MÉDICO SANTAFESINO ENCARA UNA INVESTIGACIÓN INÉDITA EN EL PAÍS
Con el patrocinio de la Academia Nacional de Medicina, la Fundación Florencio Fiorini otorgó una subvención a un profesional de nuestra ciudad que encara -desde hace dos meses, en Buenos Aires- una investigación diabetológica única en nuestro país.
El trabajo encarado por el Dr. Mariano Taverna pretende conocer la prevalencia del síndrome metabólico en Argentina de manera precisa, patología que afecta a entre el 20 y 30% de la población adulta aparentemente sana, prevalencia demasiado elevada por los riesgos que ella conlleva.
Se tomará una muestra poblacional representativa (1.000 personas de entre 20 y 50 años, aparentemente sanas), tomada al azar, y se tendrán en cuenta dos métodos diagnósticos distintos: el de la Federación Internacional de Diabetes de 2005 y la de Estados Unidos, llamado ATP3, de 2004.
La investigación también permitirá identificar si existen o no factores inflamatorios específicos que caracterizan a esta enfermedad, genéticos o no genéticos, que puedan aumentar el riesgo de aparición de este síndrome. A largo plazo y si se identifican tales factores genéticos, el objetivo será poder planificar y diseñar algún tipo de terapia medicamentosa o higiénico-dietética (por ejemplo, a través de la alimentación) para tratar de regular esos factores pro-inflamatorios que están alterados.
En diálogo con El Litoral, el Dr. Mariano Taverna explicó que “este estudio surgió inicialmente en España y luego en Argentina. Hace pocas semanas, la Fundación Florencio Fiorini, de Buenos Aires, me otorgó una subvención -patrocinada por la Academia Nacional de Medicina-, que será muy útil para apoyar mi investigación, porque en Argentina la investigación no recibe mucho aporte financiero y los montos para gastos de insumos son muy bajos en general”.
Aparentemente sanas
Cabe advertir que la investigación quedó seleccionada entre las mejores 10 en el país que merecían tener un aporte económico para su desarrollo, entre 270 trabajos que fueron presentados.
En relación con el trabajo epidemiológico, que tiene una duración de un año y medio aproximadamente, Taverna precisó que se inició hace dos meses y pretende estudiar en el país, en una población aparentemente sana, un cuadro clínico denominado Síndrome Metabólico. Se estudiará a 1.000 personas voluntarias de entre 20 y 50 años (ya fueron reclutadas 250, de los cuales entre el 20 y 30% tiene este cuadro clínico) que asistan al Hospital de Clínicas de Buenos Aires a donar sangre. Se estudiarán componentes genéticos y no genéticos que están implicados en la regulación de la inflamación característica de esta patología.
El profesional explicó que “el Síndrome Metabólico es un conglomerado de alteraciones clínicas y biológicas dentro de las cuales vale la pena destacar como más importantes la elevación de la glucemia (el azúcar en sangre) y de los triglicéridos en el plasma, el aumento de la adiposidad abdominal (que es la circunferencia de la cintura, superior o igual a 102 centímetros en el hombre y a 88 centímetros en la mujer), el descenso del colesterol protector (comúnmente llamado HDL), y el aumento de la presión arterial”.
Y continuó: “Cuando coexisten tres de esos factores se considera que se trata del Síndrome Metabólico. La importancia de esta enfermedad es doble: la persona que los tiene está en riesgo de padecer diabetes del adulto multiplicado por cinco y tiene un riesgo de problemas coronarios multiplicada por dos veces”.
Páncreas fatigado
Taverna también advirtió que “si el Síndrome Metabólico no es tratado trae sus consecuencias a largo plazo a nivel del páncreas, que se fatiga de producir en exceso insulina. Se habla de la insulinorresistencia, que es la hipótesis central que en estos momentos está siendo discutido. Luego de algunos años, el páncreas se fatiga y aparece prediabetes y luego diabetes. Esto es muy frecuente y responde -entre otras causas- a un estado inflamatorio generalizado, que es fácil de tratar”.
En este sentido, aseguró que “existen muchas medidas terapéuticas e higiénico-dietéticas que reducen este estado inflamatorio crónico, como por ejemplo la actividad física que lo mejora y favorece la reducción de peso y de la insulinorresistencia, además de promover una mejora general. La cirugía bariátrica es otra de las medidas: permite reducir la capacidad del estómago y mejorar la obesidad, el sobrepeso y el estado inflamatorio generalizado que tiene que ver con este síndrome”.
Asimismo, remarcó que la investigación apunta también a conocer los detalles moleculares y genéticos profundos que subyacen en este estado inflamatorio en estos pacientes.
En tanto, el profesional explicó que se va a comparar nuestra población con otra de España, de un hospital universitario de Madrid, que trabaja desde hace muchos años en la genética de la diabetes y del Síndrome Metabólico. Se pretende comparar resultados para ver si hay diferencias que tienen que ver con aspectos geográficos o étnicos, en cuanto a la prevalencia del Síndrome Metabólico en los dos países y la implicancia de distintos genes.
Prevenir y ahorrar
Por otra parte, el Dr. Mariano Taverna insistió en remarcar que “la idea final de la investigación es la prevención de esta enfermedad, ya que es difícil implementar medidas preventivas de larga duración. La número uno es el descenso de peso porque este síndrome tiene que ver con el sobrepeso a nivel abdominal. Pero el problema es que es muy difícil controlar el peso de manera permanente aunque sí es fácil hacerlo en períodos cortos, y luego retorna el problema. Se deben buscar medidas de largo alcance y más eficaces, algo que todavía no existe”.
Por último, mencionó “estos problemas son extremadamente importantes en términos económicos y los gobiernos deberían darles la importante debida. En Argentina se debería hacer un esfuerzo grande para crear instituciones que se dediquen de manera enérgica y eficaz a prevenir estos problemas y a invertir en investigación. Esto mejorará la calidad de vida de las personas con diabetes o que están en riesgo de tener la enfermedad”.
Antecedentes
El Dr. Mariano Taverna nació hace 38 años en nuestra ciudad y estudió Medicina en Rosario. Luego, hizo una residencia universitaria en Medicina Interna en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, de Rosario, y una especialización en Diabetología en Buenos Aires, en la Sociedad Argentina de Diabetes y en el Hospital de Clínicas.
Posteriormente, hizo una especialización en Endocrinología en la Universidad René Descartes de París, Francia. Estuvo varios años trabajando allí como investigador en el Inserm; hizo un Master en Ciencias, Nutrición y Diabetes en la Universidad Diderot de París, y un Doctorado en Ciencias en Fisiología y Fisiopatología Humana en la Universidad Pierre y Marie Curie, en París, y estuvo en el Instituto Pasteur en Lille, trabajando en la genética de la diabetes. La mayor parte del tiempo trabajó en el Hospital Hotel Dieu de París, uno de los más antiguos (1.400 años), lugar donde se hicieron muchos descubrimientos respecto de la diabetes y donde se consiguió aislar la insulina, unos meses antes que en Canadá.
El costo de investigar
A pesar de realizar su capacitación y especialización profesional en el exterior, el Dr. Mariano Taverna aseguró que siempre pensó en volver al país a desarrollar su profesión.
No obstante, advirtió que “en la Argentina hay muy poco apoyo para la investigación, pero está mejorando. Los investigadores tenemos un trabajo extra que hacer en este sentido. En ciertos países, la búsqueda financiera es más liviana y uno invierte menos tiempo. En la Argentina, dos tercios del tiempo o más uno los dedica a buscar financiamiento para la manutención del investigador y, además, para pagar los insumos, que en el país son caros porque en su mayoría se importan y se deben cubrir costos de fletes, transportes, tasas. Es menos costoso investigar en el extranjero que en la Argentina, a pesar de que se tienen más medios”.
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