MAURICIO MACRI: “ESTOY LISTO PARA SER CANDIDATO A PRESIDENTE”
Mauricio Macri se mueve por el departamento de Horacio Rodríguez Larreta como si estuviera en su casa. Entra y sale del living, se sirve una gaseosa y se acomoda en un amplio sillón, de espaldas a la Plaza Alemania. “Estoy listo para ser candidato a presidente”, dice. Se muestra tranquilo; sabe perfectamente lo que quiere decir.
—¿Va a ser candidato a presidente o a jefe de Gobierno porteño?
—Eso lo van a definir el partido y PRO antes de fin de año. Si toman la decisión, yo estoy listo para ser candidato a presidente.
—¿Eso quiere decir que la posibilidad de que sea candidato a jefe de Gobierno porteño queda en un segundo plano?
—Lo que está claro es que la noche del 23 de octubre me comprometí a construir una alternativa nacional y en eso hemos estado trabajando. El éxito del sábado, haber logrado congregar en Córdoba tanta gente, habla de que estamos llevando adelante nuestro compromiso. A fin de año tomaremos una decisión.
—¿Pero está listo o no para una candidatura presidencial?
—Yo estoy listo. Para eso arranqué esta construcción nacional.
—El acto del Gobierno en la Plaza, el lanzamiento de Carrió, la aparición de Lavagna… ¿Eso aceleró sus planes?
—Nosotros seguimos con la misma dinámica. Pero la reconfirmación de Lavagna como una alternativa más en la oposición es muy buena para la política argentina y, especialmente, para ayudar a dar el debate de fondo que es cuáles son los problemas de la sociedad y cómo se resuelven.
—¿Cree que Lavagna va a ser candidato a presidente?
—Tiene que reconfirmarlo, pero creo que es muy positivo que haya otro candidato que se sume al espacio opositor y quiera dar el debate de ideas. A nosotros nos llena de satisfacción que alguien que estuvo trabajando en el Gobierno hasta hace muy poco coincida con las críticas que venimos haciendo desde hace tiempo.
—¿No existe el riesgo de que Lavagna termine acaparando el escenario opositor y los corra de allí a usted y a Carrió?
—Pienso que Lavagna potencia el espacio opositor.
—Lavagna dice que no se puede volver más a las economías neoliberales, critica las expresiones de centroderecha. ¿Cuánto es lo que comparte con él y cuánto no?
—Bueno, nosotros hemos expuesto claramente una alternativa a lo que expresa el Gobierno. A medida que Lavagna vaya clarificando su posición vamos a poder opinar. Lo que sé hasta ahora es que coincide con nuestras críticas al control de precios y a la política exterior. Ese es un paso adelante muy importante.
—¿Lavagna es mejor que Kirchner? ¿Tiene mejores propuestas?
—Creo que en algunas cosas deben coincidir; trabajaron 30 meses juntos. Pero en otras cosas lo veo diferente a Kirchner. Lo veo más tolerante, más prudente.
—¿Es opositor o es oficialista?
—A Lavagna lo veo tomando posiciones más críticas hacia el Gobierno, pero todavía no se termina de definir. Sería bueno para la política que se definiera como otro que viene a construir equilibrios para nuestro país.
—¿Ve alguna posibilidad de hacer una alianza con él?
—Primero vienen las ideas, el compromiso tiene que ser que cada uno plantee qué quiere. Primero clarifiquemos eso.
—Hay gente que está con Lavagna que nunca haría un acuerdo con usted y otra que sí lo haría.
—A todos nos pasa lo mismo, por eso es tan importante que lo hagamos a partir de las ideas. Hoy para la Argentina es muy importante que se consoliden las candidaturas que existen y si aparece una más, suma. Frente a un gobierno hegemónico, es bueno que haya una pluralidad en la oposición. La Argentina necesita recuperar el diálogo, la tolerancia, la convivencia.
—¿Cree que Kirchner va a ir finalmente por la reelección?
—Tengo pocas dudas. Cuando dijo lo del “pingüino o pingüina” me pareció una obviedad.
—¿Y cree que hay espacio para cuatro candidatos importantes?
—Por supuesto, tuvimos muchos más en la elección pasada.
—¿No se van a terminar sacando votos entre los candidatos opositores y favorecer a Kirchner?
—Depende de la coherencia y las ideas de lo que proponga cada uno. Si hay una diferencia clara y la sociedad la percibe, va a votar algo diferente. Hay que esperar a ver qué propone cada uno.
—¿No teme ir a una elección con Kirchner en su mejor momento?
—Si el partido lo decide, es una responsabilidad que tenemos que asumir…
—¿No le preocupa ser derrotado?
—No, ya quedó claro en la elección del 2003. Muchos pensaban que me iba a ir a mi casa. El secreto de la elección va a ser lograr que se debata en serio qué tipo de gobierno necesita la Argentina para los próximos cuatro años: si necesitamos un gobierno de confrontación o de construcción.
—¿Qué pasa si este modelo también lo propone Lavagna?
—Va a ser positivo, va a haber más votos en la oposición. Después, en la segunda vuelta, quedarán los que la gente elija.
—¿En que quedó la posibilidad de una interna con Sobisch?
—Siempre la vocación de ampliar el espacio está. Es importante que Sobisch retome su trabajo personal en las reformas que está realizando en Neuquén.
Este contenido no está abierto a comentarios

