Menem dijo que apoya al Gobierno
El ex presidente Carlos Menem camina lento, pero firme. A los 83 años, está delgado y tiene el rostro algo hinchado. Un paso atrás, su hija Zulema María Eva lo cuida. Así entró ayer a tribunales para enfrentar otro juicio, donde está acusado de omitir bienes en su declaración jurada de 2000. Allí dijo que apoya al Gobierno, el cual "tomó nota" del resultado de las urnas.
Pero el caso, el segundo que llega a la etapa de juicio luego de la condena a siete años que le fue impuesta por permitir la venta de armas de contrabando a Ecuador y Croacia, corre riesgo de caerse. La fiscal Fabiana León, que tiene que acusar, entendió que puede haber irregularidades en la tramitación del caso. La defensa de Menem pidió su sobreseimiento, pero la fiscalía pidió tiempo para contestar y el juicio se reanudará el 16 de septiembre.
Menem llegó a los tribunales de Comodoro Py a media mañana. Zulemita, de zapatos negros de taco aguja, pantalones negros ajustados, blusa blanca escotada y blazer entallado, lo seguía un paso atrás. También su custodio histórico, Rafael Aguirre, "el Rafa", ex boxeador, nariz chata, cara cuadrada, que antes cuidó las espaldas de Saúl Ubaldini.
"¿Tiene sed, papá? ¿Necesita algo, papá?", preguntaba Zulemita, sin tutearlo, con voz aniñada, sentada detrás del ex presidente cuando se ubicó ante los jueces del Tribunal Oral Federal N°4, Guillermo Costabel, Mario Posse y Patricia Mallo.
Los abogados de Menem, Pedro Baldi y Omar Daer, fueron a fondo y pidieron su sobreseimiento. Negaron las acusaciones de la fiscalía, que le cuestiona no haber declarado una supuesta cuenta en Suiza y otros bienes de menos valor. Dijeron que el Fiat 147 de 1982, que no declaró, nunca fue reempadronado, que los departamentos riojanos que tiene son herencia de su padre y el alquiler lo cobra Zulemita, que los dos ultralivianos no declarados son "hierros retorcidos" sin valor, que las acciones que le mencionaron no cotizan en bolsa y no valen nada, y que la Renault Trafic que menciona la acusación era de su hijo Carlos (Jr.) y quedó en poder de su nieta.
Argumentaron que es "insignificante" lo que se le reclama y que no justifica sentar en el banquillo a un ex presidente. Con respecto a la cuenta en Suiza, Menem declaró en una entrevista que allí había depositado una indemnización recibida por el tiempo que estuvo preso en la dictadura, pero cuando les preguntaron por exhorto, los tribunales suizos respondieron en tres ocasiones que no había ninguna cuenta activa. "Estamos ante la presencia insignificante de dinero y de inexistentes cuentas en el exterior", argumentó Baldi.
Menem está acusado de omisión maliciosa, por no declarar bienes, pero también de falsedad ideológica, que consiste en insertar datos falsos. Ayer, tras el pedido de sobreseimiento de la defensa, la fiscalía pidió un receso para responder, porque dijo que había advertido "irregularidades" en la acusación. Podrían ser letales para el juicio. En 15 días se verá.
La Oficina Anticorrupción, que actúa como querellante, rechazó el pedido de sobreseimiento porque dijo que "no resulta evidente la no existencia de cuentas en el exterior".
Al salir, Menem ratificó su apoyo al Gobierno, pero negó que lo hiciera para evitar una condena. Destacó como "muy importante" que se haya subido el mínimo no imponible de Ganancias para "que no se perjudique a quienes trabajan incansablemente para llevar el sustento a sus respectivas casas".
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