MASSAT, EL HOMBRE QUE EN EL ’93 NO TENÍA NI AUTO NI CASA PROPIA
“(Jorge) Massat tiene ahora la oportunidad de defenderse ante la justicia”. Con esta frase -que apunta a la citación que el juez federal Jorge Urso le hiciera al ex intendente de Villa Ocampo para que aclare su enriquecimiento personal tras 8 años como senador nacional- el secretario de la fiscalía Nº 1 de Santa Fe, Alejandro Luengo, resumió los tres años de espera desde que en octubre de 2000 instruyera la denuncia contra el entonces senador reutemista. El expediente había sido disparado tras una investigación periodística que daba cuenta que Massat había comprado una propiedad en barrio Guadalupe que declaró en 80 mil dólares pero que tenía un valor de mercado cuatro o cinco veces superior.
Luengo recordó a Rosario/12 que “en el año 93 cuando Massat ingresa como senador nacional declaró que no tenía ni auto, ni casa propia”.
Dos años después en el 95 adquirió una propiedad ubicada en calle Riobamba 6687, en barrio Guadalupe a pocas cuadras donde vive el ex gobernador Carlos Reutemann. En aquel momento una simple cuenta sobre los ingresos declarados desnudaba que el origen de los fondos nunca pudieron ser justamente los declarados. Como el senador Massat cobraba 4.589 pesos mensuales en dos años, sin haber gastado un solo centavo, no podría haber reunido el monto real que pagó por la propiedad.
En su defensa Massat aseguró que había hipotecado su casa para comprarla, pero los registros dan cuenta de la operación el 3 de julio de 1995, mientras la hipoteca esta fechada recién al año siguiente, en el 96.
Pero aún más curioso es quién vendió la casa. Según consta en el expediente la propiedad fue vendida por MIVA SA, cuyo titular es
es el ingeniero Eizmendi, que declaró el mismo domicilio que TECSA SA, una empresa que tuvo que ver con la construcción de la famosa pista de Anillaco, según publicó el diario La Nación el 31 de mayo de 1997.
En el expediente seguido por Luengo, se le imputaba a Massat “el artículo 268 del Código Penal que es enriquecimiento ilícito, que sanciona la conducta de quien no justificara un enriquecimiento patrimonial apreciable suyo o de una persona cercana ocurrido con posterioridad a un cargo público y hasta dos años después de haber cesado en su desempeño”, explicó el secretario de la fiscalía Nº 1.
Este sumario está dentro de la causa que investigó durante un tiempo el fiscal federal Nº 11 Paulo Starc y que recayó en manos del juez federal Urso de Buenos Aires. La investigación de Starc había ahondado sobre numerosos cheques emitidos por una empresa supuestamente manejada por Massat, Comercial Euroamericana, que figura a nombre de Transportes Snaider, y que tiene sede en Las Toscas.
En principio se analizaron no menos de 50 cheques emitidos, de unos 6.000 pesos mensuales, a nombre de Romelio Hugo Snaider, titular de la empresa. La firma, en 1996 tenía 8 camiones y en la actualidad cuenta con unos 50, la mayoría de ellos comprados a través de créditos. Al parecer, Snaider ‑que en 1999 tenía una facturación mensual de 850.000 pesos‑ tiene créditos tomados por 5 millones de pesos.
También profundizaba el rol de Rosa Michelli de Húber, quien siempre fue considerada la administradora de los bienes y los dineros del ex senador. Por sus cuentas corrientes y la de su hijo Ricardo circuló dinero que provenía de Comercial Euroamericana SRL, con sede en Corrientes, como así también suculentos depósitos.
En esa firma, según la denuncia pública de la sobrina de Massat, Silvina Fantín de Soria, el ex legislador hizo circular cerca de 20 millones de dólares, que se depositaban en cuentas de bancos de Capital Federal y eran girados luego para campañas políticas del justicialismo en el norte.
Michelli de Húber aparece en otras empresas, supuestamente también ligadas a Massat: Kasfi SRL y Sancitrus SA, que se encuentra controlada por Gustavo Virili, yerno de la mencionada contadora del ex senador.
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