MEJORÓ LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
Ese índice mostró, según el informe, un valor de 0,55 al cuarto trimestre del año pasado, mientras que en octubre de 2001, antes de la devaluación, era de 0,53. El coeficiente se elabora de tal manera que, cuanto más concentrado esté el ingreso en pocas manos, más se acerca su valor a 0, mientras que cuanto mejor distribuido está el ingreso, el índice tiende a valer 1. En un caso extremo, 0 sería el valor correspondiente a una sociedad en la que todos los habitantes recibieran exactamente el mismo ingreso.
En mayo de 2002, el quinto mes tras la salida de la convertibilidad y uno de los peores de la crisis social, el coeficiente de Gini había alcanzado un valor de 0,55, un valor que -después de una mejora temporal- volvió a repetirse en el cuarto trimestre de 2003.
El valor del último trimestre de 2005, que es provisional, ya que el Indec no divulgó aún los datos sobre ingresos, es inferior al de un año atrás, cuando el índice había sido de 0,50. En el tercer trimestre de 2005 había sido de 0,51. El valor de 0,49, en tanto, se había dado por última vez en octubre de 1999. A partir de allí, el coeficiente siempre reflejó una situación de mayor desigualdad.
Pobreza e indigencia
El informe elaborado por Economía recuerda que, según datos del segundo semestre del año pasado, la pobreza afecta a un 33,8% de la población, una tasa que refleja una fuerte disminución del problema social respecto de los últimos años. En octubre de 2002 se había alcanzado un pico: en ese entonces el 57,5% de la población urbana del país no tenía los recursos necesarios para acceder a una canasta básica de bienes y servicios y, por lo tanto, se consideraba que estaba sumida en la pobreza.
Por su parte, la indigencia fue en la segunda mitad de 2005 de un 12,2%, mientras que en el peor momento de la crisis había trepado a un 27,7 por ciento.
Este contenido no está abierto a comentarios

