MENDOZA: MATAN A UN HOMBRE Y SE COMEN UN TROZO DE SU CUERPO
El joven asesinado había desaparecido de su casa el domingo pasado y, según el testimonio de un adolescente de 17 años -el único detenido hasta el momento por el hecho- habría sido asesinado el mismo día.
La víctima fue identificada como Luciano Redemí, de 22 años, cuyos restos aparecieron ayer enterrados a unos tres metros de profundidad.
La madre de la víctima había denunciado su desaparición el mismo día e hizo referencias a una posible pelea con el grupo con el que el muchacho solía juntarse.
A partir de la intervención de la Brigada de Investigaciones se logró atrapar a un menor de 17 años, quien habría estado presente y que dio datos sobre los otros dos sospechosos, de acuerdo con lo indicado hoy por el diario Uno de esta ciudad.
Según se sospecha, una pelea de vieja data por una mujer habría sido el disparador del homicidio, aunque la brutalidad con que se cometió “podría haber sido alentada por el consumo de alcohol o drogas”, según se indicó.
El cadáver de Redemí fue hallado enterrado a un costado de la calle Baltazar Parra, cerca del centro alvearense, donde hay un tupido bosque de difícil acceso.
De acuerdo con datos extraoficiales, el cadáver presentaba 11 puñaladas en su pecho, un número mayor en la espalda y también en las piernas y el glúteo.
Empero, lo macabro del crimen fue que uno de los tres sospechosos le cortó un pedazo de la espalda donde la víctima tenía un tatuaje y se lo comió, o al menos “lo masticó”, según dijeron fuentes de la investigación luego del testimonio del único detenido.
El menor arrestado tiene antecedentes y ayer declaró ante el juez del Cuarto Juzgado de Instrucción, Néstor Murcia, que lo imputa por el momento por presunto “encubrimiento agravado de homicidio calificado”.
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