Matrimonio Gay: Expondrán sobre los mitos y las verdades
El Inadi, Delegación Santa Fe, junto al Foro de la Diversidad Sexual, informa que el día lunes 17 de mayo estaremos a partir de las 11 hs en la Cortada Falucho y peatonal San Martín.
Este día fue declarado Día Municipal de Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género y pondremos a consideración de toda la ciudadanía algunos mitos y verdades sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Mitos y Verdades
– “La finalidad del matrimonio es la procreación, el cuidado de la/os hijo/as y la preservación de la especie”. Si así fuera, debería prohibirse el matrimonio a las personas estériles o a las mujeres después de la menopausia. Sería necesario instaurar un examen de fertilidad previo al casamiento y que cada pareja jure, bajo pena de nulidad, que va a procrear. Las personas no siempre se casan para tener hijo/as sino porque se aman, tienen un proyecto de vida en común y quieren recibir la protección que la ley garantiza a los cónyugues.
– “El matrimonio es un sacramento religoso”. Desde la Ley de Matrimonio Civil de 1888, el matrimonio es un contrato entre particulares que no exige la pertenencia a ninguna religión.
– “El matrimonio entre personas del mismo sexo va a destruir la familia”. No sólo el matrimonio entre personas del mismo sexo no tendrá ninguna consecuencia para los/a heterosexuales, sino que fortalecerá a la familia, porque amplía la protección del Estado a miles de familias que hoy están desprotegidas.
– “La homosexulidad no es natural, no es normal”. Muchas veces se confunde mayoría con normalidad y minoría con anormalidad. (¿Lo/as zurdo/as fueron por mucho tiempo considerados anormales y se los castigaba para obligarlos/as a escribir con la mano derecha).
– “El matrimonio homosexual no es natural”. En honor a la verdad, todos los matrimonios son “antinaturales”. La patria potestad, el apellido, la herencia, la obra social, los derechos migratorios, los bienes gananciales, son todas invenciones humanas. El ser huma inventó el matrimonio y lo fue adaptando a las costumbres de cada época.
– “El matrimonio siempre ha sido entre varones y mujeres”. No es verdad. Ya en la antigua Roma el matrimonio podía realizarse también entre personas del mismo sexo, y actualmente el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en Bélgica, Holanda, Noruega, España, Portugal, Suecia, Sudáfrica, Canadá y en los estados norteamericanos de Massachussets, Connecticut, Lowa, Vermont, Maine y New Hampshire. Es probable que pronto se legalice en Uruguay y Argentina.
– “¿Por qué no Unión Civil?”. La unión civil aprobada en algunas ciudades y provincias tiene alcances muy limitados. La mayoría de los derechos que vienen con el matrimonio
-obra social, herencia, derechos migratorios, régimen patrimonial, pensión- no están incluidos porque dependen de las leyes nacionales. Respecto de la posibilidad de una Ley de Unión Civil Nacional que incluya todos estos derechos, es importante que esta propuesta no sirva de excursa para negarle a un comunidad la igualdad ante la Ley, porque esto sería contribuir a perpetuar la discriminación en el Código Civil. La aprobación del matrimonio para todas y todos es fundamental para que heterosexuales y lesbianas, gays y bisexuales tengan los mismos derechos con los mismos nombres.
– “¿Qué pasa con la adopción de niños/as?”. En Argentina, una persona lesbiana, gay otrans está legalmente habilitada para adoptar, y puede criar a sus hijo/as junto a su pareja. Lo que no puede hacer, al estarle negado el matrimonio, es co-adoptar junto a su pareja. Esto implica que estos/as niño/as tienen un papá o mamá “legal”, y otro/a que les brinda el mismo amor pero que no puede brindarles su obra social, ir a buscarla/os a la escuela, autorizar un operación de urgencia en un hospital, y los/as niño/as no pueden heredarlo/a, ni reclamarle alimentos o pedir un régimen de visitas en caso de separación. Eso es lo que la reforma de la ley va a cambiar: que todos los/as chico/as tengan los mismos derechos.
– “Pero lo/as hijos/as adoptivos de lesbianas, gays y trans van a sufrir discriminación en la escuela”. Desgraciadamente hay veces en que niños y niñas hijos e hijas de familias judías, de inmigrantes, o de afrodescendientes son víctimas del prejuicio y la discriminación. La respuesta que debe dar el Estado no es prohibir a estos grupos tener hijos o adoptar, sino trabajar desde la educación para desterrar el prejuicio.
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