Medirán el alfabetismo digital de la gente y la cantidad de parejas gay
Cuántas computadoras hay y quiénes saben cómo usarla. Con estas preguntas, el censo 2010 determinará por primera vez cuál es el grado de alfabetización digital de los argentinos y cuán lejos estamos de ser un país sin brechas tecnológicas.
El próximo 27 de octubre, 650 mil censistas saldrán a recorrer el país para conocer quiénes son y cómo vive cada una de las personas que habitan el territorio argentino que, se estima, serán más de 40 millones. Preguntarán sobre el uso de las computadoras pero también querrán saber cuántas son las parejas del mismo sexo, quiénes son descendientes africanos, cuántas personas componen los pueblos originarios y quiénes tienen algún tipo de discapacidad. Hasta ahora todos estas preguntas habían sido ignoradas década tras década.
Pero el nuevo censo intentará esclarecer estas cuestiones en un momento en que la pieza fundamental de la organización, el Indec, sufre una profunda crisis de credibilidad.
Sus cifras son constantemente cuestionadas desde los ámbitos académicos y la Asociación de Estudios de Población de la Argentina, que dirige Alicia Fernández, una de las demógrafos más prestigiosas del país, sostuvo que el organismo no está en condiciones de realizar el censo.
El artículo 47 de la Constitución Nacional establece la obligatoriedad de realizar un censo de población, familia y vivienda en los años terminados en cero. A pesar de esa obligación, los últimos dos censos se realizaron con demora en 1991 y 2001.
Llevar adelante este censo insumirá 303 millones de pesos y tres años de trabajo —dos para prepararlo y uno más para procesar los datos—. Se movilizarán miles de censistas y todas las fuerzas de seguridad estarán a disposición del operativo. Ese día será feriado nacional, no habrá espectáculos ni comercios. El país entero entrará en una especie de letargo aún mayor que un día de elecciones.
¿Por qué semejante despliegue? Porque resulta imposible diseñar políticas públicas sin esos datos. Tampoco saber cuántos diputados le corresponden a cada provincia. La veracidad de esa información y lo que se haga después con ella excede la necesidad de contar con una radiografía de los argentinos.
Los censos permiten saber cuántas personas viven en un país y en qué condiciones: desde su educación, su vivienda, cómo se conforma su familia, qué acceso a la salud tienen sus integrantes y el grado de fecundidad de las mujeres. Ningún otro tipo de estudio puede mostrar con ese nivel de exactitud a los argentinos ya que son entrevistadas cada una de las personas. Y el único en condiciones —por la complejidad y los recursos que se necesitan— de poder hacerlo es el Estado.
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