Matrimonio gay en Estados Unidos: cómo impacta la ampliación de derechos
Con la mayoría de la opinión pública a favor y con un Obama exultante con la decisión de la Suprema Corte de Justicia, aún la sociedad civil norteamericana se dirime entre la celebración y las reacciones conservadoras. El “efecto derrame” hacia el resto del mundo. Por qué el caso argentino fue citado como un antecedente valioso en el fallo.
“Hoy podemos decir que hemos hecho a nuestra unión de estados un poco más perfecta”, recitó sin pausa el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, al referirse ayer viernes 26 de junio al fallo de la Corte Suprema de Justicia de ese país que legalizó a nivel nacional el matrimonio entre personas del mismo sexo con adopción, en todo el territorio norteamericano.
Esta noticia trascendente y que rubrica las transformaciones socioculturales de época ocurre envuelta en contradicciones. Por un lado, una sociedad civil que acompañó según las últimas encuestas con el 60 por ciento de aprobación nacional esta iniciativa legislativa; y por el otro, se opaca, entre los claroscuros del pensamiento conservador de sectores políticos, sociales y partidarios que “invocando a Dios” defienden las llamadas “leyes de defensa de la famila”.
En ese sentido, Argentina exhibe a nivel mundial un estatus legislativo de avanzada, habiendo sido el primer país de América Latina con legislación nacional de matrimonio igualitario desde el año 2010.
Por eso, el caso argentino sirvió de antecedente entre los considerandos del fallo de la Suprema Corte norteamericana, ya que la Federación Argentina LGBT y otras asociaciones civiles internacionales presentaron un amicus curiae en el histórico fallo que nacionalizó hoy el matrimonio igualitario. La sentencia coloca a Estados Unidos como el país número 22 en reconocer la igualdad de derechos del matrimonio gay.
Superjunio
Junio nunca es un mes que pasa desapercibido en los Estados Unidos. Con la llegada del verano en América del Norte históricamente es el mes de las celebraciones gay porque corre el calor en las calles, y las plazas y espacios públicos se llenan con los tradicionales Gay Parade.
A pesar de que en 37 estados sumado el distrito de Columbia ya tenían validez la unión de parejas del mismo sexo, la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos reconoció la legalidad en todo el territorio del matrimonio igualitario con adopción.
La decisión de la Corte significó que otros 14 estados en el sur y centro-norte del país deberán anular sus prohibiciones al matrimonio entre parejas del mismo sexo. El resultado es la culminación de dos décadas de litigios de la Suprema Corte sobre el matrimonio gay y de los derechos de las parejas gays.
La caja de resonancia de los Estados Unidos es verdaderamente contundente: son más de 300 millones de habitantes (precisamente 325.127.000 personas) que hoy no sólo suman una nueva ley que amplifica derechos de varios colectivos sociales, sino también que derrama derechos hacia afuera.
Sobre todo hacia países que ni siquiera debaten estas cuestiones en el marco de la sociedad civil. O el grupo de países africanos donde la homosexualidad es penada con la cárcel o incluso con la pena de muerte.
En diálogo con Infobae Esteban Paulón, Presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales explica a Infobae: “Cada vez que se aprueban este tipo de leyes hay sectores muy radicalizados que se oponen y generan movilización y opinión pública al respecto. En el caso de Estados Unidos, la mayoría de la población ya vivía en los Estados más grandes que ya tenían aprobadas leyes de matrimonio igualitario. Sin duda vendrá un debate social más profundo, pero son derechos que se han consolidado. Que superaron las dificultades políticas con mayoría republicana por ejemplo para que la Ley haya podido avanzar”.
Efecto derrame
Agrega Paulón a Infobae: “Este fallo tendrá un impacto geopolítico global, por el peso que los Estados Unidos tiene en la opinión pública internacional. Y seguramente impactará en otros países que empezarán a ver este tipo de legislacion con mejores ojos”.
El presidente Barack Obama a la pocas horas de conocerse públicamente la resolución del fallo nacional resumió la iniciativa federal de maneras simple: “Es una cuestión de justicia”.
Obama fue claro al referirse que se trata de una victoria para las parejas gays y lesbianas que vienen luchando por sus derechos hace tantos años pero también y en especial para los hijos de esas parejas.
Y apuntando hacia los grupos conservadores que no tardaron en reaccionar en las redes sociales disparó: “Hasta hace no mucho tiempo esto era algo inimaginable en mi país. El cambio en Estados Unidos ha sido rápido. Sabemos que los estadounidenses siguen teniendo diversidad en sus opiniones y nosotros le damos la bienvenida al fallo de hoy, pero entendemos esa diversidad”.
Fue el juez Anthony Kennedy el encargado de redactar la opinión mayoritaria del fallo, al igual que lo había hecho en 1996, en los tres principales casos previos de derechos de homosexuales.
Algunos de los estados más rebeldes para acatar la nueva ley son Kentucky, Michigan, Ohio y Tennessee que definen el matrimonio sólo como la unión de un hombre y una mujer. Esos estados no han admitido el matrimonio entre parejas del mismo sexo, ni reconocen como válidos los matrimonios efectuados en otros lugares.
En el centro del país también las voces siguen divididas. Invocando a Dios y la incapacidad de la justicia para resolver las cuestiones de los mortales, el gobernador de Louisiana Bobby Jindal, quien además anunció su postulación a la presidencia de EE.UU. expresó que: “Ningún tribunal terrenal puede alterar la definición de Dios. Jindal considera que la decisión de la Corte Suprema sobre el matrimonio igualitario pisotea los derechos de los estados que antes eran protegidos por la décima enmienda de la Constitución”.
En sintonía con la disidencia de Jindal, el también pre candidato republicano y gobernador de Arkansas Mike Huckabee planteó que “el fallo no se trata de igualdad en el matrimonio, sino que se trata de redefinir el matrimonio”.
Estatus argentino
En la Argentina dentro de dos semanas se cumplen los primeros cinco años de la Ley 26618 de matrimonio igualitario sancionada en julio del 2010. Esteban Paulón apuntó: “Ya existen más de diez mil matrimonios celebrados en el país y es una ley que no ha generado conflictos, a pesar de que hay desacuerdo de algunos sectores. Ha puesto al país en este tema como caso de referencia y observación”.
Ley de matrimonio igualitario, país por país
Existen 14 países donde el matrimonio entre personas del mismo sexo tiene Ley propia. Holanda fue el primero y Francia también se ha unido (el ultimo de los europeos) a a esta lista.
Holanda: En septiembre 2000, se convirtió en el primer país del mundo en legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo. La ley holandesa entró en vigor el 1 de abril de 2001 y ese mismo día se celebraron en Amsterdam las primeras cuatro bodas gays. También pueden adoptar.
Bélgica: Se convirtió el 1 de junio de 2003 en el segundo país europeo que autorizó las bodas entre personas homosexuales. En 2006 obtuvieron el derecho a la adopción.
España: En julio de 2005, el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero reformó el código Civil para permitir a las personas del mismo sexo casarse. En noviembre de 2011, el Tribunal constitucional, ante un recurso del PP, resolvió que la unión entre dos personas del mismo sexo no es un “matrimonio”.
Canadá: El 29 de junio de 2005 el Parlamento canadiense aprobó la Ley de matrimonio igualitario, aunque la mayoría de las regiones canadienses ya permitía los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Sudáfrica: El Tribunal Constitucional dictaminó en diciembre de 2005 que no se ajustaba a derecho excluir a los homosexuales de los beneficios legales del matrimonio y dio un plazo de un año para permitir el casamiento de personas del mismo sexo. El Parlamento sudafricano aprobó los matrimonios homosexuales en noviembre de 2006.
Noruega: En junio de 2008 se aprobó la ley que estableció el “derecho” pero no la obligación, de la Iglesia Nacional Luterana, y de cualquier otra comunidad religiosa autorizada en Noruega a casar a parejas homosexuales. La reglamentación permite también la adopción a las parejas de homosexuales en igualdad de condiciones con las de heterosexuales; y la conversión automática de los parejas homosexuales de hecho en matrimonios.
Suecia: Fue el cuarto país de la UE que permitió que las parejas del mismo sexo se casen. La ley, que entró en vigencia el 1 de mayo de 2009, sustituyó a una de las leyes de parejas de hecho más antiguas de Europa. En el país nórdico la igualdad de derechos era casi absoluta desde 1995.
Portugal: En junio de 2010 se sancionó la ley que permite a dos personas del mismo sexo casarse, aunque no reconoce el derecho de adopción.
Islandia: El Althingi (Parlamento islandés) aprobó el 11 de junio de 2010 por 49 votos a favor y ninguno en contra una ley que autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo. La ley del “matrimonio neutral” significó el fin de la normativa sobre parejas de hecho, que estaba vigente desde 1996.
Argentina: El 15 de julio de 2010 Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo. El Senado argentino aprobó, por un apretado margen (33 votos a favor, frente a 27 en contra y 3 abstenciones) el proyecto de Ley.
Dinamarca: El 7 de junio de 2012, el Parlamento danés aprobó una ley que permite los matrimonios homosexuales en las iglesias luteranas. En la norma se contempla que un pastor se pueda negar a oficiar una ceremonia de estas características.
Uruguay: La Cámara de Diputados uruguaya refrendó el 11 de abril de 2013 el proyecto de ley aprobado en el Senado para autorizar el matrimonio homosexual en el país, que se convierte así en el segundo de América Latina, detrás de Argentina.
Nueva Zelanda: Se convirtió el 17 de abril de 2013 en el primer país de la región de Asia Pacífico, en legalizar el matrimonio homosexual. La nueva ley que modifica la legislación que regía el matrimonio en este país desde 1955 fue aprobada por la Cámara de Diputados un poco más de un cuarto de siglo después de la despenalización de la homosexualidad en 1986. Nueva Zelanda autorizaba las uniones civiles desde 2005.
Hay países que permiten uniones civiles de personas del mismo sexo, con derechos similares a los del matrimonio, aunque sin esa denominación, entre ellos, Alemania, Irlanda, Israel o la República Checa.
Complicada y arcaica es la situación en África, con registros del 4% en Uganda, 3% en Ghana y Senegal y 1% en Nigeria, lugares donde la homosexualidad es ilegal. Los países que menos aceptan la homosexualidad y que no han instalado un debate profundo en la sociedad civil son Japón (con un 54%), Corea del Sur (con un 39%) y China (con un 21%).
Fuente: Infobae
Este contenido no está abierto a comentarios

