MEDIDAS PARA REFORZAR LA PRESENCIA POLICIAL
El subsecretario de Justicia, Alejandro Rossi, negó que exista una escalada delictiva actualmente en la ciudad, aunque sí admitió la permanencia de una tendencia creciente de la inseguridad y el efecto de hechos resonantes. Independientemente de eso, dio cuenta de la marcha de las acciones oficiales, que prevén medidas de fondo y la incorporación inmediata de vehículos, equipamiento y efectivos.
“Venimos con un plan de trabajo que estamos llevando a cabo y que va a tomar impulso ahora que empezó el año a pleno y que tiene los tres soportes de los que hablamos: uno normativo, con profundas modificaciones a la vida policial (nuevo régimen disciplinario, nuevo régimen de ascenso, educativo, reforma a la ley de personal), otro dirigido a sacar a los presos de las comisarías, y el tercero, tratar de optimizar el servicio en la calle”, dijo Rossi a El Litoral.
Con respecto al último punto, reveló la existencia de una propuesta de reformulación del Comando Radioeléctrico, que está a consideración del gobernador y que, en caso de ser aprobada, “va a significar una mejora sustantiva del personal en la calle.
-¿Qué medidas van a tener un efecto más inmediato en cuanto a los reclamos de la comunidad?
-Todas las reformas son sustantivas. A algunas, la ciudadanía las aprecia en forma inmediata. El resto son cuestiones centrales, pero de mediano plazo. Todas tienden a lo mismo: volcar la mayor cantidad posible de efectivos disponibles a tareas de prevención; sacándoles tareas administrativas que hoy cumplen en exceso o de custodia de presos o equipándolos. El nudo de la acción policial es la disuasión. Y eso se logra con una presencia policial en la calle constante y continua.
-Eso es lo que no se advierte.
-Es que de cada 10 efectivos policiales, 6 están destinados a tareas administrativas o de logística, o a tareas policiales que surgen a partir de que el hecho se comete: el sumario, la tramitación, la investigación. Es decir que para la prevención o la acción inmediata en caso de un hecho, quedan cuatro. Si a esos cuatro los dividimos en un sistema de tercios -que es el régimen de trabajos y descansos-, la presencia policial no es acorde ni a la sensación que la gente tiene, ni a la demanda de intervención real que hay. De modo que es necesario reformular todo esto; obviamente, con la incorporación de recursos humanos y materiales importantes. Por otro lado, ir haciendo el trabajo fino de fondo, que en el mediano plazo nos permita consolidar todo esto.
-En lo inmediato entonces ¿se van a reforzar los recursos?
-Hay una cantidad de vehículos que se están entregando y casi 600 agentes haciendo sus cursos de ingreso. Vamos a hacer una experiencia de este plan de fondo a partir del lunes. En el área central de la ciudad -en un sentido amplio, no restringido al microcentro- vamos a hacer un sistema de cuadrícula, a ver si logra los resultados que esperamos.
-¿En qué consiste?
-Van a ser 8 ó 10 camionetas, con dos o tres efectivos, con armas largas, que van a hacer un trabajo de presencia y acción inmediata.
-¿Se toma como punto de partida del diagnóstico una situación de escalada delictiva?
-No. Todos los índices son constantes. La situación de la seguridad se deteriora en forma continuada, desde comienzos de la década del ’90. Y no hay nada que indique que eso se haya detenido. Tiene ciclos: algunos de mayor aceleración, otros de menor y, esporádicamente, alguna caída. Pero, en general, la curva es constante. En un tiempo tan breve como unos pocos días es muy difícil de cuantificar, porque hay mucho de percepción periodística y muy pocos datos estadísticos. Algunos hechos resonantes dan la idea de que hubo un pico por enero y otro ahora; pero no nos da la sensación de que sea algo verificable a mediano plazo.
De cualquier manera, en todo esto se estaba trabajando. Y no hay milagros, hay fórmulas preestablecidas, que son las que estamos aplicando. El secreto es disponer de los recursos, que es lo más complicado.
-¿Considera que los lineamientos de seguridad llegan con eficacia a los distintos niveles de la estructura policial?
-Yo estoy muy satisfecho con el comportamiento de la Jefatura de provincia y de cada unidad regional. En realidad, como hay algunas cuestiones pendientes del gobierno político del Estado, todavía no hemos hecho una reunión con todos los jefes, para puntillosamente establecer cómo vamos a trabajar. Sí dejamos en claro las cuestiones éticas y morales y la actitud y conducta de toda la estructura. Y en lo que va de estos meses, estoy muy satisfecho por el esfuerzo que hacen. El trabajo policial es una de las tareas más severas. Solamente los que lo hacen y sus familiares saben lo que es la presión, el estrés, los bajos salarios, las condiciones de trabajo. Es de una gran adversidad y no tiene ni por asomo el reconocimiento que debiera.
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