MENEN, DISPUESTO A CRUZAR LA CORDILLERA
Carlos Menem decidió que volverá a la Argentina el mes próximo.
Tiene planes para regresar a La Rioja, primero sin su familia, de no presentarse para ningún cargo, de no dar pelea en el peronismo, aunque sí de fortalecer su línea interna, de hacer política desde el llano y hasta de buscar un acercamiento con Eduardo Duhalde. No le importa su alta imagen negativa y hasta cree que vivirá bien en los tiempos de Néstor Kirchner.
La información fue confirmada a LA NACION por el abogado Oscar Salvi y por el hermano del ex presidente, el senador Eduardo Menem.
“Es así: vuelve Carlos el mes que viene. Siempre dijimos que lo de Chile era transitorio. Vuelve a su país, a sus cosas”, dijo el senador Eduardo Menem, que estuvo hace una semana en Santiago para acordar los detalles de ese regreso en el departamento del barrio Las Condes, donde el ex presidente vive con Cecilia Bolocco y el hijo de ambos, Máximo Saúl.
Hace más de seis meses que el ex presidente está en Chile y no sale de allí porque podría ser detenido por Interpol. Hay dos pedidos de captura internacional solicitados por dos jueces argentinos: Norberto Oyarbide y Jorge Urso. Ahora los abogados de Menem pedirán la exención de prisión en las tres causas en las que el ex presidente fue llamado a indagatoria y de ese resultado dependerá su regreso.
“Estamos preparando todo para que Menem se presente a declarar. Primero pediremos la exención de prisión. No quiero dar más detalles. Pero es tan así, que a Menem tengo que atajarlo”, afirmó el abogado que maneja la estrategia judicial del ex presidente.
Optimismo
Lo que los abogados quieren evitar es que el ex presidente sea detenido apenas abandone Chile. Buscan tener el camino allanado para que se presente en las causas que tienen Oyarbide, Urso y Sergio Torres, en las que debía declarar, aunque puede negarse y seguir en libertad porque las acusaciones que pesan sobre él preveían penas excarcelables.
Además, Salvi explicó a LA NACION que hay un dato crucial para definir el regreso del ex presidente: una resolución de la Sala B de la Cámara en lo Penal Económico sobre la causa de la venta ilegal de armas a Ecuador y a Croacia, en la que está sobreseído.
Ese fallo sería inminente y los abogados de Menem son optimistas respecto de esa resolución.
Menem no quiso hablar de su regreso con LA NACION. Puso como excusa que estaba muy ocupado. En realidad, habló con su hermano Eduardo y le pidió que transmitiera la confirmación de su regreso.
“Mi hermano Carlos no tiene mucho para decir. Tiene demasiadas ganas de volver a su país. Extraña todo: desde sus amigos hasta su tierra”, afirmó el senador, único fiel defensor de Menem y del gobierno menemista.
El ex presidente faltó a todas las citaciones en tres causas judiciales abiertas en la Argentina; fue declarado en rebeldía y prófugo de la Justicia; tiene dos pedidos de captura internacional, dos solicitudes de extradición rechazados por la Corte chilena, y podría sumarse un tercer pedido de captura por la causa que tiene el juez Torres, por la que se investiga la cesión de terrenos de Parque Norte al gremio de empleados de comercio en su gobierno.
A La Rosadita
El ex presidente ya tiene planes para volver a su tierra natal. “Va a vivir en La Rioja”, confirmó el senador Menem.
La reconciliación con Zulemita Menem es vital para que ese plan pueda cumplirse, ya que La Rosadita, la casa de Menem en Anillaco, está a nombre de su hija y ésta le impedía acercarse a ese lugar. Por eso, Menem no pudo celebrar su casamiento con Bolocco allí. Ahora las cosas cambiaron.
Zulemita, que fue madre poco después de que su padre tuvo un nuevo hijo, ya fue a visitarlo dos veces a Chile, aunque no aceptó entrevistarse con su madrastra. El plan del ex presidente es instalarse en La Rioja solo y si es que soluciona los problemas judiciales viajará cada tanto a ver a su esposa y a su hijo.
En el entorno del ex presidente niegan una crisis del matrimonio Menem-Bolocco, aunque una fuente consultada por LA NACION admitió que Menem estaba bastante deprimido.
Un hombre acostumbrado a moverse como quería, de golpe y por no afrontar las citaciones judiciales, limitó su vida al departamento de su esposa. En los últimos meses, alquiló una oficina para atender sus entrevistas. Tuvo varias visitas, pero igualmente estuvo deprimido, según informaron las fuentes consultadas por LA NACION.
La vida de Menem en Chile discurre con un bajo perfil. Asistió a contados eventos sociales. El de más alto impacto fue el festejo de su cumpleaños, y sus salidas sólo fueron para comer con algunos amigos.
Sus días pasan entre lecturas de libros y de las noticias argentinas por Internet, llamadas telefónicas y encuentros con quienes lo visitan. Su hermano Eduardo sostiene la tesis que los abogados usaron como primer argumento para faltar a una citación judicial, la fractura del húmero, y que una parte del día está dedicada a su recuperación.
“Cuando vuelva al país va a seguir el tratamiento y se darán cuenta de que su lesión fue grave”, dijo el senador.
Si se concreta el prometido regreso de Menem, hay otras decisiones tomadas. El ex presidente no intentará ser senador, como en algún momento se especuló (ya que es senador suplente por su provincia), ni se presentará como candidato en las elecciones legislativas del año próximo.
Tampoco planea dar pelea si es que el PJ decide definir sus autoridades. Kirchner está resuelto a conducir el peronismo, algo que hasta hace unos meses describió como “cuestiones menores”. Eduardo Duhalde ya dijo que no habrá elecciones internas en el PJ y la forma en que Kirchner asumirá la presidencia del partido sería con una designación, es decir que lo elegirían en un congreso sin elecciones.
Sin lugar
El ex presidente parece resignado a que durante un largo tiempo no tenga lugar en el partido, aunque su objetivo es fortalecer la línea interna “peronismo popular” que lanzó Eduardo Menem mientras él estaba en Chile. “Carlos nunca hizo política con las estructuras partidarias; siempre construyó el poder con la gente”, aseguró.
Menem no tiene hoy ningún poder político. No tiene gobernadores ni legisladores aliados. Su regreso sería incómodo hasta para el gobernador de La Rioja, Angel Maza, que mantiene excelentes relaciones con el gobierno de Kirchner.
Cuando el ministro del Interior, Aníbal Fernández, visitó La Rioja fue recibido con todos los honores en la casa de gobierno y se dio el lujo de nombrar a los caudillos locales y de no mencionar a Carlos Menem.
Maza estuvo la semana última en la casa de gobierno con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para preparar una visita del Presidente.
Los que hablan con Menem no descartan un acercamiento con Duhalde, rival político del ex presidente y a quien acusa de haber truncado su regreso a la presidencia. Cada vez que puede, el ex presidente habla bien de Duhalde, que con su esposa, la diputada Hilda González, calificaron de persecución los embates de la Justicia.
Cuando Menem volvió a La Rioja después de haber estado cinco años preso, visitó su estudio jurídico y fue allí donde su hermano Eduardo lo alertó de que estaba, entre los que lo querían saludar, un hombre que lo había delatado. Menem, según cuenta hoy su hermano, fue y lo abrazó. “El es así; yo no”, asegura Eduardo.
Ahora Menem, que se definió como un perseguido político y dijo que en la Argentina no había seguridad jurídica, quiere volver. Sólo si tiene asegurado que no irá preso.
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