MATARON A UN JOVEN CON CINCO DISPAROS DE GRUESO CALIBRE
Ayer a las 17, asesinaron con cinco disparos a un muchacho de 19 años, en una emboscada que le tendieron, en la intersección de las calles Crespo y Gaboto, en el suroeste de la ciudad –barrio Juan de Garay.
El cuerpo de Oscar Bruno quedó tendido en el piso, y el vecindario lo observó retorciéndose de dolor, y pidiendo auxilio a los gritos; un vecino resolvió la situación límite trasladándolo en su auto particular.
A pesar del esfuerzo y la velocidad que le imprimió al vehículo, Bruno había fallecido antes de ingresar al hospital José María Cullen, de acuerdo con el diagnóstico que hicieron los médicos de la guardia.
Bruno tenía cinco disparos de arma de fuego de un calibre grande, que pueden ser de un revólver calibre 38, o bien, de una pistola 9 milímetros. A tres de los tiros los recibió en el abdomen a una distancia de 10 centímetros; el cuarto disparo le atravesó el antebrazo izquierdo y el quinto tiro le traspasó la mano derecha a la altura del dedo índice.
La búsqueda de los asesinos
Los agentes de un patrullero del comando radioeléctrico que transitaba por la avenida Mosconi hacia el norte, vieron la conmoción que se había generado en el lugar, y fueron a investigar lo que había ocurrido.
De ahí en más, los policías le comunicaron lo sucedido a la central de comunicaciones, y comenzaron un operativo intenso para tratar de dar con los asesinos de Bruno, de acuerdo con las características particulares y vestimentas.
Una hora y media después del homicidio, se sabía la identidad de dos de los tres presuntos autores, que están prófugos.
Hecho normal
La triste postal es que momentos después de este hecho violento, los niños vecinos jugaban y transitaban por el lugar con naturalidad.
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