MATARON A “HÍGADO” MUÑOZ, EL DELINCUENTE MÁS BUSCADO DEL PAÍS
Era el hombre más buscado del país. Según la Policía, Cristian Manuel Muñoz Broudín, alias “Hígado”, de 31 años, había liderado cuatro resonantes secuestros extorsivos, el de Cristian Ramaro y el de Nicolás Garnil, entre ellos.
Varias veces había logrado escapar cuando lo tenían cercado, pero ayer no pudo volver a hacerlo: luego de asaltar un banco de la localidad de San Miguel con fusil FAL en mano, cubrió a los tiros la retirada de sus tres cómplices pero terminó muerto en la calle con un balazo en la cabeza.
Usando un documento falso, Muñoz había logrado eludir a la Policía cordobesa en julio. Lo habían demorado por un delito menor; primero dio su nombre verdadero y enseguida mostró un DNI apócrifo y lo dejaron ir.
Ayer su identidad fue corroborada rápidamente: un comisario lo identificó por los nombres de sus dos hijas que llevaba tatuados en el pecho. Enseguida el policía llamó al gobernador Solá.
Todo empezó pasadas las 10, cuando tres asaltantes armados entraron a robar a la sucursal del Banco Galicia de avenida Presidente Perón y Sargento Cabral, en San Miguel. Un cuarto cómplice los esperaba en un Volkswagen Passat gris en el estacionamiento del banco. Este auto tenía pedido de captura por un secuestro exprés contra una mujer que se realizó el 7 de julio en La Horqueta.
Los asaltantes entraron al banco por una puerta que comunica el local con el estacionamiento. Primero apuntaron con un fusil FAL al custodio y le sacaron el arma. Fuentes policiales dijeron que la banda amenazó a empleados y clientes y los obligaron a tirarse al piso. Uno de los ladrones saltó detrás del mostrador y sacó el dinero que había en las cajas de atención al público.
Las fuentes contaron que el golpe fue muy rápido y que los ladrones huyeron en el auto que los esperaba en el estacionamiento. Pero cuando se fueron un policía de Seguridad Bancaria avisó del hecho y varias patrullas salieron a buscar a los asaltantes.
A cuatro cuadras del banco una camioneta policial localizó el Passat y lo siguió dos cuadras más.
Los asaltantes escapaban a toda velocidad por la calle Muñoz hasta que chocaron contra un Ford Falcon que cruzaba por Italia. Perdieron el control. El Volkswagen subió arriba de la vereda y se incrustó contra la pared. Ahí, el delincuente que viajaba en el asiento del acompañante se bajó con un fusil FAL para enfrentar a los policías y cubrir la huida de sus cómplices.
En ese momento empezó un tiroteo entre ese asaltante y policías de dos camionetas. Fue un instante. El fusil del ladrón se trabó y ahí recibió un balazo en la cabeza que lo mató. En el lugar quedaron alrededor de 30 cápsulas de fusil. Uno de los patrulleros terminó muy averiado por los balazos que recibió.
Los otros tres ladrones trataron de escapar, pero a las dos cuadras fueron detenidos. Uno de ellos está herido pero anoche se encontraba fuera de peligro.
Luego de detener a los asaltantes, la Policía empezó a revisar al ladrón muerto, que quedó acostado en el piso con los brazos extendidos. Cuando empezaron a sacarle la ropa se encontraron con que debajo de la campera y del buzo tenía puesto un chaleco antibalas. Se lo sacaron también y se encontraron con la mayor sorpresa: tenía tatuado en su cuerpo el nombre de sus dos hijas. Además llevaba la foto de una de ellas en un bolsillo.
Luego las huellas dactilares confirmaron la identidad. El hombre que había caído muerto sobre la calle Muñoz, era Cristian Manuel “Hígado” Muñoz Broudín. Buscado por al menos cuatro secuestros entre ellos el de Nicolás Garnil (en San Isidro) y el de Cristian Ramaro (en Tigre).
Fuentes policiales dijeron que en el lugar encontraron 4.100 pesos que habían robado del banco y secuestraron el FAL que empuñaba Muñoz, tres pistolas calibre nueve milímetros y, además del que llevaba puesto “Hígado”, otros tres chalecos antibalas dentro del auto.
El conductor del Falcon que chocó con los asaltantes fue internado aunque los médicos dijeron que sus heridas eran leves.
Cuando el gobernador bonaerense Felipe Solá se enteró de la muerte de Muñoz, de inmediato se comunicó con la familia Garnil para avisarle lo que había pasado. Susana, la mamá de Nicolás, dijo sentirse aliviada.
Ayer también, la Justicia de San Isidro dejó en libertad a Juan Manuel Muñoz, padre de “Hígado”, que se encontraba preso por presunta participación en 5 secuestros. El juez Conrado Bergesio dispuso su falta de mérito.
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