MECÁNICOS Y EMPLEADOS DE COMERCIO RECLAMAN AUMENTOS DEL 30%
El Sindicato de Mecánicos y Afines de Transporte Automotor(Smata) de Rosario arrancará mañana la discusión paritaria con la empresa General Motors en reclamo de un incremento salarial del 32% para el sector, de fuerte peso en la región.
En tanto, la Asociación Empleados de Comercio espera por estas horas el resultado de las discusiones que mantendrá la federación a nivel nacional que ya presentó ante el Ministerio de Trabajo de la Nación un aumento de sueldos del 28% para el rubro.
Ambos reclamos, que involucran a un importante universo de trabajadores de Rosario y la región, superan ampliamente los últimos incrementos alcanzados por sectores como camioneros, bancarios o encargados de edificios y al mismo tiempo al techo que el propio gobierno puso a las negociaciones para evitar una escalada inflacionaria.
Además tienen la particularidad de involucrar a gremios cuyos referentes nacionales, y más allá de las características locales, se alinean dentro del sector conocido como “Los Gordos”.
Es decir, los grandes sindicatos opositores a la conducción de Hugo Moyano, que se ausentaron de la última reunión del Comité Central Confederal de la CGT, y que verían como un triunfo adicional lograr una negociación salarial mejor a la que cerró el líder de los camioneros.
Tanto Smata como el sector del comercio van por más. “Estamos reclamando 32% de aumento para el trabajo en terminales y autopartistas y estos son números exactos, no nos quedamos cortos”, dijo el secretario general de Smata Rosario, Marcelo Barros.
“No se tiró un número alto para luego negociar a la baja, sino que pretendemos esto”, aclaró, en referencia a la explicación que dio Moyano la semana pasada sobre el acuerdo de camioneros.
El incremento reclamado por el gremio fue acordado luego de una proceso de asambleas en las diferentes fábricas del país, y que terminó en Rosario hace poco más de una semana cuando se realizó una reunión con 230 delegados de las terminales y las fábricas autopartistas.Barros explicó que antes el costo de la mano de obra era del tres por ciento y ahora -con los incrementos logrados el año pasado y este 32% que reclaman actualmente- no llegamos al 3%. Sucede que “los autos aumentaron el 40% y los sueldos no”, dijo el dirigente.
Para el dirigente de Smata Rosario el virtual techo que pusieron los anteriores acuerdos firmados la semana pasada no son un impedimento para que el sector vaya por más. “En primer lugar las empresas están exportando mucho, están achicando costos trayendo las autopartistas cerca de las terminales y pueden pagarlo. Por otro lado, el auto es un bien de uso pero no es desencadenante de la inflación porque no se trata de un artículo de primera necesidad”, dijo.
Frente a eso, anunció que en la región la paritaria arranca el miércoles a las 10 en la planta de General Motors.
Comercio en alerta
Por otra parte, el sector de empleados de comercio también busca recomponer los salarios caídos desde la convertibilidad mucho más si se tiene en cuenta que el promedio del sueldo de un trabajador del rubro en Rosario alcanza los 1.000 pesos, “que no alcanza para cubrir ni las más mínimas exigencias de alimentación y salud”, señaló el secretario general de la Asociación Empleados de Comercio, Rubén Ghioldi.
El gremialista explicó que en la ciudad se está esperando el resultado de las reuniones que se encararon a nivel nacional a través de la Federación del sector.
El gremio de los mercantiles reclama un aumento de salario del 28% y así se lo hizo saber mediante una presentación a la autoridad laboral. “Esto es fruto de un cálculo que fuimos haciendo desde los últimos aumentos hasta fin de año”, explicó Ghioldi.
De todos modos, el dirigente reconoció que el tope que puso el gobierno a las pretensiones de algunos gremios, como el caso de los camioneros, podría jugar en contra. “El gobierno siempre logra lo que quiere, por más que los gremios se opongan. Aunque esto no quiere decir que vamos a dejar de pelear y salir a la calle si es necesario”, aclaró Ghioldi.
De todos modos, consideró que la negociación no va a ser larga. “No pude serlo, porque así como aceptaron los reclamos de otros sindicatos tendrán que aceptar el nuestro”, concluyó el dirigente mercantil.
Por otra parte, esta corta semana será escenario de las paritarias del sector alimenticio, que tendrá sus particularidades debido a que los empresarios que firmaron los acuerdos de precios con el gobierno los supeditaron al mantenimiento de la estructura de costos. Por tanto, si se modifica la variable salarial, podrían caer los convenios.
El gremio de la alimentación pretende un incremento del 35% mientras que las empresas ya anunciaron que sólo accederán al 10%. El round será en la cartera que conduce Carlos Tomada.
El líder del sindicato de la Alimentación es el ex líder cegetista Rodolfo Daer.
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