"ME AMENAZARON CON EVACUAR DE LAS CLÍNICAS A LOS PACIENTES"
La directora del PAMI, Graciela Ocaña, desea que vayan presos los responsables de haber permitido maniobras corruptas en el organismo y dice que va a trabajar para ello. Y, como considera que “la peor corrupción residió en un modelo prestacional que propiciaba la intermediación financiera parásita”, la funcionaria diseña junto con médicos del instituto un nuevo esquema de prestaciones que prevé la contratación y el pago directo a los proveedores de servicios médicos.
“Hace diez años, el PAMI entregó su capacidad gerenciadora para que otros ganaran plata. Existía una lógica perversa, que permitía que se ganara subprestando”, resume Ocaña.
Frente a ella, la doctora Alicia Trybalski, jefa del Departamento de Prestaciones Médicas, revela que -por ejemplo- de una cápita de 2,10 pesos algunos médicos de cabecera sólo cobraban 50 o 70 centavos pues la diferencia era retenida por las intermediarias. “Al médico no le importaba recibir pacientes de PAMI. Con el nuevo modelo, va a recibir -digamos- $ 5 por paciente. Si se paga más, va a querer atender y atenderá mejor a nuestros afiliados”, sostiene Ocaña.
-¿Las gerenciadoras no han presionado?
-Sí, claro. Me han amenazado con evacuar de las clínicas a los pacientes.
-¿Y los va a denunciar?
-Sí.
Luego, la funcionaria toma a Trybalski y a otros dos médicos del instituto como ejemplo de los “empleados que tienen la camiseta puesta, que son muchos”, con quienes pretende “reconstruir el PAMI”.
La ex diputada por ARI -que dice haberse “olvidado de la política” tras su asunción en la obra social de los jubilados- admite, sin embargo, que el profundo cambio en el esquema tardará “un año” en traducirse en servicios mejores para los pacientes de todo el país.
“Lo notarán a la brevedad en la posibilidad de acceso al nivel primario de atención de la salud, que incorporará a los especialistas más demandados y también los análisis de laboratorio y diagnóstico por imágenes. Los médicos de cabecera trabajarán con un equipo (ver aparte)”, relata.
Y, ante el escepticismo del interlocutor, reconoce que las tareas desarrolladas para sanear el organismo conviven por el momento con algunas irregularidades en el funcionamiento administrativo del PAMI.
“Existía un manejo discrecional de las facturas de los proveedores. Ingresaban por mesa de entradas. El tiempo que tardaran en llegar al sistema contable dependía de cuánto el proveedor había pagado a algún empleado. Las versiones hablan de entre un 3 y un 10%. Ahora ingresan en una base de datos y salen en orden.”
“Los manuales de procedimientos, de compra y de contrataciones (confeccionados durante la gestión de Juan González Gaviola) no se han probado en la realidad. Hay 34 licitaciones que no se pueden entregar por eso. Están siendo auditados.”
“Hoy por hoy no se sabe qué empleado está dónde, qué función cumple y qué capacitación tiene. Haremos un censo de personal para conocer las capacidades y organizar una carrera administrativa en el PAMI. Históricamente, acá ascendían por cuestiones políticas.”
“Sabemos a quién el PAMI entregó camas ortopédicas y sillas de rueda. Pero no sabemos dónde están. No hubo un seguimiento. Aquí no interesaba recuperar esos elementos, porque las compras nuevas traían negocios.”
“Para controlar los procesos administrativos necesitamos la tecnología. El control no funciona de otra manera. Estamos por instalar un sistema informático.”
-Perdone la insistencia. ¿Va a denunciar a los responsables?
-Por supuesto. Vamos a denunciar toda la corrupción y las amenazas de evacuar las clínicas. Primero debemos reunir las pruebas.
-Y los empleados que usted dice que tienen la camiseta puesta, ¿no le están aportando pruebas?
-No por el momento.
-¿No le parece que poner en caja al PAMI es tan difícil como manejar la policía bonaerense?
-Creo que hasta ahora no se dieron las condiciones adecuadas. Hoy, esas condiciones existen. En primer lugar, la decisión política del Gobierno para cambiar el PAMI. Segundo, la situación financiera equilibrada nos permite pagar en tiempo; antes, los prestadores se escudaban en que no cobraban para prestar malos servicios. Por último, los contratos están venciendo y podemos renovarlos en las condiciones que deseemos.
Por Angeles Castro
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