MATÓ A SU HERMANO EN MEDIO DE UNA PELEA
Una discusión familiar derivó en tragedia ayer por la tarde en Empalme Graneros, cuando un empresario textil de 49 años mató a su hermano, veinte años menor, dentro de su fábrica. Según la policía, la víctima llegó al lugar –que no visitaba de manera frecuente, según los vecinos– y, en medio de un forcejeo, el victimario disparó dos veces con su pistola nueve milímetros. Un tiro se clavó en el techo y el restante se le alojó al más joven –también empresario del rubro– en el abdomen.
Una hora más tarde murió en el Heca, mientras que su asesino fue apresado poco después en una estación de servicios de Fisherton. Anoche, la policía procuraba dar con el arma y aguardaba la presencia de un psicólogo para darle contención al homicida cuando le informaran que su hermano no sobrevivió. “El móvil del crimen, el motivo de la discusión, aún no está claro, pero parece que viene de lejos y estaría en el medio una cuestión de guita”, describió un oficial de policía acerca del presunto origen del drama.
Según establecieron efectivos de la comisaría 20ª, alrededor de las 17 de ayer Cristian Larrubia, un joven de 29 años que vivía en Fisherton con su familia –su esposa Alejandra y dos hijos–, llegó a la fábrica Textil Larrubia, propiedad de su hermano José, veinte años mayor y cuya casa de dos plantas está ubicada a unos treinta metros del galpón situado en Juan B. Justo 2438. Enfrente de la vivienda, pintado de la misma manera, hay un depósito que pertenece al mismo dueño, afirmaron los vecinos.
De acuerdo con la versión policial, en la fábrica había dos empleados –uno de ellos, primo de los protagonistas de la tragedia, de 62 años–.
El único testigo visual relató ante el sumariante de la seccional 20ª que escuchó los gritos y pudo observar cómo el menor de los Larrubia tenía tomado por el cuello a su hermano. “En medio de la pelea, el homicida sacó una nueve milímetros registrada a su nombre y disparó una vez hacia el techo. Como el otro no se frenó, volvió a gatillar”, dijo una fuente policial. Dentro del galpón fueron halladas dos vainas servidas del mismo calibre.
El plomo le quemó a Cristian en la panza, a la altura del ombligo, y lo hizo caer, dijo otro vocero de la Unidad Regional II. “El homicida salió corriendo y alguien pidió una ambulancia. Pero la víctima falleció en el Heca alrededor de las 18”, completó.
La policía informó que el fallecido había llegado a casa de su hermano junto con su mujer y sus hijos, aunque ninguno de los tres habría sido testigo de la pelea fatal. “Las esposas de ambos y una hija del homicida llegaron corriendo al galpón después de los disparos”, dijo un vocero de la UR II.
Una hora después efectivos de la Brigada de Homicidios hallaron al mayor de los Larrubia deambulando por la estación de servicios de Wilde y Córdoba, presa de un ataque de nervios. Lo condujeron a la Jefatura de Ovidio Lagos al 5200. “Estamos a la espera de un psicólogo para darle la noticia de que su hermano murió”, comentó anoche un oficial de la UR II, quien agregó que también se aguardaba una orden de allanamiento del juez de Instrucción en feria, Eduardo Suárez Romero, con el objetivo de incautar la pistola.
También anoche, otro vocero arriesgó una hipótesis sobre el móvil del crimen, que una vecina de la cuadra donde ocurrió la tragedia suscribió: “La familia era dueña de una empresa que fabricaba lonas, hasta que se fundió. Después cada uno trabajaba por su cuenta, pero el origen de las diferencias estaría en problemas de dinero”, aventuró.
Según la policía, la textil del mayor de los Larrubia se especializa en fabricar telas para panadería, de las que se utilizan para cubrir la masa después de añadida la levadura y antes de hornearla.
En cambio, de acuerdo con la misma fuente, el menor habría seguido con una empresa propia en la tradición de fabricar lonas.
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