MEDICINA: MEJOR NIVEL EN EL RECUPERATORIO
Tras el masivo bochazo de aspirantes a cursar la carrera de Medicina en el polémico “examen de confrontación vocacional”, ayer se rindió el recuperatorio y todo indica que se registró un nivel algo mayor, aunque también llamó la atención la cantidad de deserciones: de los 1.800 que tenía la posibilidad de revancha, faltaron unos cuatrocientos. “La primera impresión es que hubo un mejor nivel en las respuestas de los chicos”, estimó ayer el vicedecano de la facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario, Juan D’Aloiso, al tiempo que confirmó que no se presentaron al recuperatorio entre un 15 y un 20 por ciento de los aspirantes que tenían derecho a hacerlo.
Unos 1.400 jóvenes se presentaron ayer por la mañana para responder 20 preguntas que, según testimonios de los propios aspirantes, fueron las mismas que las que se tomaron en el primer examen. Los resultados del recuperatorio serán exhibidos la semana próxima. Ese día se sabrá finalmente cuántos alumnos podrán cursar la carrera como regulares y cuántos deberán conformarse con la condición de libres.
De todos modos, y más allá del resultado que se obtuviera en los recuperatorios de ayer, el centro de estudiantes de Medicina ya anunció que continuará exigiendo la implementación de un cursillo preparatorio en febrero y un tercer recuperatorio que signifique otra oportunidad para los aspirantes.
El primer examen desató una dura polémica cuando se supo que de los dos mil aspirantes sólo aprobaron 400. El fracaso de un 75 por ciento de los estudiantes desató una polémica con acusaciones cruzadas entre aspirantes, autoridades de la facultad, centro de estudiantes y padres. El jueves la polémica alcanzó su mayor grado de virulencia cuando un grupo de alumnos y padres se movilizaron hasta la facultad para ver los exámenes. En esa oportunidad el centro de estudiantes calificó al examen, a través de un duro comunicado, como “la forma más perversa de un mecanismo de selección y exclusión asombrosamente eficiente”.
Por su parte, los aspirantes aseguraron que el cuestionario fue “demasiado difícil” considerando la falta de preparación en el nivel secundario y reclamaron la falta de un cursillo preparatorio. “El nivel es muy elevado para alguien que recién sale de la secundaria. Yo salí de la secundaria sin saber nada”, confesó una joven de 20 años aquella agitada mañana en que padres y alumnos llegaron a la Facultad con ánimo de confrontar.
Y las autoridades de la facultad también dijeron lo suyo. La decana de Medicina, Raquel Chiara, criticó la actitud del grupo de padres que acompañó a sus hijos a ver los exámenes y pedir explicaciones por el masivo bochazo. “¿Cómo van a venir padres a ver cuál ha sido la problemática del error, que sólo le pertenece al alumno?”, se preguntó Chiara.
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