MENSAJE DEL PRESIDENTE: “QUE VENGAN INVERSIONES EXTRANJERAS”
El presidente Néstor Kirchner hizo ayer una defensa de la gestión económica y, en un mensaje de conciliador hacia los empresarios, aseguró que quiere un país con “previsibilidad”, al cual “vengan inversiones extranjeras a crear trabajo”.
Kirchner habló en la planta de la automotriz Peugeot-Citröen, en El Palomar, durante el acto de inauguración de la línea de fabricación del nuevo 307 Sedán. Varios tramos de su discurso llamativamente moderado parecieron ser una respuesta a las críticas de Roberto Lavagna al Gobierno, en lo que empieza a vislumbrarse como una discusión por la paternidad del modelo económico.
En un reportaje al diario británico The Financial Times, Lavagna había criticado a Kirchner por “girar a la izquierda” y “alejar” las inversiones extranjeras. También blandió el cuco de la profundización de las relaciones con la Venezuela de Chávez e insistió con la idea de que Kirchner genera conflictos innecesarios con los empresarios.
Kirchner no mencionó a su ex ministro, pero aprovechó el acto para afirmar que “queremos que vengan inversiones extranjeras a crear trabajo, a crear producción nacional e integrarse al país”. En esta línea situó a Peugeot-Citröen, que “se ha abrazado a la Patria”, dijo Kirchner, mientras el presidente de la automotriz, el francés Jean-Martin Folz, lo escuchaba con sus auriculares de traducción simultánea.
Kirchner colmó de elogios a Peugeot y la diferenció de la también francesa Suez —aludida de manera tácita—, a la que el Estado rescindió el contrato de Aguas Argentinas tras una polémica que afectó la relación entre ambos países.
Luego hizo un repaso autoelogioso de la gestión económica. Aseguró que se seguirá trabajando “con racionalidad” para tener “un muy buen”superávit fiscal primario que permita mantener la inversión pública, que definió como “la columna vertebral” del crecimiento económico.
En otro discurso que también pareció un mensaje a Lavagna, la ministra de Economía, Felisa Miceli, anunció ayer en la Casa Rosada que el superávit fiscal primario de mayo fue de 3.906 millones de pesos.
En tanto, el Presidente defendió la “consolidación de las reservas”, destacó el “proceso de inclusión, la creación de empleo” y aseguró que hubo una baja “fortísima” de la pobreza.
Kirchner pareció correrse hacia un centro político, el mismo en el que Lavagna busca instalar su candidatura. Llamó a los empresarios a “invertir en la Argentina” y aseguró que su visión es la de un país que “definitivamente deje de ser imprevisible”. Por otra parte, destacó las partitarias que llevan adelante los trabajadores de Peugeot con la empresa y abogó para que “no solamente un sector muy chiquitito pueda disfrutar del crecimiento”.
Peugeot fue en julio de 2003 la primera empresa que Kirchner visitó como Presidente y dispuso una inversión millonaria para producir el nuevo modelo en el país. Cuando el embajador Francis Lott —presente ayer— trató de “populista” y “sesentayochista” a Kirchner, la Casa Rosada difundió un supuesto llamado de Folz para transmitir que Peugeot no concordaba con el embajador.
Tras cortar la cinta, junto a Folz y al director de Peugeot Argentina, Luis Ureta Sáenz Peña, Kirchner se subió a un 307 y lo manejó un par de metros, para posar ante los fotógrafos.
Con Kirchner estuvieron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, los ministros Carlos Tomada, Ginés González García, Julio de Vido y Miceli. También el gobernador Felipe Solá, que para gusto de los anfitriones elogió el auto que maneja, un Peugeot 307.
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