Matan a un conductor de un tiro en la nuca
El episodio es altamente confuso y controvertido. Un oficial superior de la cúpula sanlorencina señaló que los uniformados abrieron fuego cuando intentó eludir un control policial y su hermano, que iba con él en el auto, apuntó con un arma a los efectivos.
Sin embargo, los familiares aseguraron a La Capital que el conductor fue decididamente ejecutado y que los dos hombres que iban en el automóvil estaban desarmados. La jueza Raquel Cosgaya indicó a este diario que los dos policías involucrados fueron detenidos de inmediato por la gravedad del hecho. La conducción de la Unidad Regional XVII los pasó a disponibilidad.
Conflicto previo
El hombre fallecido, Guillermo Willy Ramírez, estaba enemistado con policías a los que había denunciado por diferentes episodios delictivos (ver página 31). En enero pasado, cinco efectivos de la Unidad Regional II fueron detenidos como sospechosos de integrar una banda que se especializaba en mejicanear, esto es robar a gente dedicada al delito. Uno de los denunciantes había sido el hombre asesinado. A su vez, el 15 de mayo pasado, la entonces subjefa de la comisaría de Roldán y un sumariante de esa seccional fueron detenidos por efectivos de la Dirección de Asuntos Internos imputados de un intento de extorsión. Quien los había denunciado había sido la actual esposa de Ramírez a raíz de que Willy había sido acusado de amenazas.
Este hombre, el 6 de julio pasado, ganó nuevamente espacio en las crónicas policiales cuando durante 12 horas se atrincheró, armado, en una casa de Roldán reteniendo a sus dos hijas de 4 y 9 años para realizar reclamos a su ex esposa. Ayer, en la puerta del Hospital Centenario, sus familiares aseguraron que estos episodios fueron el detonante de la muerte de Ramírez. Jorge fue testigo directo de la muerte de su hermano Guillermo.
A Ramírez un balazo le perforó la nuca y falleció cerca de las 14 de ayer, después de agonizar 14 horas en el Hospital Centenario, con diagnóstico previo de muerte cerebral. Una fuente policial indicó que Ramírez integró la barra brava de Rosario Central cuando la lideraba Juan Carlos el Chapero Bustos, pero sus familiares lo negaron. “Sólo iba a la cancha”, afirmó Romina Sequeira, su actual mujer.
La versión oficial señaló que cerca de las 23.30 del sábado una patrulla del Comando Radioeléctrico circulaba por la ruta 9 cuando fue sobrepasado por un Peugeot 504, de color blanco, “sin chapa patente y sin luces”.
“En ese momento, uno de los policías reconoció al hombre que iba en la parte trasera (Marcelo, el hermano de Guillermo Ramírez) porque tenía antecedentes penales. Entonces, los efectivos encendieron la baliza y le hicieron señales de luces para que se detuviera, pero el conductor le imprimió más velocidad al auto”, explicó el comisario inspector Humberto Lodolini, jefe de la Agrupación Cuerpos de la policía sanlorencina.
Entonces, los policías salieron tras los pasos de los automovilistas hasta que finalmente les dieron alcance e interceptaron al vehículo.
Según el comisario Lodolini, cumplieron con las normas de rigor. Les indicaron que debían bajar del auto, pero Willy que manejaba el auto se negó a hacerlo. En ese momento, apareció en escena Jorge Ramírez, que caminaba hacia su trabajo. “Cuando el policía forcejeaba con Ramírez, apareció el hermano e intentó agredir a los efectivos, lo que fue aprovechado por el conductor del auto para reiniciar la marcha. Cuando se estaba alejando, el hermano de Willy abrió la puerta y apuntó con un arma plateada a los policías. Entonces, los policías tiraron a las cubiertas”, explicó el oficial.
No queda claro, ateniéndose a esa explicación, por qué un balazo que debía volar a ras del piso perforó la cabeza de Ramírez a la altura de la región occipital. El conductor perdió el control del auto y el vehículo terminó estrellado sobre un quiosco.Willy se desplomó sobre el volante y, desesperado, Jorge acudió a auxiliarlo.
“Tiraron a matar”
Lloriqueando, Jorge recordó lo ocurrido. “Cuando lo toqué, me quedé con un pedazo de masa encefálica en la mano”. Su versión refuta la reconstrucción policial. “Mis hermanos habían comprado y volvían en el auto cuando se encontraron con los policías. Yo iba caminando hacia mi trabajo cuando vi que a Willy un policía le gritaba «bajate» mientras lo tenía agarrado del brazo. Entonces, le pregunté «qué pasaba» y el tipo me gritó «tomátelas de acá, la concha de tu madre». Yo forcejé con el policía y lo separé de mi hermano. En ese momento,Willy se fue con el auto, pero los dos policías le tiraron a matar”, comentó.
El hermano de la víctima explicó que los uniformados dispararon seis o tiros contra el auto que conducía el hombre fallecido. Tras ser baleado, a Willy lo llevaron al Hospital Centenario. Cerca de las 13 de ayer, los médicos lo desconectaron del respirador artificial. Ya le habían diagonosticado la muerte cerebral. Una hora su vida se apagó.
El comisario Lodolini explicó que los dos suboficiales involucrados en el suceso fueron pasados a disponibillidad por disposición del comisario mayor Marcelo Egido, jefe de la Unidad Regional XVII, de San Lorenzo. Además, el caso es investigado por la Dirección de Asuntos Internos. La pesquisa judicial quedó a cargo de la jueza de Instrucción Nº 6 Raquel Cosgaya. La magistrada señaló a este diario que los efectivos habían sido detenidos, pero prefirió no brindar más detalles a raíz de que la investigación todavía es preliminar.
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