MENOR ATACADA DENUNCIÓ A UN PATOVICA
Una menor de 17 años de edad que en Crespo y 4 de Enero fue blanco de una feroz golpiza ingresó al hospital José María Cullen. Los empleados del Cobem que alrededor de las siete asistieron a la adolescente en su domicilio ubicado a escasa distancia del sitio indicado, encontraron que esta se hallaba inconsciente.
No obstante su estado provocado por las numerosas lesiones traumáticas que presentaba en su rostro, la chica se recuperó a poco de ingresar al nosocomio y, tras quedar en observación, se retiró a su domicilio en la tarde de ayer.
Lo llamativo del caso es que M.G., la joven agredida, atribuyó los golpes “a un patovica” que la atacó a ferozmente a pocos metros de su propia casa, ubicada en calle Crespo entre Urquiza y Francia.
El grave suceso -según familiares de la joven golpeada-, ocurrió luego que un grupo de desconocidos rompiera las vidrieras de una mueblería ubicada en las inmediaciones.
Aparentemente fue por eso que: “Un patovica salió corriendo de la confitería y alcanzó a M.G. y los amigos que caminaban con ella.” -dijo una de nuestras entrevistadas-.
El hombre que llevaba puesta una remera con el logró identificatorio de un boliche estaba fuera de si y empezó a cachetear a las chicas y también a los muchachos, pero por fin asestaría varios golpes netos en el rostro de M.G., quien se desplomó en el lugar.
“Al escuchar todo ese alboroto yo salí a la calle y le grité al patovica para que dejara de golpear a los chicos, pero el me contestó que no me metiera porque él era policía”, y aparentemente entonces dijo la verdad.
Nuestra entrevistada agregó que al acudir a la Seccional 1ra. en compañía de los familiares de M.G. para denunciar la golpiza pudo reconocer entre los uniformados al “patovica” en cuestión.
“Lo increíble -concluyó-, es que con denuncia, reconocimiento y todo, ese hombre siguió ahí, como si no hubiera pasado nada, en libertad”.
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