentes de la ICE arrestaron a 2179 indocumentados; cerca de la mitad tiene un prontuario delictivo, anunció la subsecretaria de la Agencia, Julie Myers.
La redada anterior fue el 20 de abril, cuando fueron detenidos 1100 inmigrantes en 40 ciudades. Durante el último operativo cayeron más de 140 inmigrantes convictos de delitos sexuales con menores; 367 pandilleros, incluyendo miembros de la temida banda Mara Salvatrucha (MS-13), de América Central, y otras 829 personas que ya fueron ya deportadas, informó la Agencia.
“Vigilamos las fronteras del país desde el interior”, argumentó el vocero de ICE, Marc Raimondi, aunque los defensores de los derechos civiles temen que el operativo aumente los prejuicios entre los estadounidenses y los inmigrantes.
Sin argentinos
El número de detenidos varió según los estados y ciudades. Ningún argentino cayó durante la redada, pero sí continúan sus detenciones regulares, en cifras mínimas si se comparan con las de mexicanos o los oriundos de América Central y el Caribe.
“Las detenciones siguen estables. Tenemos dos por semana, algo más de 100 al año”, dijo a LA NACION el cónsul general en Los Angeles, Juan Carlos Garaguso. En Nueva York promedian 3 o 4 al mes, y en Miami y Chicago no se detuvo a nadie en las últimas semanas con las redadas, pero sí hubo dos casos peculiares.
“En esta zona, los operativos no afectan a los argentinos porque tienen un perfil distinto del promedio, más profesional”, explicó el cónsul general en Chicago, Ernesto Paz. “Los últimos detenidos fueron un arquitecto que llevaba 10 años acá y otro hombre que está acá hace 18 años”, explicó.
Aun así, el temor en la comunidad creció en el último mes. “La gente está más cauta”, dijo el cónsul general adjunto Alejandro Bértolo. “Preparamos un seminario en el consulado sobre Inmigración. El segundo día era para responder dudas y vino poca gente por miedo a que a la salida alguien pudiera fotografiarlos”, ejemplificó.
El cónsul general en Miami, Gregorio Dupont, notificó por su parte a la Cancillería sobre el endurecimiento de los controles en Florida. “En el centro de detención Krome, de Miami, se duplicó la población”, detalló.
Dupont estima que las detenciones aumentaron casi al mismo tiempo que se sucedieron las marchas de los inmigrantes y el debate en el Senado sobre la reforma migratoria. Pero ayer no había argentinos en el centro Krome.
En la redada, en cambio, sí detuvieron a brasileños, colombianos, dominicanos, ecuatorianos, salvadoreños, guatemaltecos, hondureños, mexicanos, nicaragüenses, peruanos, africanos y ciudadanos de Europa del Este.
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