MEL GIBSON EMPIEZA A RODAR SU PROXIMA PELICULA
En un comienzo, sus respuestas sobre el argumento de su nuevo filme Apocalypto fueron discretas, hasta crípticas. “Es que da mala suerte hablar demasiado sobre lo que uno está haciendo en el momento actual”, indica Mel Gibson. ¿Qué hace con esa barba? “¿Barba? ¿Qué barba?” pregunta Gibson, fingiendo descuido sobre los rizados pelos que le están creciendo en su mentón.
Pero algunos minutos después Gibson comienza a relajarse y a revelar más datos sobre su nueva película, un tema que hasta ahora se mantuvo tan oculto como sus antecedentes históricos, el antiguo imperio Maya que surgió, prosperó y cayó misteriosamente siglos antes de que los conquistadores españoles pusieran sus pies en el Nuevo Mundo.
Gibson tiene motivos, en realidad, para mantener un perfil bajo. La última vez que la mayor parte del mundo lo vio, hace aproximadamente dos años, estaba sumido en medio de la vorágine que rodeaba a su último filme, La Pasión de Cristo, que se convirtió en un éxito monstruoso en todo el mundo.
Apocalypto, en cambio, fue un filme que se mantuvo en el mayor de los secretos hasta la conferencia de prensa que Gibson dio el viernes pasado en la ciudad mexicana de Veracruz, que es, precisamente, en donde el conquistador Hernán Cortés desembarcó allá por el 1500 antes de proceder a demoler el imperio azteca.
Gibson dijo durante este encuentro —de una hora aproximadamente— con periodistas en su mayoría mexicanos que las civilizaciones suben y bajan, por lo general, por las mismas razones.
“Espero que al centrarnos en esta civilización podamos ser introspectivos respecto de nosotros mismos” indicó Gibson, que es uno de los guionistas de la película y que la está dirigiendo, produciendo y financiando él solo. Sin embargo, Gibson no actúa en este filme.
Gibson explica que el argumento de Apocalypto —una palabra griega que puede traducirse como “nuevo comienzo”— habla del hombre de una familia india que “debe vencer tremendos obstáculos para preservar lo que más valora”. En la película trabajan actores relativamente desconocidos junto con cientos de extras y utilizan un dialecto maya.
El actor espera que uno de los efectos de su filme sea el de estimular un dialecto que es tratado con muy poco respeto en Latinoamérica. “Mi esperanza es que el filme vuelva a poner de moda esta lengua y que los indígenas la hablen con orgullo” admite.
El director se hizo querer entre los mexicanos después de ofrecer un millón de dólares para las tareas de reconstrucción por los estragos causados por el huracán Stan. Los medios de prensa mexicanos difundieron imágenes de Gibson junto al presidente de ese país, Vicente Fox, cuando ambos se encontraron en el palacio presidencial. Autoridades del área de turismo esperan que la producción de Apocalypto, cuyo rodaje comenzará a mediados de este mes, represente una inyección de 20 millones de dólares a la economía local.
“Lo que hago es crear una aventura de acción de proporciones míticas” asegura del filme que coescribió con Farhad Safinia. “Hay cosas en el guión que las inventé” confiesa y agrega “pero luego, cuando consulté a historiadores y arqueólogos me di cuenta de que no estaba muy alejado de la realidad”.
Gibson debió hacer muchos deberes. Evaluó lugares de filmación en Costa Rica, Guatemala y la península de Yucatán, además de la región de Veracruz. Investigó también varias ruinas antiguas. Pero muchos de estos lugares no eran aptos para el rodaje.
Para conseguir antecedentes sobre la civilización maya, Gibson apeló a una amplia gama de fuentes, incluidos los relatos de misioneros españoles y el tratado espiritual maya, el Popol Vuh.
Traducción: Silvia S. Simonetti
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