MENSAJE DE KIRCHNER POR LA DEUDA: "SI QUIEREN APRETAR QUE, APRIETEN"
Desde una de las barriadas más pobres de Jujuy, al pie de la precordillera, el presidente Néstor Kirchner dio ayer una nueva muestra de dureza en el tema de la deuda.
“Si quieren apretar, que aprieten”, desafió a organismos internacionales y tenedores de bonos. Como remate, aseguró: “Acá está el pueblo argentino para construir un nuevo destino, con justicia para todos”. Lo dijo ante casi 3.000 pobladores que le dedicaron cantos de apoyo y permanecieron estoicos bajo la lluvia.
Como es costumbre desde que el Gobierno lanzó su propuesta de pagar el 25% de la deuda en default, Kirchner aprovechó un acto referido a ayuda social, para repartir palos contra sectores que presionan desde el exterior y gobiernos anteriores que calificó de “corruptos”. En este caso, ocurrió en la entrega de 4 millones de pesos para iniciar la construcción de 1.820 viviendas populares.
En su viaje al norte, adicionó un nuevo enemigo: periodistas de supuesto estilo sensacionalista (también llamado “amarillo”) que no comulga con las posiciones del Gobierno. No se atrevió a mencionarlos, pero les dedicó filosas acusaciones. “A veces se me caen lágrimas cuando veo algunos argentinos con plumas amarillas cuando escriben y tienen miedo de defender la identidad nacional y encuentran fantasmas por todos lados”, sostuvo.
“Yo ni sobreactúo ni soy verborrágico”, continuó el Presidente, para pedirles a los periodistas que “salgan de sus cómodos sillones donde escriben notas y análisis y vayan a recorrer la Patria”.
El santacruceño también expuso su intención de aglutinar a la población detrás de la estrategia por la deuda, que por momentos pintó como una cruzada nacional. “Yo sé que un país más justo es posible, pero solo es imposible”, azuzó a sus fans jujeños, a quienes les reclamó “fuerza espiritual para no quebrarnos en las grandes batallas”. Encontró eco en el público, que coreó: “Yo sé que Kirchner/ no va a pagar/ ni un peso al Fondo le va a dar”.
Al Presidente se lo notó a sus anchas, en un territorio que domina con comodidad. Allí arrasó en los comicios presidenciales, duplicando los votos de Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá. Como una sombra, nunca se separó de su lado el gobernador Eduardo Fellner, uno de los primeros que respaldó su candidatura. “El país empieza en Jujuy, gracias señor Presidente”, fue el lema más utilizado en las banderas de bienvenida colocadas a lo largo de la ruta que va del aeropuerto, en la localidad de Perico, hasta el barrio Alto Comedero.
Las representaciones del PJ jujeño quedaron en minoría. La mayoría se identificó con pancartas de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Muchas llevaban la imagen del revolucionario “Che” Guevara. Esas agrupaciones integran las cooperativas beneficiadas por el Plan de Emergencia Habitacional que inauguraron el Presidente y sus ministros de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y Planificación, Julio de Vido. Los despidieron copleros de Humahuaca, al ritmo de la caja y el erkencho.
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