MATAN A UN JOVEN A LA SALIDA DE UN BOLICHE: DOS POLICÍAS PRESOS
Madrugada en un boliche de Ingeniero Budge. Una pelea entre jóvenes. Los golpes siguen en la calle, frente a un patrullero. Disparos al aire. Piedrazos y corridas. A tres cuadras de la disco un joven cae muerto con un balazo en la espalda. Y dos policías son detenidos, en lo que sería un nuevo caso de gatillo fácil, otra vez en Budge, como hace 19 años.
Los policías —un teniente y un subteniente de la comisaría de Villa Centenario, de jurisdicción ajena al lugar de los hechos— quedaron imputados del delito de “homicidio calificado”, confirmaron a Clarín fuentes judiciales y policiales.
Fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense dijeron ayer que los acusados “fueron desafectados de sus cargos inmediatamente”, y que Asuntos Internos de la fuerza los investiga.
Según las primeras impresiones que tuvieron los policías que detuvieron a sus dos colegas acusados, éstos estaban borrachos durante la madrugada del crimen. De todas maneras, las fuentes fueron prudentes: “Para confirmarlo tenemos que esperar los resultados del estudio de alcoholemia”, aseguraron.
Los investigadores tampoco sabían qué hacían los dos policías fuera de su jurisdicción —allí le corresponde actuar a la comisaría de Budge, y no a la de Villa Centenario—, con el patrullero y uniformados.
El hecho ocurrió el sábado a la madrugada en el boliche “Petrus”, sobre la calle Olimpo, a pocos metros del Camino de Cintura, y a espaldas del Riachuelo, en una zona humilde de Budge, partido de Lomas de Zamora.
De la víctima hasta anoche sólo había trascendido que su apellido era Arévalo y tenía 18 años. Hasta ayer el fiscal Juan José Vaello no había acreditado que tuviera antecedentes penales.
Los investigadores pudieron reconstruir que todo comenzó con una pelea dentro de “Petrus” y que siguió en la calle. Lo que no estaba claro ayer es cuántos grupos de jóvenes participaron y si también intervinieron los patovicas del lugar.
Afuera estaba el patrullero con los dos policías. “Supuestamente trataron de parar la pelea y dispararon unos tiros al aire”, contó un vocero policial. Al oír los tiros varios jóvenes salieron corriendo en distintas direcciones y otro grupo arrojó algunas piedras contra el patrullero.
Lo que siguió a continuación fue una corrida: los policías persiguieron durante tres cuadras a un grupo de adolescentes hasta que en una calle lateral de tierra se produjeron nuevos disparos. Arévalo cayó muerto con un balazo en su espalda. Los otros que escapaban siguieron corriendo.
Pocos minutos después llegaron al lugar policías de la comisaría de Budge. Los primeros testigos que entrevistaron les dijeron que habían disparado los policías. Luego llegaron peritos de Policía Científica de Lomas de Zamora y comprobaron que sólo había vainas de calibre 9 milímetros y determinaron en principio que las únicas armas que se habían disparado fueron las de los policías imputados.
Cuando el fiscal Vaello llegó al lugar primero secuestró las dos pistolas 9 milímetros y ordenó la detención de los policías, que fueron llevados a la comisaría de El Jagüel, donde alojan a policías con imputaciones penales.
El fiscal Vaello podría indagarlos en la mañana de hoy. Fuentes de la investigación aseguraron a Clarín que, al ser detenidos, los policías aseguraron que sólo habían “disparado al aire para frenar la pelea”. De todas maneras, ese comentario no tiene valor legal hasta tanto no lo ratifiquen durante la indagatoria ante el fiscal, si es que no se niegan a declarar.
La mismas fuentes dijeron que cuando les preguntaron qué hacían allí, fuera de su jurisdicción y en servicio, ninguno de los dos pudo explicarlo.
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